Cómo ganar amigos. Sin querer gustarles

Una interpretación del clásico de Carnegie. Añadiéndole algo de psicología evolutiva

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How to win friends and influence people.

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Para convencer primero tienes que gustar. ¿Cómo hacerlo? Mostrar interés genuino. Escuchar mucho. Hablar poco. Ofrecer desinteresadamente. No calcular alianzas. No apuntar quién paga. Preguntar primero. Sonreír. Transmitir generosidad. Presentarte desde la humildad. Preocuparte.

 

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Principales ideas del libro

How to friends and influence people. Cómpratelo, que no te asuste el pésimo título. Escrito en 1936 por Dale Carnegie. Según Lindy, una buena inversión.

 

1. Ofrecer desinteresadamente.

¿Por qué todo el mundo quiere a Maru Taro?

Porque regala amor incondicional, ofrece sin esperar nada a cambio.

Carnegie tenía un perro. Y lo quería con locura. También quería a su mujer y a sus hijos pero, en las interacciones humanas, incluso dentro de la familia, siempre habrá intereses. Lo del perro, en cambio, era 100% incondicional, estaba contento solo con verle, únicamente pedía su compañía.

Todos buscamos esto en una relación. Permite entender esta encuesta.

 

 

Primera regla del libro: Si quieres más amigos, sé como un perro. Mostrar interés genuino en las respuestas de tus interlocutores. Dar sin apuntar, ofrecer recursos antes de que te los pidan. Sale a cuenta porque, impresionado por tu generosidad, terminaré devolviéndotelo.

Escoge preocuparte, marca la diferencia. Pregúntame cómo está mi madre si te conté hace unas semanas que tenía un problema de salud. “Bien, ya recuperada.” ¿Ves que fácil?

Los buenos políticos recuerdan esos pequeños detalles. Recuerdan apellidos que conectan con anécdotas. Recuerdan historias personales. Logran empatizar desde su memoria social, y así ganar votos. Solo sostenible en el tiempo si te sale de dentro (¡tienes que querer saberlo!).

Respuesta de Bill Clinton en su debate contra Bush padre. ¿Quién conecta mejor? No puedo descartar que Clinton esté falseando expresión facial de preocupación por los trabajadores de Arkansas (no sería el primero) pero yo creo que se lo cree. Y aquí ganó el debate. Y la presidencia.

Ejemplo de otro pro, un vendedor que lleva 6 meses buscando cerrar un contrato. Lee en el periódico que el hijo del potencial cliente ha tenido un accidente. Tira de agenda y se presenta en el hospital con un stick firmado por Wayne Gretzky, estrella de la NHL. Adivina cómo termina la historia.

 

2. Técnicas para gustar.

Escucha sin interrumpir, deja que el otro hable. Homer se rompe la mandíbula en un episodio de los Simpson. Sin abrir la boca, se convierte en la persona más popular de Springfield. Cuando le quitan el aparato, vuelve a ser el de antes. Todo el mundo quiere contarte sus movidas, sentirse valorado. Camus escribía que “el buen gusto consiste en no insistir.” Remata el combo preguntando mucho, desde tu curiosidad, porque te interesa la respuesta.

No te olvides de sonreír. Señal natural para identificar cooperadores. No todo el rato, que creerán que vas drogado, pero genera buenas sensaciones. Si eres feliz, querrán ser tus aliados. Lo hacen instintivamente los bebés, buscando más recursos de su madre. También nuestro amigo Maru.

En las fiestas acuérdate de nombres y caras. Cuando pronuncias su nombre, la gente se siente valorada. Yo soy nefasto, incluso teniendo enfrente a alguien carismático. Toca trabajar la memoria. Si no estás cómodo, relájate con una copa. También puedes presentarte con un amigo.

Más networking para introvertidos. Será fácil si identificas intereses mutuos. Háblame de lo que me gusta. Googlea, antes del evento, qué hobbies tengo. Introdúcelos de forma natural en la conversación. Ojo, situación turbia si intuyo que hiciste stalking. Había problemas de feeling en la ISS. Americanos y rusos no eran amigos. Desde la Tierra intentaron solucionarlo. Diseñaron actividad para destacar similitudes, puntos de encuentro. Lo hicieron discutiendo experiencias compartidas (¿por qué decidiste ser astronauta?).

¿Qué temas tocar en un primer encuentro? ¿Small talk (“está loco este tiempo”) o polémicos (filosofía nihilista)? El trade-off: Mantener conversación interesante vs. Riesgo de meterte en un lío. Códigos sociales establecen pequeños pasos. Ariely recomienda abrir con picante, para conocerte más rápido. No puedes caerle bien a todo el mundo. Acéptalo. No es un drama.

El humor es aquí poderoso, mecanismo evolutivo para decir las verdades a la cara. Delicado, finísima línea entre llamarme tonto y reírme de una broma en la que me veo reflejado. Si sabes jugarlo, te permite relajar al personal. Escucharán más. Tampoco lo fuerces. Nada peor que una broma sin gracia

Te escucharán si consigues llamar su atención. Ser memorable, en algo. Carnegie recomendaba showmanship, dar espectáculo. Lo ejecutan de cine los americanos, interactuando con la audiencia, sorprendiendo. Yo, en la UPF, presento mi clase de Akerlof con un Rolex falso. Arrow con una lata del paki. Kahneman con una caja de nuggets. Coase con una queja del vecino. Becker con una multa de tráfico. Sé lo que estás pensando: Tubau, eres un flipado. Lo que quieras, pero ya me he colado en la orla.

El recurso escaso es hoy la atención. Incluso entre amigos. Adictos a las notificaciones en redes, no dedicamos completa atención a una sola tarea. Escucha al 100% y tendrás mejor posición de salida. Apaga el móvil antes de la reunión y enviarás señal inequívoca: La prioridad ahora eres tú.

 

3. Primeras impresiones.

¿Puedes explicarme por qué te cae mal alguien? Probablemente no, va por sensaciones. Snap judgments, juicio en segundos. Funciona por instinto, especializados en clasificar entre cooperador y no-cooperador. Lo haremos leyendo una cara, unos ojos. Expresiones faciales transmiten información sobre tu predisposición. ¿Estás contento de verme? No podrás falsearlo. Si no hay feeling, ya sabes cómo termina la noche. Te lo diré sin decírtelo, programados para clasificar mirándonos. ¿Qué opinas? ¿Está enamorada?

 

 

El documental Life, Animated cuenta la bonita historia de Owen, un niño con autismo que aprende a interpretar emociones a través de las películas de Disney, y sus personajes con rasgos exagerados. Nosotros aprendimos de forma automática. Owen necesita las pistas de los dibujos animados.

Cuando te pregunto ‘¿qué tal las vacaciones?’ mi actitud indicará si existe interés real en la respuesta. Explica por qué seguimos cogiendo un avión para reuniones de 10 minutos en Frankfurt. Todo es una cuestión de confianza: Signaling ‘estoy dispuesto a sacrificar un día por ti’ + Quiero leer tu cara.

Aproximación en similitudes. Si tiene mi aspecto, más probable que coopere. Precisión suiza en esa primera clasificación, los primeros 5 segundos. Si crees en Darwin, no debería sorprenderte. Vigila, eso sí, con estereotipos, pueden ser engañosos. No te creas todo lo que pienses. Aproximación, también, en gestos (¿me ha devuelto la sonrisa? ¿mira a los ojos cuando habla?) y detalles (¿por qué combina americana con Apple Watch? ¿quiere decirme que estudió en ESADE?). Nunca sabes al 100%. Hoffman, inversor tecnológico, plantea decidir en negativo. Teoría (no científica) sobre cuándo cortar tu relación. (1)

El ostracismo era letal en el entorno prehistórico. Explica ese impulso inconsciente por seguir al rebaño, buscando una aprobación social ya no necesaria. Las burbujas son, por tanto, inevitables. Sobrevivieron los monos que mejor cooperaron, dispuestos a sacrificar recursos propios para penalizar al free-rider. Strong reciprocity, el juego del ultimatum. Las reglas son simples: 100 EUR de bote. Interacción única y anónima, no te veré la cara. Jugador 1 decide reparto. Jugador 2 decide si rechazarlo. Equilibrio en 70–30. La amenaza de represalia, perdiendo pasta, facilita oferta inicial justa.

El amor, desde este punto de vista antropológico, no es un más que un mecanismo de compromiso y sacrificio, en beneficio de un tercero. Poco romántico, lo sé. Dice Beigbeder, el publicista, que dura 3 años. (2) Cogido con pinzas, pero sería el tiempo necesario para que el bebé sobreviviera.

La cooperación no-genética, la fascinante historia de la civilización humana. Sostenida, a gran escala, en las construcciones sociales. Religiones o banderas, conceptos abstractos que refuerzan una identidad colectiva, permiten alianzas culturales. Creencias imaginarias que permiten el grado más alto de cooperación: Entregar tu propia vida para salvar a un extraño.

Implementación business: Controla tu primera impresión. Transmite pasión, que te brillen los ojos. Si no lo sientes, no lo hagas. Inteligencia emocional después. Leer tu entorno y ajustar comportamiento. Interpretar cada escenario y el código que de ti se espera. Invita a comer, no seas tacaño. Si no lo esperaba, el agradecimiento será doble. Búscate amigos que paguen mañana. Al final del día termina costándote lo mismo que si dividiésemos la cuenta, pero el sentimiento de agradecimiento es máximo. Y tu vínculo se consolida más rápido. Emociones aceleran este proceso. Ganas popularidad si transmites buenas vibraciones. Pueden detectarse en un simple ‘buenos días’. Tener rollo. Que no consiste en ir chutado de Mr. Wonderful. Hablo de ser una persona agradable que invite a la interacción de un desconocido.

 

4. Humildad no planificada.

Keith Ferrazzi puede presentarse de dos maneras. ¿Con cuál te quedas?

Conecta desde tus inseguridades, tu parte más humana. No esperes recompensas, no pienses consecuencias. Ayuda a tus contactos, de nuevo, desinteresadamente. Alégrate de su éxito. Amo a mis amigos que me conectan con su agenda. Espero devolverles el favor, aunque no lo hagan calculando. Aquí el único secreto. Favores inesperados generan mayor impacto. ¿Crees en el karma? No es brujería, es cadena de favores. Si me ayudas, querré devolvértelo. De esto va la influencia, de reciprocidad y agradecimiento. Responderemos favorablemente a la amabilidad. La clave en mover primero.

Networking tit for tat. Empieza cooperando pero, si te traiciono, responde con el doble de fuerza. Han simulado el experimento cientos de veces y el mayor payoff (¡siempre!) cuando ayudas de inicio al extraño. La regla de oro: Ser amable en tu primera interacción. Mismo equilibrio entre chimpancés, murciélagos y humanos. (3) ¿Qué puedo sacar de ti? vs. ¿En qué puedo ayudarte? Te comes el mundo cuando abres, por defecto, con generosidad.

Solo desde la autenticidad podrás forjar relaciones verdaderas. Tu reputación es tu activo. Cuídala con tus decisiones diarias, los pequeños detalles. Escribe todas las promesas que hagas. Si no llegas, comunica de forma eficiente. Contraproducente ir con fake it until you make. No te permite profundidad. No overselling, mantén perfil bajo. Discreción, no promociones online cada interacción / evento en la vida real. Understatement, que tus proyectos hablen por ti. Te reconoceré si tienes algo distinto que contar. Algunos deciden promocionarse antes de tener una cartera. Ya me contarás, si no tienes casos de éxito, ¿qué mierdas estás vendiendo? Veo demasiado énfasis en marca personal. Concéntrate en producto, no promoción. Necesitas un blog, no una web. Twitter, no LinkedIn. Diseñarte logo indica que eres un flipado. Si no te llamas Federer, no lo hagas. Con todo el cariño lo digo: Queda cutre entre futbolistas, imagínate con un contable de KPMG.

Lo de siempre, que ligas más cuando no buscas ligar. Gestionar tu reputación ignorando tu reputación. Paradoja de la señalización: Cuando no intentas proyectar, es cuando gustas más. Ganas atractivo, poder de convicción.

 

5. Orgullo y prejuicio.

Dicotomía en liderazgo. Tengo que caerte bien y tienes que respetarme. Carnegie tiene el principio de no ofenderte, argumenta que la autoridad se gana desde la simpatía y la compasión, nunca desde una posición de fuerza en la jerarquía. ¿Preguntar o exigir? Yo creo que en función del momento.

Si hay que ponerle un pero sería precisamente este, su visión idílica de la gestión de equipos. Discurso simplista, diplomático: Evitar confrontación directa, nunca decir ‘estás equivocado’, criticar en tercera persona. Bassatcomo magnífico ejemplo de empresario de la escuela Dale Carnegie. Pero el liderazgo animal (responder de forma agresiva) sigue siendo necesario.

¿Qué dice el libro? Primero gustar y después razonar, siempre por este orden. No me cuentes, de inicio, por qué estoy equivocado. Si me caes antipático, no escucharé tu mensaje. Aunque presentes datos concluyentes, buscaré una razón (cualquiera) para ignorarlos. Con una basta. Decidimos emocionalmente para racionalizarlo ex post. Creemos que tomamos conscientemente la decisión pero es una mera ilusión, esclavos de nuestro primer instinto. En una disputa, necesario conectar a nivel personal, antes de lanzar una ofensiva racionalista. Mapa de Haidt, psicólogo en Stern. (4)

 

 

¿Qué ignora el libro? Que hay gente que no aprende, si no es gritando. Marcar territorio para que no se te coman vivo. Tratamos con animales, en un sentido descriptivo de la palabra. Cuando las expectativas son claras, la gente acepta. El problema es cuando no preparamos el terreno. Dicen que en tu primer día cambies los muebles y despidas a alguien. Los trabajadores no quieren divertirse, esperan órdenes. Sumisión inconsciente al status.

Nos tomamos las críticas como ataques. No deberíamos. Son información de mejora. ¿Qué significa tono constructivo? Si todo está mal, hay que destruir primero. La crítica tiene que sacudirte. Con buenas palabras, para no desanimarte, corro riesgo de no generar impacto. Agradecídismo al profesor que decidió (mirando el móvil) ignorar mi nefasta presentación. Mensaje cala cuando las formas son exageradas. Podría haberlo suavizado pero, tarde o temprano, me hubiera encontrado con la realidad.

Recordamos la lección cuando sufrimos las consecuencias. Los adolescentes piden a gritos mayor responsabilidad. (5) ¿Qué les ofrecemos? Complacencia. Es una putada tener padres sobreprotectores, que no permiten experimentar, a pequeña escala, con el fracaso. El óptimo no son 0 caídas. Porque llegará el día en el que palmes big time. La pregunta es: ¿Sabrás gestionarlo?

Hemos decidido, como sociedad, esconder el fracaso al niño. Trofeo por participar y corrección en verde. Señal confusa de mejora, ¿qué se supone que tengo que cambiar? Añádele atención máxima. Difícil concebir modelo más alejado del mercado (allí, por suerte, nadie me obliga a escucharte). (6) Hablaremos de paro juvenil como si los jóvenes no fueran también responsables. No, no eres la generación mejor preparada. Las críticas duelen porque van directas al ego, la falsa historia de éxito que te cuentas delante del espejo. ¿Te ofende este post? Publica un Stories a tus 50 seguidores.

 

6. Entiende mis motivaciones.

Amos Tversky, colega y amigo de Daniel Kahneman, solía decir: “Las personas no son complicadas. Las relaciones entre las personas son complicadas.”

Más cierto aún en las frías redes sociales. Mucho like y mucho retuit, pero, ¿cuánta gente sabe la fecha de tu aniversario? Deseamos relaciones sinceras, sin tener claro dónde encontrarlas ni cómo formarlas. Es por esto que, cuando aparece alguien auténtico, nos agarramos fuerte a ese alien.

El mejor resumen del libro es que empatices:

Esfuérzate para ponerte en mi sitio, ver los problemas desde mi punto de vista. Por qué hago lo que hago, por qué digo lo que digo, por qué pienso lo que pienso. Carnegie entendió la naturaleza humana. Somos nuestras motivaciones. Y el corazón, no la cabeza, mueve la decisión. Entendió las razones y las pulsiones de sus rivales. Escuchar, conectar, estar abierto al cambio. Entendió que solo la humildad salvaría el mundo. Este fue su regalo. Intentaré comprender tu punto de vista. Quizá soy yo quien está equivocado.

(0) Dale Carnegie en How to Win Friends and Influence People.

 

A. Técnicas fundamentales para tratar a los demás:

1. No critique, no condene ni se queje.

2. Demuestre aprecio honrado y sincero.

3. Despierte en los demás un deseo vehemente.

 

B. Seis maneras de agradar a los demás:

1. Muestre un interés sincero por los demás.

2. Sonría.

3. Recuerde los nombres.

4. Anime a los demás a que hablen de sí mismos.

5. Hable siempre de lo que interese a los demás.

6. Haga que la otra persona se sienta importante.

 

C. Técnicas para lograr que otros piensen como usted:

1. La única forma de salir ganando en una discusión es evitándola.

2. Demuestre respeto por las opiniones ajenas.

3. Si usted está equivocado, admítalo rápido.

4. Empiece de forma amigable.

5. Consiga que la otra persona diga sí.

6. Permita que la otra persona sea la que más hable.

7. Permita que la otra persona sienta que la idea es de ella.

8. Trate de ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona.

9. Muestre simpatía por las ideas y deseos de la otra persona.

10. Apele a los motivos más nobles.

11. Dramatice sus ideas.

12. Lance, con tacto, un reto amable.

 

D. Técnicas para ser un líder e influir en la conducta de los otros:

1. Empiece con elogio y aprecio sincero.

2. Llame indirectamente la atención sobre los errores de los demás.

3. Hable de sus propios errores antes de criticar los de los demás.

4. Haga preguntas en vez de dar órdenes.

5. Permita que la otra persona salve su prestigio.

6. Elogie el más pequeño progreso.

7. Atribuya a la otra persona una buena reputación para que se interese en mantenerla.

8. Haga que los errores parezcan fáciles de corregir.

9. Procure que la otra persona se sienta satisfecha de hacer lo que usted sugiere.

 


 

(1) Auren Hoffman en Quora. “Never trust your gut to do something, make decisions to affirmatively do something with data analysis. But always trust your gut on not to do something. If your gut tells you to not work at a particular company (or to stop dating someone), trust it as your gut is much better at saving your life than it is at figuring up upside opportunities. Your gut is very good at making sure you don’t get eaten by lions.”

(2) Fredéric Beigbeder en El Amor Dura 3 Años. “Un mosquito vive un día, una rosa tres días. Un gato, trece años, el amor, tres. Así son las cosas. Primero hay un año de pasión, luego un año de ternura y, finalmente, un año de aburrimiento. El primer año, uno dice: Si me abandonas, me mato. El segundo año, uno dice: Si me abandonas, lo pasaré muy mal pero lo superaré. El tercer año, uno dice: Si me abandonas, invito a champán.”

(3) Robert Sapolsky en Stanford. “Mother vampire bats normally share any food they bring back to the communal bat cave with everyone’s young. But, if a mother fails to share with other bats’ babies, the other mothers will stop sharing their food with her offspring until the first mother resumes sharing. Another human quality we share with other species is empathy, which chimpanzees have demonstrated in comforting a chimp that has been attacked by another chimp without cause.”

(4) Jonathan Haidt en The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion. “We make our first judgments rapidly, and we are dreadful at seeking out evidence that might disconfirm those initial judgments. Yet friends can do for us what we cannot do for our-selves: they can challenge us, giving us reasons and arguments that sometimes trigger new intuitions, thereby making it possible for us to change our minds. We occasionally do this when mulling a problem by ourselves, suddenly seeing things in a new light or from a new perspective. Link 6 in the model represents this process of private reflection. The line is dotted because this process doesn’t seem to happen very often. For most of us, it’s not every day or even every month that we change our mind about a moral issue without any prompting from anyone else. Far more common than such private mind changing is social influence. Other people influence us constantly just by revealing that they like or dislike somebody. That form of influence is link 4, the social persuasion link. Many of us believe that we follow an inner moral compass, but the history of social psychology richly demonstrates that other people exert a powerful force, able to make cruelty seem acceptable and altruism seem embarrassing, without giving us any reasons or arguments.”

(5) Jordan B. Peterson. 12 Rules for Life: An Antidote to Chaos. “To stand up straight with your shoulders back is to accept the terrible responsibility of life, with eyes wide open. It means deciding to voluntarily transform the chaos of potential into the realities of habitable order. It means adopting the burden of self-conscious vulnerability, and accepting the end of the unconscious paradise of childhood, where finitude and mortality are only dimly comprehended. It means willingly undertaking the sacrifices necessary to generate a productive and meaningful reality (it means acting to please God, in the ancient language).”

(6) Steven Pressfield en Nobody Wants to Read Your Sh*t. “The first thing you learn in advertising is that no one wants to read your shit. Your ads I mean. People hate ads. I hate them myself. I hate TV commercials. Why should I waste my valuable time watching that lying garbage, trying to sell me crap I don’t need or want? Young writers acquire the idea from their years in school that the world is waiting to read what they’ve written. They get this idea because their teachers had to read their essays, or term papers, or dissertations. In the real world no one is waiting to read what you’ve written.”


Cómo trabajar la agenda. Sin hacer networking

Relaciones profesionales desde la opcionalidad

Antes de empezar.

1. No lo hagas pensando en trabajo. Hay una mejor razón para hacerlo: Serás más feliz. (1) Rodéate de personas interesantes, honestas. Calidad de tus relaciones correlacionada positivamente con tu satisfacción. Somos animales sociales, gran parte de nuestra felicidad en la proyección / impacto en los demás. Nos definimos a través de ellos, el propósito en esas interacciones.

2. Controlas menos de lo que crees. No necesariamente malo. Un ejemplo: Matrimonios pactados en la India, con consentimiento de las partes. Parejas hindúes, transcurridos 20 años, son más felices que matrimonios Disney occidentales. Las bajas expectativas son la clave. No te decepciona.Nuestro equivalente en los amigos de la universidad. Compartiste con ellos 4 años especiales y hoy mantienes una bonita relación. ¿Cómo terminaste allí? Tú no escoges, viene dado. En Japón llaman moai a un grupo social de 5 niños con obligación de cuidarse mutuamente. Asignación aleatoria. Formar parte de un moai incrementa la felicidad durante toda una vida. ¿A dónde quiero llegar? Que decidir (en busca de la ansiada felicidad) está sobrevalorado.

Está estudiado: 50 horas te permite pasar de conocido a amigo, 200 para amigo íntimo. Depende, claro, del contexto. Un viaje de 2 semanas será más intenso (¡generará más experiencias!) que 2 meses preparando un examen. Amistades se forjan en historias compartidas. El vínculo entre los veteranos de guerra como ejemplo extremo: “We happy few, we band of brothers.” Hay un mínimo de horas pero el denominador común es la experiencia intensa.Que en un futuro reencuentro, dentro de 30 años, todavía comentéis ese momento épico / estúpido / divertido. El roadtrip durante el Erasmus.

3. Te permite conseguir los mejores trabajos.

 

Esto es Cardinal, hablemos de la tercera.

Problema ya descrito: 80% de candidatos en competencia perfecta por el 20% de puestos de menor rango. Mejores posiciones no salen al mercado. Antes de publicarla, alguien preguntará por una referencia. Necesario que hablen de ti, que aparezca tu nombre en esa conversación. Y no podré recomendarte si no sé quién eres. Aquí la importancia de trabajar la agenda.

¿Cuántos nombres puedes almacenar? Espacio del disco duro limitado a unas 2.000 marcas y unas 2.000 caras. ¿Cuánta gente sabe tu nombre? ¿Qué piensas hacer para llamar mi atención? ¿Foco en producto o en marketing? ¿Por qué debería recordarte? ¿Qué característica quieres destacar?

 

 

Las redes no decaen, la reputación sí.

¿Qué tipo de relaciones fomentar? La respuesta sorprendente es que los vínculos débiles. La teoría de los 6 grados plantea que puedes llegar a cualquier persona del planeta en tan solo 6 saltos. Un actor amateur de Torremolinos estará conectado, en menos de 6 saltos, con el ilustre Kevin Bacon. Las oportunidades están esperándote en los amigos de tus amigos.

Aquí una primera estrategia: Trabajar amistades en distintos círculos y generarte reputación dentro y fuera de tu sector. Los compañeros de promoción, compartiendo la misma red, no marcan la diferencia. Los conocidos lejanos, en cambio, te darán acceso a oportunidades que desconoces. The strength of weak ties. Para que funcione, debe pertenecer a un círculo exclusivo y debe estar dispuesto a introducirte en él. Ganarás acceso si cumples con los siguientes requisitos: Le caes bien a nivel personal + Transmites profesionalidad en tus interacciones + Tienes una habilidad.

Otro mito: Cuidar esos contactos. Pueden utilizarse a tu antojo. Pide cosas. La única condición es que considere que yo quedaré bien al recomendarte, porque tú harás un buen trabajo. No somos amigos, pero puedo ofrecerte mi recomendación aunque no hayamos coincidido desde esa fiesta hace ya 5 años. Siempre que te recuerde, claro. Cuida tu imagen para ser memorable.

A dos niveles: Preocúpate por llamar mi atención y preocúpate por mantener una buena reputación. Quieres que identifique positivamente tu nombre cuando suene tu llamada. Con esto basta. La pregunta entonces es…

 

¿Cómo se trabaja la agenda? (Respuesta: ¡Sin querer trabajarla!)

¿Afterwork? Demasiado artificial. ¿Encuentros de networking? La gente importante no va a estas mierdas. Intenta colarte a los eventos que organicen en sus círculos. Cenas improvisadas mejor que eventos programados. Lo difícil es entrar, una vez dentro todo será más fácil. Universidades top tienen, en parte, esta función, te conectan con las élites (económicas y políticas).

Tip: Juégalo contrarian si no tienes cartas. Diversifica en industrias que nada tengan que ver con la tuya. Genérate un perfil raro. El óptimo (si me preguntas a mí) es trabajar una agenda con personajes opuestos. El número de potenciales combinaciones aumenta en la intersección. Ocupa una posición central en tu red. Fomenta conexiones mutuamente provechosas entre tus conocidos. Networking en los extremos, foco en contactos heterogéneos. Si estudias economía: Amigos pijos y comunistas, quieres cubrir todos los escenarios (gobierno de Vox y gobierno de Podemos). Además, reduces así sesgo de confirmación: Consumir información que refuerce tu creencia. (2) Cuenta Haidt que la sociedad está polarizándose. Tu mente tribal clasifica desde estereotipos obsoletos. Sectarismo en redes sociales, cámara de eco de las ideologías. Ser puente solía ser óptimo. Claro está que, si la cosa empeora, te percibirán con cliché negativo de equidistante.

 

Regla #1 del networking: Todas las partes tienen que sacar algo.

Es cuando eres joven que es más jodido. Tú identificas ganancia con los de 40 pero los de 40 no contigo. No te preocupes. Primero trabaja la red con los de tu edad, hoy no son nadie pero en unos años tocarán poder. Si insistes con perfiles senior busca encaje en el mentor. No lo hará por ganancia monetaria, te ayudará porque intuye que tienes potencial de crecimiento. Tú no escoges al mentor, el mentor te escoge a ti. Transmite ganas de aprender (en algo que él te pueda enseñar), profesionalidad (que sabrás gestionar un cliente si llega la ocasión) y carácter (tu mejor carta si lo que buscas es impactar).

Abría esto diciendo que uno no trabaja activamente su agenda, que no puedes planificar el éxito, que solo deberías centrarte en ofrecer un perfil competitivo.

No es del todo cierto, puedes preparar una estrategia, construyendo una posición antifrágil. Opcionalidad, again. Promocionarte. Estar abierto a una cena cuando [X] visite tu ciudad. No sabes en qué círculo se esconde tu futuro éxito. Cualquier excusa es buena para pedir un café. No te guardes balas. ¿A quién te gustaría conocer? No lo fuerces, te cargarías el proceso. Efectividad en su grado de opcionalidad, aprovechar interacciones inesperadas.

Tampoco te obsesiones. Demasiado networking indica que no hay producto detrás. En mundo startup y marca personal. Siempre preferible invertir la estrategia: Concéntrate en competir, definir tu propuesta de valor. Dejar lo de hacer amigos para cuando ganes atractivo, cuando tengas pasta.

 

Por regla general, la gente es maja.

No tengas miedo a pedir consejo a un experto, se sentirá halagado. Encuentra una excusa para escribirle e identifica qué puedes pedirle hoy. Tampoco te flipes. Responderán si observan profesionalidad (revisa 10 veces el mail, léelo en voz alta). Profesionalidad. def. Cuidar todos los detalles. Todos.

Preferible (¡siempre que puedas!) contactar con ese persona a través de un amigo. Que abra él introduciéndote, tú en CC. Mayores probabilidades de éxito en presión implícita por responderte. En lugar de hacer la cola del club, entras por la puerta del backstage. Agradece estos favores como es debido.

Oportunidades laborales en los DM. Twitter te permite empezar desde conexión personal, no de negocios. Automáticamente, el mejor canal de networking. Fundamentos más sólidos cuando nos conocemos discutiendo un penalti. Ya te contaré cómo me gano la vida cuando termine el partido.

Terminas trabajando con la gente que te gusta. Si me caes bien, ya buscaré una posición para encajarte en mi proyecto. Lo decía Taleb o Naval (o ambos), los que no están aquí por el dinero no te dirán que no están aquí por el dinero. Deberás superar la prueba. No muestres urgencia. ¿Estás dispuesto a jugar the long game? Crear desinteresadamente contenido de calidad, sin esperara nada a cambio. Hacerlo gratis para que, quizá, en 5 años, llames la atención de alguien importante. Apuesta tan loca que solo sobrevive quien se la cree.

 

Libro de estilo cuando contactes con desconocidos.

Si no sabes el mail te lo inventas. Hasta que deje de rebotarte. Si consigues el móvil mándale un whats. Te aseguras así que lo leerá. Algunos están cómodos en LinkedIn. Me resulta difícil filtrar tanto humo. Yo, si puedo, utilizo Twitter.

Algunos datosAunque no te puedes fiar.

Cuando contactes a puerta fría: Si quieres trabajo describe un problema y ofrece tu solución. 2 meses gratis. Deja claro qué estás buscando en esta interacción. No alargues innecesariamente el mensaje. Pregunta directa. Sí o no. Al obligarle a responder, ya tiene que pensárselo: ¿Por qué es un no?

Cómo contactar. Máximo 100 palabras. Lenguaje simple. Agradecimiento ex ante. Estructura eficiente. Introducirte desde tu curiosidad. Texto original, nunca copypaste de otros mensajes. Scott Adams sobre cómo escribir. (3) Pide 10 minutos. Hazlo interesante para que se alargue, deja que te cuente su vida.

Qué no hacer. Soberbia. Demandar algo poco razonable o dar por hecho que le interesa verte (respétate, no eres tan importante). Ser pesado, déjale respirar. Si no responde, tampoco asumas que no te quiere, asume que está liado. Inténtalo de nuevo. Máximo tres veces. La cuarta sería acoso.

 

 

Si consigues café en el mundo real, nunca pedirle una posición directamente. Siempre preguntarle por sus proyectos. Despertar interés, gustarle. Hoy quizá no tiene un puesto que ofrecerte. Tampoco te lo daría si lo tuviera (¡too soon, vas demasiado rápido!). Semana que viene quizá sí. Y pensará entonces en ti.

Transcurridos 6 meses, ¿tengo que mantener el contacto? Sí y no. Que fluya. Es un poco como tema regalos. Si no te sale de dentro, es que no tienes que comprarlo. Artículo de Freakonomics sobre la ineficiencia de ese signaling. ¿Postal de navidad? Si te cae bien. Escribir a mano es poderoso en la era digital. ¿Felicitar aniversarios? Siempre que se cumpla esta regla: No mandes un whats, obligatorio hacerlo llamando. Si no te apetece hablar, señal que no es tu amigo. Organízate con 20 alertas. No 500. Coste de oportunidad (¡tiempo perdido!) manteniendo una agenda de postureo, en la que no crees.

Con la edad, aprendemos a priorizar. Abuelos (ya con poco tiempo) dicen lo que piensan, no están por gilipolleces. ¿Por qué esperar a los 70? Si no te apetece, no vayas a la fiesta. Fácil decirlo desde mis 30. Más jodido siendo adolescente: Singularidad no bien vista en el instituto. Insiste en consolidar aquellas relaciones que más te interesen, pero no planees en exceso. Lo importante es disponer de un buen perfil profesional (¿qué sabes hacer?) y construir desde la opcionalidad, mi palabra favorita en diseño de carrera.

 

En resumen, que necesitas una cartera de proyectos de éxito.

Hay mucha tontería con el networking. Si estás interesado en construir agenda, concéntrate primero en hacer bien tu trabajo. Deja que hablen de ti.

Quédate con 5 buenos amigos. Y maximiza el número de conocidos, trabajando tu marca personal (¡la reputación de toda la vida!)

 

(1) Jonathan Haidt en The Happiness Hypothesis: Putting Ancient Wisdom to the Test of Modern Science. “If you want to predict how happy someone is, or how long she will live (and if you are not allowed to ask about her genes or personality), you should find out about her social relationships. Having strong social relationships strengthens the immune system, extends life (more than does quitting smoking), speeds recovery from surgery, and reduces the risks of depression and anxiety disorders. It’s not just that extroverts are naturally happier and healthier; when introverts are forced to be more outgoing, they usually enjoy it and find that it boosts their mood. Even people who think they don’t want a lot of social contact still benefit from it. And it’s not just that “We all need somebody to lean on”; recent work on giving support shows that caring for others is often more beneficial than is receiving help. We need to interact and intertwine with others; we need the give and the take; we need to belong. An ideology of extreme personal freedom can be dangerous because it encourages people to leave homes, jobs, cities, and marriages in search of personal and professional fulfillment, thereby breaking the relationships that were probably their best hope for such fulfillment.

(2) Jonathan Haidt en The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion. “If people can see what they want to see, just imagine how much room there is for partisans to see different facts in the social world. Several studies have documented the “attitude polarization” effect that happens when you give a single body of information to people with differing partisan leanings. Liberals and conservatives move further apart when they read about research on whether the death penalty deters crime, or when they rate the quality of arguments made by candidates in a presidential debate, or when they evaluate arguments about affirmative action or gun control.”

(3) Scott Adams en Dilbert.blog. “I went from being a bad writer to a good writer after taking a one-day course in “business writing.” I couldn’t believe how simple it was. I’ll tell you the main tricks here so you don’t have to waste a day in class. Business writing is about clarity and persuasion. The main technique is keeping things simple. Simple writing is persuasive. A good argument in five sentences will sway more people than a brilliant argument in a hundred sentences. Don’t fight it. Simple means getting rid of extra words. Don’t write, “He was very happy” when you can write “He was happy.” You think the word “very” adds something. It doesn’t. Prune your sentences. Humor writing is a lot like business writing. It needs to be simple. The main difference is in the choice of words. For humor, don’t say “drink” when you can say “swill.” Your first sentence needs to grab the reader. Go back and read my first sentence to this post. I rewrote it a dozen times. It makes you curious. That’s the key. Write short sentences. Avoid putting multiple thoughts in one sentence. Readers aren’t as smart as you’d think. Learn how brains organize ideas. Readers comprehend “the boy hit the ball” quicker than “the ball was hit by the boy.” Both sentences mean the same, but it’s easier to imagine the object (the boy) before the action (the hitting). All brains work that way. (Notice I didn’t say, “That is the way all brains work”?) That’s it. You just learned 80% of the rules of good writing. You’re welcome.”


Cómo encontrar trabajo. Sin tener que buscarlo

La manera inteligente de competir en el mercado laboral

Hay 3 maneras de conseguir un trabajo:

  • Presentándote a una oferta pública.
  • A través de una referencia. Un conocido te recomienda para el puesto.
  • Creándote tu oportunidad, inventándote una posición que hoy no existe.

 

1. Oferta pública.

Significa ir a una posición abierta. Buscando en Infojobs o preparando una oposición para la Administración. Apuesta siempre complicada, en el número de rivales. Puede ser una opción cuando empiezas (y no tienes todavía reputación) pero no debería ser tu estrategia a largo (siempre que no quieras ser funcionario). Porque te metes en competencia perfecta. 1 plaza para 100 candidatos. Posición con 0 poder de negociación, tu salario se verá afectado.

El mercado laboral sigue principio de Pareto: El 80% de candidatos compite por el 20% de posicionesde menor rango y peor remuneradas.La frustración, en procesos con 100 candidatos, está garantizada. Entras en un partido imposible de ganar. Siempre habrá alguien mejor preparado.Intentarás diferenciarte en el margen, en los detalles, y esto cuadriplica el esfuerzo. ¿Best-case scenario? Pelearte con mucha gente para conseguir un trabajo que tampoco paga tanto. ¿Cuál es el peor? Que no estés compitiendo en un proceso meritocrático, quizá la posición ya tiene un candidato.

Tampoco parece estrategia óptima para maximizar felicidad. Añádele la teoría de la función del valor asimétrico: Las decepciones nos afectan más que las alegrías. Peligro de que, frustrado, termines abandonando (“es imposible encontrar trabajo, hay demasiada competencia”). No eres tú, es tu apuesta.

Kissinger decía [sobre las posiciones académicas] que “la lucha era feroz porque el premio era muy pequeño.” Así lo identificó en Harvad, uno estaba dispuesto a todo para proteger su mínima ventaja. Trust me, no quieres diferenciarte en el margen (unidad extra), no quieres competir en CV largo.

¿Hablas 6 idiomas y eres TOP 5 de tu promoción? Habrá otro que hable 7 y será TOP 1 del MIT. Además, tus logros académicos tampoco te darán (automáticamente) un trabajo, solo señalizan que dispones de un perfil de niño obediente. ¿Tienes 3 másters con solo 26 años? ¿Uno en Barcelona, otro en Amsterdam y una Summer School en Manhattan? ¿Prácticas en la ONU (no remuneradas)? ¿Estás preparando uno de esos doctorados de 2 años, no porque te interese investigar la temática, sino para poder decir así que eres doctor? Preséntame a tus padres, es a ellos a quien me interesa contratar.

Estrategia sugerida, si todavía eres universitario:

Relájate. Acepta que no serás el mejor. Vive tranquilo. Sé selectivo con tus proyectos. ¿No sabes qué hacer? Muévete. Trabaja en beta. Ofrécete gratis y cobra escuchando. Entrena 24/7 en la mejora de un skill. Convence a un mentor. No estudies un máster sin antes haber trabajado. Se aprende produciendo. Diseña, fabrica, lanza cosas. Señaliza que tienes ese perfil único e irremplazable. Señaliza que has aprendido (¡también!) fuera del aula. Señaliza que sabes rodearte de talento. Señaliza que has desarrollado (y puedes implementar) una habilidad diferencial. Señaliza que compites. Señaliza que puedes pensar de forma independientepara añadir valor en el mercado.

 

2. Tu reputación.

Notoriedad, que salga tu nombre cuando sondeen candidatos. Si sabes ejecutarlo, accedes al 80% mejor remunerado, con solo el 20% de candidatos. Pero no podrás posicionarte si no construyes antes una marca personal fuerte.

La clave: Te permite competir antes de que abran la oferta. Un ejemplo en el mercado del alquiler. En el catálogo de una inmobiliaria llegan las peores casas, te pedirán [además] la comisión de una mensualidad. Tu mejor opción si te llega (por un conocida) una vivienda no publicada. Además, si eres inquilino de confianza ganas poder de negociación, quizá estarán dispuesto a bajarte el precio. Los mejores trabajos (y los mejores pisos) no salen al mercado. Alguien preguntará por referencias. Solo desde una buena reputación (tu marca personal) puedes posicionarte en esa conversación.

¿Qué hago? Trabajar bien y que se fijen en tu perfil, que te recuerden. Estrategia a 2 niveles: Tienen que conocerte y tienen que hablar bien de ti.

Misconception: No tienes que ser amigo para recibir un favor, con conocerte puede ser suficiente. Y que intuya que harás un buen trabajo. Creemos que solo nos ayudan amigos íntimos. 95% de recomendaciones vienen de conocidos lejanos. Me acabo de inventar la estadística, pero estará por allí. En las interacciones más pequeñas puedes encontrar las mejores oportunidades. Lo harán (te recomendarán) si generas en ellos buenas sensaciones y transmites profesionalidad y honestidad. Tu objetivo es señalizarlo 24/7. A mí me encanta conectar a alumnos con prácticas. Lo hago porque me caen bien, pero también lo hago por interés, quiero quedar bien (¡yo!) recomendándote. El empresario estará agradecido (¡conmigo!) si le mando un buen trabajador.

¿Qué hacer para ser un universitario más memorable? Diferenciarte: Curiosidad en aprender y ofrécete para research. Y pregunta cosas al profesor. Así de fácil. Nadie les hace mucho caso, y cuando reciben una interacción humana suele ser otro académico criticando su trabajo. Interés genuino.

 

3. Generarse oportunidades.

Buscarte la vida, espabilarte. Pensar posiciones que hoy no existen. Contactar con desconocidos.

Si vamos con esto, saltarte siempre los departamentos de Recursos Humanos. No entenderán tu oferta. Más relevante aún, problema de incentivos. Juegan seguro, no miran propuestas extravagantes. Si sale bien, el mérito es del jefe, que vio en ti un diamante en bruto. Si sale mal, ellos son los responsables.

Historia de un conocido. De intercambio en Hong Kong, busca unas prácticas. Se cuela en los HQ de BBVA diciendo que tenía una reunión con [X responsable]. No la tenía. Entra en su despacho y se presenta. Podrían haber llamado a la policía pero salió de allí con un trabajo. Le gustó su actitud.

No hay procesos, no hay reglas, no hay rankings. Una vez sales al mercado, puedes hacer lo que te apetezca, puedes presentarte (si encuentras una buena historia) al líder que quieras, puedes identificar un problema y ofrecer tu solución, puedes aprender de los mejores, puedes inventarte una posición.

Anécdota de Keith Ferrazzi, consultor americano, que contamos dentro del programa Cardinal: Sale de Harvard y recibe oferta de Deloitte. Acepta bajo una condición: Comerá, con el socio que le hace la entrevista, una vez al año. Lección: No tengas miedo a pedir cosas que no estén en el contrato. En este país pedimos poco. Hay oportunidades esperándote. No te tomes tu carrera como una partida con reglas. Todo, absolutamente todo, puede negociarse.

Y muévete Hulio, que nadie vendrá a buscarte.


Ahorrar con fondos indexados

Una recomendación 100% honesta.

El pasado 16 de enero murió Jack Bogle. Aunque no te suene el nombre, el mayor filántropo de la historia. Nadie ha regalado más dinero a las clases medias. Hablamos de billones y billones. Lo hizo a través de los fondos índice.

Intentaré explicar cómo funcionan y por qué son tu mejor inversión.

 

1. ¿Quién era Jack Bogle y qué es un fondo indexado?

Bogle y su idea revolucionaria: Olvídate de la aguja, compra el pajar.

Planteamiento: No puedes predecir el futuro (qué acciones subirán y qué acciones bajarán) pero sí sabes que el mercado, en el agregado, siempre sube. Entonces, si adquieres una fracción de cada una de esas acciones, tienes una muy buena oportunidad de ganar pasta. Inventaba así la inversión pasiva.

Bogle necesitaba, antes de empezar, un índice que agrupara las empresas más grandes de la economía (tuvo suerte, Charles Dow había inventado esto en 1896). Crearía después un producto financiero que replicara el rendimiento del índice de Dow (comprando un poquito de cada empresa) y lo comercializaría al precio más bajo. Ese era un producto ya disponible para inversores institucionales pero Bogle lo hizo accessible al gran público.

En 1975 nacía Vanguard.

Los fondos indexados funcionan en la simplicidad. No exigen conocimientos de economía. Tampoco un seguimiento activo (¡ganas más cuando no mueves!). Democratizan las ganancias corporativas, prometiendo igualar, en un horizonte suficientemente largo, al mejor gestor activo del mercado.

Evolución del Dow Jones. El secreto consiste en esperar. Con enfoque pasivo, y siempre que estés fijando tu meta en la jubilación, cualquier momento es bueno para entrar. No importa el cuándo, si la inversión es (mínimo) a 10 años vista. ¿Sospechas que necesitarás el dinero antes? Búscate otra cosa.

Evolución del Nikkei. Aquí empiezan las dudas. Argumento a favor de la diversificación geográfica: El histórico del americano puede ser una anomalía. Las empresas dependen de la economía, compra un poco de todos los países. Bogle afirmaba, en cualquier caso, que con un fondo indexado al Dow Jones ya estás diversificando, porque las empresas americanas exportan a todo el mundo. Punto válido, siempre que Estados Unidos mantenga el liderazgo.

Técnicamente, Bogle fue un economista, no un inversor. No hubiera sabido analizarte el precio objetivo de una empresa (ni quería saberlo… no necesitaba esta información para hacer de Vanguard un fondo rentable). Sí entendió, mejor que nadie, el funcionamiento de los mercados financieros.

El suyo era un producto 100% mecánico, con mayor retorno y menores comisiones (del 1,50% de gestión pasábamos al 0,20%). Clara ventaja competitiva ahorrándose salarios de analistas (¡ya no necesitas estudiar balances¡). Los costes son relevantes. Pueden comerse todas tus ganancias.

Documento de la SEC: How fees and expenses affect your investment portfolio. Bogle sobre el interés compuesto: “Where returns are concerned, time is your friend. But where costs are concerned, time is your enemy.”

Contraintuitivo que uno gane cuando no mueve. Para el inversor, lo difícil es quedarse quieto. Termina metiéndose por aburrimiento, pagando comisiones por movimientos en los que además pierde. Recordatorio del escritor pasivo Dan Solin (1). Bogle te diría: Mantén posición y mentalízate que esto (invertir bien) será aburrido. Y si lo que buscas es un hobby, cómprate un bicicleta.

Encontró en Samuelson apoyo académico. Samuelson defendía la hipótesis estricta del mercado eficiente, teoría de Fama. El precio de una acción incorpora toda la información conocida, desapareciendo así cualquier oportunidad de arbitraje. Únete al mercado. Nunca, nunca intentes batirlo.Hipótesis de Samuelson: La única manera de ganar al índice es con información interna (y, si no eres Ministro de Exteriores, ilegal hacerlo).

Freakonomics con Bogle, Fama y compañía.

La presencia de outliers, inversores que presentan consistentemente retornos excelentes, debía explicarse [según Samuelson] desde la distribución estadística. Con 500 monos escogiendo entre cara y cruz, habrá uno que acierte 10 veces. Fooled by Randomness, el clásico moderno de Taleb. Es hoy evidente que un mercado imperfecto ofrece oportunidades (conducta de rebaño en burbuja) pero Samuelson estaba siendo práctico. Vivirás más tranquilo si no apuestas contra el precio oficial. Súbete al carro y no te bajes cuando llegue el pánico. In fact, deberías comprar más, ahora que está barato.

 

 

La persistencia, again. Bogle sufrió psicológicamente en los inicios (pocos clientes y ataques de colegas) pero hoy los fondos índice tienen el 40% del mercado. Ha tenido tanto éxito que algunos expertos cuestionan su futuro. Si el 100% de los inversores están en fondos índice, desaparecen sus ventajas.

 

2. ¿Por qué no te interesa contratar otros productos?

Porque el 99% son un desastre.

Desde BBVA hasta la sicav de Ajram. Profesionales sin skin in the game, 0 comprometidos con los intereses del cliente. Introducirán complejidad para que no lo entiendas, escondiendo en tecnicismos su falta total de principios.

Catálogo de productos:

  • Gestión activa. Hay grandes profesionales en España pero, en ocasiones, no tienes manera de filtrar los buenos de los malos. Principalmente, porque los malos son especialistas camuflándose. Best-case scenario: Si tu gestor activo obtiene un rendimiento ligeramente por encima del fondo indexado, cobrará después una comisión que neutralice esa ganancia. Que tampoco soy Samuelson (no quiero afirmar que resulta imposible batir al mercado), te estoy diciendo que suele ser demasiado costoso encontrarle.
  • Falsa gestión activa. El timo Mediolanum. Te venden como gestión activa un refrito de fondos que podría prepararte Yurena. Es decir, te cobran comisión de gestión activa sin estudiarse la cartera. Que si lo hicieran empeoraría, pero que no vendan motos. Banca personal mis pelotas.
  • Depósito fijo. Si conoces el concepto de inflación traducirás rápido que estás palmando. Los banqueros centrales, desincentivando ahorro privado con tipos negativos, están haciendo un daño terrible. Reivindiquemos la visión austríaca: El ahorro es la gasolina de la economía.
  • Deuda pública. Tipos exageradamente bajos. Esperemos que los mercados empiecen una ofensiva pronto. No es bueno, para nadie, que los gobiernos puedan financiarse tan barato. ¿Quieres prestar? Entiende el mecanismo en las expectativas, tipo de interés marca riesgo de impago. Suiza paga menor porcentaje que Grecia. Grecia paga menor que Eritrea.
  • Deuda privada. Emisión de bonos corporativos, de empresas que buscan financiarse fuera del sistema bancario. Te devolverán el dinero si siguen vivas dentro de 10 años. Activos correlacionados, con crisis en la industria, caen todas juntas. Ofrécete protección comprando en distintos sectores.
  • Productos zombie. Mierdas de banco estilo: Te vinculo a 5 acciones. Si suben las 5, interés del 5%. Si no, no cobras. Añádele comisión por ventas para generar conflicto de intereses. De manual de primero.Incentivos perversos diseñados desde arriba. Los de abajo obedecen, sin llegar a entender qué mierdas están vendiendo. Sobran comerciales. Faltan personas honestas.
  • Inmobiliaria. Elección favorita del inversor español. Todos llevamos dentro un experto en ladrillo. Concentración innecesaria de riqueza. Y no está claro que, a partir de hoy, suban los precios. Mismo ciclo cada 15 años. Nos creemos muy listos, aparecen los Cayenne y nos la pegamos.
  • Trading. Homeopatía de mercado, brujería en velas. Gana uno trabajando de 9 a 11 y aconseja desde sesgo de supervivencia. Pregunta: Si tienes método infalible, ¿por qué vendes tanto curso? ¿Por qué no inviertes durante cada puta hora de tu vida hasta llegar al cuatrillón de euros?Respuesta: Porque todo es humo. Son el mayor timo desde Nostradamus.
  • Forex. Más aceite de serpiente para analfabetos financieros. Aléjate tanto como puedas.
  • Value investing. Única alternativa real a indexados. Consiste en comprar buenos negocios a buen precio, compañías con flujos futuros de ingresos. Fascinante análisis de Paramés, figura emblemática del value (2). Y la duda de Samuelson: ¿Tiene un método efectivo o solo está de suerte? Comparto el genial discurso de Álvaro Guzmán de Lázaro en la OMMA.

 

3. Quiero un fondo indexado, ¿qué tengo que hacer?

Go passive. En 4 pasos:

  • Define tu asset allocation, el grado de diversificación que quieres. Puedes tener una cartera con acciones, bonos y cash o una 100% en acciones (más volátil). También puedes introducir valores refugio como el oro y, mucho más cuestionable, el Bitcoin (ahora que ya ha explotado la burbuja).
  • Ábrete una cuenta y compra los fondos Vanguard que se ajusten a la cartera antes diseñada. Broker de BNP Paribas. Renta4 o Selfbank, si quieres mirar otras opciones. Te permiten acceder al catálogo Vanguard sin ser millonario. No sufras, no hay riesgo de estafa en estas plataformas.
  • Rebalanceamiento. Cada 6 meses. Mantener asset allocation, los porcentajes antes fijados. Hay dos maneras de hacerlo. Si añades nuevo dinero, compra solo del fondo que más ha bajado. Esto equilibrará el quesito. Si no añades dinero, vende los sobre-representados y compra los infra-representados.
  • Firma este documento de Jason Zweig, periodista del WSJ.

¿Qué productos compro? Fondos índice. No necesariamente Vanguard. Antes de hacerlo, mira valoración en MorningStar, el mejor análisis financiero. Otra opción son los ETF (exchange-traded fund). Hacen lo mismo pero ofrecen mayor flexibilidad. Relevante en España, ETF pagaría impuesto en traspasos.

 

 

¿Cómo lo hago? No es difícil, tampoco fácil. Mi amigo Ángel Alegre lo contaba genial en uno de sus posts. No exagera: Vanguard, programado en piloto automático, requiere mínima dedicación, menos de una hora al año.

Investiga, también, la propuesta de roboadvisors. Ventajas en rebalanceamiento automático y tax efficiency. Problema: Aunque ofrecen tarifas competitivas si comparamos con gestión activa, sigue siendo preferible que compres tú. Puedes hacértelo solo, bajando incluso más la comisión. No sería mi recomendación (ya no necesitas al intermediario) pero comparto porque explica bien la filosofía: Indexa CapitalBetterment y Wealthfront.

Distintas ideas sobre estructura de cartera:

  • Diséñate un asset allocation en el que estés cómodo. Distintas economías. Distintos sectores. Distintos segmentos. Bonos. Acciones. Fondos indexados al mercado inmobiliario. Materias primas. Nunca será un passive 100%, porque, con esta decisión, ya estarás apostando por algo.
  • ¿Por qué añadir los bonos? Yo no lo recomendaría con enfoque a largo (20 años). S&P 500 ha outperformed los bonos del tesoro americanos durante los últimos 90 años. Debería seguir haciéndolo. Discutible con enfoque a medio (5 años). Obligatorio con enfoque a corto (1 año).
  • Argumento pro-diversificación: Nadie puede anticipar el futuro.
  • Si eres pesimista sobre el futuro de la economía (o del mundo), pon más oro en tu cartera. Comportamiento anti-cíclico, sube cuando otros bajan.

Por último, queda la duda del timing, si entrar en un momento demasiado caliente. El gráfico histórico dice que no debería ser un problema operando en passive pero, que los mercados hayan subido durante los últimos 90 años, no es garantía que sigan haciéndolo 90 más. ¿Viene una crisis? Nadie lo sabe.

Si te apetece, puedes dejarte un 10% de la cartera para apuestas personales, aunque no termino de verlo claro. Sesgo de overconfidence: 93% de los conductores afirma conducir mejor que la media. Estadísticamente imposible. En los mercados, el 70% de inversores particulares palman pasta.

Si, a pesar de todo, quieres intentarlo, léete The Intelligent Investor, el libro de Benjamin Graham. La edición de Zweig, con comentarios al final de cada capítulo. Cuando hablamos sobre inversión estamos hablando de gestión de la incertidumbre. Entiende tu punto de partida (de dónde vienes) y busca un óptimo de riesgo en el que puedas operar. El único indicador que deberías mirar: ¿Estás durmiendo tranquilo por la noche? Si la respuesta es no, cambia cartera (3). Los precios son ruido, una gran distracción. Fija una posición hoy y vuelve dentro de 5 años. No te descargues una app de bolsa. Lo decía Kahneman: ¿Te gustaría conocer el precio de tu casa cada mañana? ¿Qué ganarías con esta información? Ansiedad. ¿Qué perderías? Tiempo y dinero.

El enemigo es el ruido. Del legendario Warren Buffett: “There’s been far, far more money made through salesmanship abilities than through investment abilities. And the people you pay to help identify future outperformers don’t know how to identify them. They do know how to sell you.” Steve Edmundsones el encargado de gestionar el fondo de pensiones de los trabajadores públicos de Nevada. Sin equipo, decidió enfoque passive. ¿Resultado? Mejor retorno que todos sus competidores, siguiendo filosofía ‘do as little as possible’. Más materiales del WSJ. Aburridísimo todo. Punto para Samuelson.

 

4. El legado de Bogle.

Jack no lo tuvo fácil. Su padre perdió todo el dinero en el crash del 29. Estudió en Princeton gracias a una beca y publicó una tesis doctoral sobre mercados financieros, abriéndose las puertas en Wall Street. Siempre luchando. Defendía que su origen humilde le ayudó a conseguir grandes objetivos.

“If you grow up the hard way maybe the odds are 70 percent you can make something of your life. If you grow up the easy way, maybe the odds are 40 percent. Deep down, I think I felt sorry for them (compañeros ricos en Princenton). They weren’t born with all the advantages I had.”

Los problemas de salud son otra constante en su vida. Sufrió un ataque al corazón a los 31. Sobrevivió otros 6. Imagino que tuvo un impacto en sus decisiones vitales, las prioridades que nos fijamos. ¿Ganar más dinero? ¿Para comprar qué? Bogle ya tenía todo lo que necesitaba.

“I’m not a ‘trillionaire’ like Abby Johnson (jefa de la gestora Fidelity), who is supposed to be worth 15.4 billion dollars. I wouldn’t even know what to do with a number like that. We have a nice, small house. We have shelter when it rains, snows or is windy. The kids and grandkids are well.” El deseo es el origen de la infelicidad. “What do I need a private jet for? I need my wife to drive me around. It doesn’t do my psyche any good to know that I have more than someone else. I’m very comfortable with what I’ve done for the world.” Las trampas del lujo, en el instinto (obsoleto) de señalizar status vía gasto.

En el obituario del NYT podía leerse: “Bogle no era billonario. Y estaba orgulloso de ello.” (Billonario en dólares americanos, milmillonario según el diccionario español.) Es, sin exagerar, el mayor filántropo de la historia.Inventó un producto revolucionario y habría podido forrarse, tenía margen para cobrar más, pero prefirió no hacerlo, devolvió beneficio a los inversores. Sin la competencia de Vanguard, los tiburones habrían capturado esas rentas.

Una vida digna de ser vivida. En 1975 la bolsa (con su retorno y dividendos) era inaccesible, en las altas barreras de entrada, al ciudadano medio. Símil con las aerolíneas, solo volaban los ricos. Bogle introdujo competencia sin poder político, ofreciendo un producto mejor. El mérito es enorme. Hoy la única barrera es mental, basta con 3.000 euros para entrar. Queda agradecerle su gran obra, la democratización de los mercados. No sabría nombrarte empresario o político que haya generado más valor. No lo digo yo, lo dice Warren: “If a statue is ever erected to honour the person who has done the most for American investors, the hands down choice should be Jack.”

Bogle no era inversor, simplemente implementó una visión: No eres experto en esto. No quieres dedicarle tiempo. No quieres pagar comisión a profesionales que tampoco saben qué están haciendo. La solución pasa por comprar un poquito de todo, la solución en la diversificación.

¿Nuestro mejor homenaje? Invertir hoy en fondos Vanguard. Aplicar un método que, como ya hemos visto, no es complejo. Cargarte al intermediario, abandonando la vergonzosa propuesta de los bancos (volverían a colarte preferentes si pudieran), y autogestionarte el 100% de tus ahorros.

Bogle murió con una fortuna de 80 millones de dólares. Si hubiera querido, habría podido multiplicarla (¡fácilmente!) por 100. Regresando a la utilidad marginal decreciente del dinero, su vida habría sido exactamente la misma.

Sí que cambió (y mucho) la vida de sus inversores.

¡Gracias por todo Jack!

 


 

(1) Dan Solin en The Smartest Investment Book You’ll Ever Read. “The single greatest threat to your financial well-being is the hyperactive broker or advisor. The second greatest threat to your financial well-being is the false belief that you can trade on your own, online or otherwise, and attempt to beat the markets by engaging in stock picking or market timing. The third greatest threat to your financial well-being is paying attention to the financial media, which is often engaged in nothing more than financial pornography. This conduct generates advertising revenues for these media, and losses for investors who rely on the misinformation that is their daily grist.”

(2) Francisco García Paramés en Invirtiendo a Largo Plazo. “Podemos concluir indicando que nuestra inversión en BMW durante el periodo 2005–2009 es un caso típico de inversión value acertada. Aquí brillan con especial claridad todas las virtudes del «método»: 1. Precio cotización absurdo frente a una valoración correcta. Marzo de 2009: Precio: 11 €. Valoración: 100 €. 2. El Señor Mercado actúa de forma irracional en plena crisis. Deprimido, en tiempos de máxima volatilidad, no discrimina entre compañías y arrasa con todo sin sentido. Trata a BMW como un banco o una inmobiliaria, penalizando desproporcionadamente su cotización. 3. El Señor Mercado es ineficiente a corto plazo (Precio 2009: 11 €) y eficiente a largo plazo (Precio 2015: 70 €). 4. La mezcla necesaria de capacidad y personalidad del inversor value dan un buen resultado. El estudio a fondo de la empresa para llegar a una correcta valoración (100 €); la convicción y el coraje para hacer lo contrario a todos (comprar cuando todos venden); sostener la convicción en el tiempo (comprar más cuanto más baja, hasta el máximo legal); y, por último, la paciencia (4–5 años de espera). 5. Una valoración correcta es la clave de todo. Estudiamos empresas y solo después miramos su precio de cotización. Si el estudio de la empresa es el adecuado y la valoración es correcta, con paciencia la inversión será rentable. El tiempo juega a nuestro favor. 6. BMW es el tipo de compañía ideal para un inversor value: compañía sólida; familiar; con caja; sin deuda; con marca; con un cierto consumo cíclico; perdurable; con posibilidades de crecimiento natural (China); concentrada en lo suyo; y en 2009: ¡¡¡baratísima!!! 7. Todo esto acaba en un resultado extraordinario: Beneficio de un 300% en 4 años. Precio mínimo 2009: 11 € / Precio medio compra 2009–11: 20 € / Precio Venta 2014: 60 €”

(3) Jason Zweig en The Devil’s Financial Dictionary. “CAREER RISK, n. The risk that, by thinking independently, a money manager might lose clients, endanger a big salary, and harm his or her career; for money managers, the only risk that matters. When professional investors are right, no one will ask why; their clients will be too busy counting their profits to seek an explanation. But when money managers are wrong, their clients will immediately want to know why they made the mistake. Portfolio managers can either be wrong in a crowd, in which case no one will blame them for making the same mistake everybody else made, or “wrong and alone,” in which case they will look like idiots. The only way to outperform the market average is to do something different. Although that may work over the long run, it is all but certain to produce disappointing results at least some of the time in the short run making the manager appear wrong and alone. Because of career risk, it is rational for money managers to do irrational things, such as buying stocks that are already overpriced, selling undervalued stocks before they have time to grow to their full potential, and measuring a portfolio’s performance relative to the market over periods as short as a single day to make sure the results don’t deviate too far from it. Together, these actions lead to excessive trading and an obsessive focus on imitating whatever the market is doing, rather than on figuring out what the manager should be doing: selecting the cheapest stocks and holding them for years at a time.Whenever you hear fund managers talk about how important “risk management” is to them, make sure you understand whose risk they are primarily seeking to manage: their own.”


¿Compra el dinero la felicidad?

Sí, claro que sí. Con 6 matices

1. No la compra directamente. Pero compra cosas que te llevarán a ella.

El anuncio del Euromillones plantea que la felicidad llega por agregación (un yate de lujo o un viaje a la Polinesia). Funciona al revés: La conexión dinero-felicidad llega por sustracción, tener dinero te permite eliminar de tu vida aquello que no quieres. Te centras en qué cosas positivas el dinero añadiría (e.g., subir de coche) y quizá no las necesitas tanto. Fíjate en qué cosas negativas eliminaría: Quitarte la presión de la hipoteca o tener que reírle las bromas al CEO (sin trabajo, ya no tendrás malos jefes). Te permitirá también delegar las tareas antipáticas: Limpiar el baño o gestionar impuestos.

Al final del día, si hay algo que puedes comprar con dinero es tu libertad. Te permite no escuchar [tantas] gilipolleces y te permite decir lo que piensas en todo momento. Posición fuck you para hacer lo que te apetezca. Sigue siendo más una cuestión de actitud que de cartera, pero, para solidificarla, minimiza compromisos y ahorra todo lo que puedas. Frase de Josep Pla, hablando sobre periodismo: “Ser rico e independiente es muy difícil. Lo que es literalmente inconcebible es ser pobre e independiente.” El único lujo es poder decidir.Wyoming, en tono broma pero muy en serio, te cuenta su mañana de rico. Primeros 4 minutos del vídeo.

Con líquido en el banco compras seguridad y compras tranquilidad, precisamente, olvidándote del dinero. Ya no tendrás que preocuparte por el alquiler y, claro está, desde posición de confort será más fácil autorrealizarte. Rafael Chirbes, el escritor valenciano, decía que el dinero sirve para comprar inocencia a los descendientes. Malo (no quieres un hijo estúpido) y bueno (hay felicidad en la ignorancia). No es grave con 18, todos hemos estado allí. El problema son los que, con 40, no consiguen bajar de ‘mount stupid’.

Por último, compra algo de tiempo y compra cierto espacio. Cuando nos preguntan el ‘peor momento del día’ la mayoría responde que el commuting, el trayecto de casa al trabajo y del trabajo a casa. No sé dónde está tu felicidad — pero no la encontrarás en hora punta, en medio de un atasco. Juégalo contrarian, tampoco necesitas ser millonario. Control de agenda: Explica el 80% de mis buenos momentos. Viajar en septiembre, entrar a las 10 a la oficina, visitar el MOMA a primerísima hora (en lugar de la tarde que es ‘gratis’ → coste de oportunidad), bloquear una semana para [X]. Encontrarme con gente, como el calor, empeora la percepción de un mismo lugar / evento.

 

2. Tenemos un problema con la definición de felicidad.

¿Qué significa? ¿Qué medimos? ¿Bienestar o propósito? ¿Estar satisfecho con lo que estoy viviendo ahora o estar orgulloso de mi vida vivida? ¿Y si estoy hoy jodido pero tengo grandes sueños? ¿Y si después no se cumplen? ¿Y si disfruto de una vida tranquila pero no encuentro razón a la existencia humana? Me preguntas si soy feliz. Bien, cierto es que ahora me lo estoy pasando bien, pero después quién sabe. ¿Qué declaro entonces? No puede responder tu pregunta.

Teoría: La dimensión temporal de la felicidad — con 3 tiempos:

Pasado (recuerdos), presente (experiencias), futuro (expectativas).

Deberíamos consumir felicidad de cada una de las 3 dimensiones, repartirla. Ojo: Puedes ser feliz en el pasado / futuro y miserable en el presente. Peligro de vivir demasiado en recuerdos y expectativas. Yo priorizaría experiencias. La pregunta aquí interesante: ¿Cuál es la distribución óptima de cartera? Demasiado abstracto todo, pero yo, si pudiera ajustarlo, iría con un 10–80–10.

¿Por qué son felices los niños? No tienen planes de futuro, no sienten presión por alcanzar nuevas (¡interminables!) metas. El ayer es pasado, su vida son las aventuras del día. No son conscientes del factor tiempo, que transcurre despacio, desaparece la sensación de estar desperdiciando la vida en [X].

Resumen del hombre moderno: La búsqueda activa de la felicidad como causa principal de depresión. Antídoto contra la sociedad ultraproductiva: Hacer más cosas sin que exista un motivo. Los americanos utilizan el verbo to tinker para describir la acción de reparar algo sin mucha idea. Como haría un niño, de forma inconexa, probando diferentes piezas. Sin un plan, sin un porqué.

Conexión con nuestro viejo amigo el flâneur, el paseante sin rumbo ni objetivo, moviéndose por sensaciones, abierto a las vicisitudes que salían al encuentro. Ya no tanto para beneficiarse de opcionalidad, sino para, simplemente, ser feliz. El flâneur vive el momento, sin melancolía ni deseos.

 

3. Utilidad marginal decreciente. Again.

En euros. De 0 a 20.000 gran impacto, de 20.000 a 40.000 mucho menor y a partir de 40.000 la curva es plana. Primeros euros cambian (exponencialmente) una vida. Después, menos de lo que crees. Tu día es más parecido al de Warren Buffett que al de un pobre de la India. Lo decía el mismo Buffett: “Tengo una TV más grande para ver el mismo partido de baloncesto.” Es binario: El acceso a una TV marca la diferencia, no su tamaño. A partir de aquí, pijadas marginales: Te regalo la comodidad y puntualidad de su jet privado, prefiero la seguridad extra que me ofrece la aviación comercial.

En nuestra imaginación ser millonario parece ser la hostia. Todo parece indicar (¡no puedo confirmarlo!) que no genera felicidad de forma constante. El Lamborghini mola. Los primeros días. Después te acostumbras. Como todo en la vida: Al final te cansas.

Si lo llevamos al extremo: No ahorres de joven, gástatelo todo. Utilidad brutal de un Eurorail con 18 años. Sin tantos prejuicios y con menos obligaciones, maximizas retorno de 1.000 EUR. Aventuras caóticas en Amsterdam, París y Roma. Recuerdos que permanecerán en ti toda una vida. Después, con 40 años y ya sin espíritu explorador, contratas packs turísticos de 5.000 EUR en circuito cerrado, buscando una fracción de esa felicidad. Sin demasiado éxito.

Y, regresando a la economía, recuerda que nada es gratis. Calcula el coste de oportunidad de ganar ese euro extra. El trade-off: Más tiempo con los tuyos. ¿A qué estás renunciando persiguiendo esa promoción corporativa que te permitiría comprar una segunda residencia? Si no merece la pena, vivir con menos. (Spoiler: No merece la pena.)

 

4. Gráficos para entender, un poco mejor, la compleja relación entre dinero y felicidad.

A. A nivel individual. ¿Cambia tu felicidad a lo largo de los años? Sí, eres más feliz cuando eres joven y cuando eres viejo. Una hipótesis en las expectativas: Cuando lo esperas todo y cuando no esperas nada. Los niños juegan en otra liga. El mínimo sobre los 50, con hijos adolescentes.

 

B. Rendimientos decrecientes. A partir de unos 40.000 EUR anuales ganar un euro extra no genera más felicidad. Depende, claro, del tipo de vida que quieras llevar, pero concéntrate en cubrir tu mínimo. Una vez allí, invierte conservador. Tienes ahora mucho que perder, menos utilidad que ganar.

 

 

C. Entre-países. La correlación es clara: Los estados ricos declaran, de media, mayor felicidad que los estados pobres. Con renta per cápita inferior a 10.000 EUR la vida no será fácil, la mayoría no tendrá allí necesidades básicas cubiertas. Incremento marginal decreciente después, ahora a nivel macro. Depende de cada cultura, pero más dinero suele comprar [un poco más de] satisfacción. No siempre: Los ciudadanos mexicanos declaran mayor felicidad que los ciudadanos estadounidenses. Una posible razón en el overchoice. Otra en la resiliencia, ajustamos a todas las circunstancias (positivas y negativas).

 

 

D. Intra-países. Hoy, el porcentaje de estadounidenses que declaran ser ‘muy felices’ es el mismo que el de 1955. Siempre alrededor del 30%. El número no ha cambiado con el enorme progreso tecnológico de los últimos 70 años, con una renta per cápita 3 veces más alta. Explicación: Somos felices por comparación, no en términos absolutos. Una competición destructiva en nuestra escala social imaginaria, la de compararte con tu cuñado.

 

Complejo operar de forma independiente, somos animales tribales buscando validación de las élites sociales. Leía que en un pueblo en el que tocó la lotería se cambiaron todos el coche. También quienes no ganaron el premio, no querían ser menos que sus vecinos. Vigila, por tanto, con tus puntos de referencia. Se puede disfrutar de la vida sin vinos caros, pero tú entorno quizá espera que ajustes a sus, a veces estúpidas, normas sociales (e.g., no conducir un coche viejo si tienes casa en un buen barrio). Si quieres ser más feliz, cambia los amigos que estén proyectando demasiado éxito. No es una broma.

La regla es sencilla: Si estás preocupado significa que no puedes permitírtelo.

Gastar bien el dinero no es garantía suficiente de satisfacción, pero gastarlo mal siempre te hará infeliz. ¿Por qué (seguramente) tampoco somos más felices que un griego en la polis? Porqué el mensaje que te venden es que de ti depende alcanzar la cima de la pirámide. Antes era inalcanzable. Ahora una posibilidad real. Pero la competición es brutal y, si no salen las cosas, genera frustración. Intentaremos entonces falsearlo, proyectando status vía gasto. En catalán: Estirar més el braç que la màniga. Si fuerzas en esto, tienes todos los números para ser un desgraciado. Porque, por más señalización que compres a crédito, siempre habrá alguien que podrá pagarse una boda mejor, más grande. En el largo todos muertos… menos tú, que seguirás refinanciándote.

Último punto: Asegura únicamente cuando no puedes costear reparación — escenario catastrófico que prefieres tener controlado. Tú duermes mejor pero, si la aseguradora presenta beneficios, significa que tu valor estimado es negativo. Traducido, no contrates si puedes cubrir la pérdida (e.g., móvil).

 

5. ¿Cómo gastarte el dinero para ser más feliz?

Ideas de Kahneman y Tversky — siguiendo su función del valor asimétrico:

  1. Mayor utilidad en comprar 5 pequeñas cosas, antes que 1 grande.
  2. Agrupar pérdidas y separar ganancias. 4 suspensos o 4 excelentes, ¿cómo contarías cada caso en casa? Lección para políticos y directivos que estén buscando la manera de implementar reformas estructurales.
  3. Invierte conservador. Si ya eres rico, primer objetivo es no bajar de categoría. No merece la pena correr demasiados riesgos. (1)

Ideas de Dan Gilbert:

  1. Adquirir más experiencias y menos bienes materiales.
  2. Imagínate que te apetece comerte una pizza. Fórmula óptima de consumo: Pagar ahora y consumir mañana. El peor sistema: Los micropagos.
  3. Regalar, mayor utilidad cuando compartes tu dinero con los tuyos. (Importante: No puedes forzarlo, solo funciona si te sale de dentro.)
  4. Recuerda que, pase lo que pase, terminas reajustando al mismo equilibrio.

Yo no quiero dar consejitos, solo cito. Si recibes 5.000 EUR (y no quieres ahorrarlos) deberías gastártelos viajando, nadie podrá quitarte ese buen recuerdo. Experiencias ofrecen, claramente, el mejor retorno. Un viaje genera felicidad en 3 tiempos. Antes: Leerte la guía y preparar tu ruta en una cafetería. Durante: Paseo en camello. Y después: Consumir el recuerdo en una fotografía… transcurridos 20 años. Un deportivo no puede ser aquí competitivo. Aunque Conor McGregor opina distinto. Un bien material genera, además, nuevos problemas. Costes extra (mantenimiento, seguro y parking). Te jode mucho que se ralle. O la preocupación que te lo roben, incluso con la alarma en casa. Sufres (en tu imaginación) una posible pérdida.

 

6. Las mejores cosas de la vida son gratis.

Disclaimer: Cantan los millonarios.

Cierto es que no compra salud. Si estás enfermo puede darte un mejor tratamiento médico pero no siempre más tiempo, el recurso más valioso.

El dinero ayuda a vivir mejor pero no te dará un propósito. Tendrás que buscártelo. Y aquí sí que estarás solo. La vida vacía (intuyo) de RKOI. Quizá es un comentario sesgado, solo intento convencerme que prefiero haber nacido en mi familia de clase media. Me fascinó esta encuesta en Twitter. Voté alegría pero estaba autoengañándome. La respuesta, obviamente, era envidia.

I can’t get no (satisfaction). Sufrimos todos de lo mismo: Infravaloramos aquello que ya tenemos y sobreestimamos aquello que no tenemos. Un poco de psicología evolutiva: Mecanismo diseñado para mantenernos activos, pero que impide que podamos retener las buenas sensaciones, nunca disfrutando de los resultados conseguidos. Olvidamos la victoria al poco tiempo. Nos cansamos de todo por programación natural, los simios insatisfechos buscaron nuevos retos, maximizando así su probabilidad de supervivencia. Llevamos hoy el gen de la infelicidad. Pensando siempre en el siguiente reto.

Es cierto el dicho: Cuando me va todo bien, me busco nuevos dolores de cabeza. Estudio de Harvard. No compramos las mejoras en la economía por una razón estúpida: A medida que solucionamos problemas, bajamos el listón de aquello que definimos como problema. Metodología del caso (2) y dos ejemplos: Cambios en las políticas públicas o laSexta Noticias abriendo con estoEl principal problema que le veo yo a esto: Nunca será suficiente.

Educar en la austeridad. En Florencia, mantienen el poder las familias del Renacimiento. Parte de la explicación en los valores que se transmiten de padres a hijos. Los ricos de verdad no gastan, conducen un Mercedes de hace 20 años. Historia de un magnate. (3) Trump, siendo un hortera gastando, opera en sus negocios con cabeza. (4) Austeridad, denominador común en la mentalidad de nuestros abuelos de post-guerra. Postureo, denominador común en la mentalidad del nuevo-rico promotor inmobiliario de pelotazo. ¿Qué fortuna / valores crees que prevalecerán en el tiempo?

Reivindican singularidad vía posesiones deficitarias. Casa en la playa y casa en la montaña. Inversión de 600.000 EUR para 15 días en verano. Si te quedan 40 años, te sale a 1.000 EUR por noche (sin incluir impuestos ni reparaciones). Podrías dormir en el Ritz de París y te sobraría pasta.

Empresas juegan con el tamaño del logo para cubrir distintos segmentos de postureo. El pequeño suele ser más caro que el grande. Ricos quieren señalizar entre otros ricos. Wannabes (menor poder adquisitivo) quieren contárselo a todo el mundo. Así abarcan todo el mercado de acomplejados.

Puedo seguir pero creo que lo vas pillando: ¡Que no gastes!

Mi percepción: Dejas que tus marcas hablen por ti porque no tienes nada interesante que decir. Antes de buscar una respuesta, replantearte la pregunta. No hay un problema de falta de compromiso, el problema es la falta de curiosidad, el problema es la falta de autenticidad. ¿Cómo vivirías tu vida si nadie creyera en ti? Libérate de la prisión que representan las expectativas de los demás, deja de modificar comportamiento para ajustarte a esa imagen.

Cómprate el Rolex más barato para recordarte que eres el puto amo. Vive con poco, el dinero compra tranquilo. Te venden el lujo desde tus inseguridades de clase media. Te gusta ser visto con un BMW más de lo que te gusta conducirlo. Competir en tamaño. Un juego en el que no puedes ganar. Siempre habrá alguien con un barco más grande. Activos y pasivos. Rich dad, poor dad. (5) Un billonario no busca validación.Ahorra, ganarás seguridad [real] en ti mismo. Ahorra, comprarás tu libertad con dinero en el banco.

“La gente feliz no consume.” (6)

 


(1) Peter L. Bernstein en Against the Gods: The Remarkable Story of Risk. “According to Bernoulli, our decisions have a predictable and sys­tematic structure. Ina rational world, we would all rather be rich than poor, but the intensity of the desire to become richer is tempered by how rich we already are. Many years ago, one of my investment coun­sel clients shook his finger at me during our first meeting and warned me: “Remember this, young man, you don’t have to make me rich. I am rich already!” The logical consequence of Bernoulli’s insight leads to a new and powerful intuition about taking risk. If the satisfaction to be derived from each successive increase in wealth is smaller than the satisfaction derived from the previous increase in wealth, then the disutility caused by a loss will always exceed the positive utility provided by a gain of equal size. That was my client’s message to me.” (2) Levari, Gilbert, Wilson, Sievers, Amodio & Wheatley en Prevalence-induced Concept Change in Human Judgment. “Perhaps the most socially relevant of the studies described in the paper, Gilbert said, involved participants acting as members of an institutional review board, checking research methodology to ensure that scientific studies were ethical. “We asked participants to review proposals for studies that varied from highly ethical to highly unethical,” he said. “Over time, we lowered the prevalence of unethical studies, and sure enough, when we did that, our participants started to identify innocuous studies as unethical.” As the prevalence of a problem is reduced, humans are inclined to redefine the problem. As a problem becomes smaller, conceptualizations of the problem expand, which can lead to progress being discounted.” (3) Fernando Trías de Bes en Nosotros o Nuestros Hijos. “Tengo una buena amiga que trabaja en el sector textil. Uno de sus grandes clientes es uno de los principales empresarios de Bélgica, propietario de varios castillos en el centro de Europa. En cierta ocasión, volaban juntos a visitar a un proveedor. En pleno vuelo, pasaron el carrito de las bebidas, que eran de pago. El empresario preguntó cuánto costaba un refresco de cola. “Cinco euros”, le respondió la azafata. “Es muy caro, olvídelo.” dijo él. Mi amiga, que es muy dicharachera y espontánea, exclamó: “¡Pero si para ti 5 euros no son nada! Pídete el refresco.” Él respondió: “Claro que no son nada, pero esa no es la cuestión. El precio es desorbitado e, independientemente de que disponga de ese dinero, no estoy dispuesto a pagar ese precio porque no lo vale.” ¿Qué tiene que ver con ahorrar para nuestros hijos o gastar en nosotros mismos? Mucho. Porque lo que este empresario aprendió de sus padres era que el dinero cuesta un esfuerzo ganarlo. Había aprendido a reconocer el valor de las cosas. La cuestión no era si podía desembolsar 5 euros, sino si el refresco los valía. Mantener esta postura a lo largo de la vida es solo posible si uno ha aprendido a vivir así desde la infancia. Y es indispensable experimentar que el dinero ha de ganárselo uno.” (4) Donald J. Trump en The Art of the Deal. “I believe in spending what you have to. But I also believe in not spending more than you should. When I was building low-income housing, the most important thing was to get it built quickly, inexpensively, and adequately, so you could rent it out and make a few bucks. That’s when I learned to be cost-conscious. I never threw money around. I learned from my father that every penny counts, because before too long your pennies turn into dollars. (…) To this day, if I feel a contractor is overcharging me, I’ll pick up the phone, even if it’s only for $10,000, and I’ll complain. People say to me, “What are you bothering for, over a few bucks?” My answer is that the day I can’t pick up the telephone and make a twenty-five-cent call to save $10,000 is the day I’m going to close up shop.” (5) Robert Kiyosaki en Rich Dad, Poor Dad. “The middle class finds itself in a constant state of financial struggle, their expenses increase in proportion to their salary: Hence, the rat race. They treat their home as their primary asset, instead of investing in income-producing assets. The philosophy that a pay raise means you can spend more is the foundation of today’s debt-ridden society. Increased spending throws families into greater debt, even though they may be advancing in their jobs. Their balance sheets are not balanced, loaded with liabilities. Their only source of income is their paycheck. So when genuine ‘deals of a lifetime’ come along, these people can’t take advantage of them because they are working so hard, are taxed to the max and are loaded with debt.” (6) Frédéric Beigbeder en 13,99 euros. “Me llamo Octave y llevo ropa de APC. Soy publicista: eso es, contamino el universo. Soy el tío que os vende mierda. Que os hace soñar con esas cosas que nunca tendréis. Cielo eternamente azul, tías que nunca son feas, una felicidad perfecta, retocada con el PhotoShop. Imágenes relamidas, músicas pegadizas. Cuando, a fuerza de ahorrar, logréis comprar el coche de vuestros sueños, el que lancé en mi última campaña, yo ya habré conseguido que esté pasado de moda. Os llevo tres temporadas de ventaja, y siempre me las apaño para que os sintáis frustrados. El glamour es el país al que nunca se consigue llegar. Os drogo con novedad, y la ventaja de lo nuevo es que nunca lo es durante mucho tiempo. Siempre hay una nueva novedad para lograr que la anterior envejezca. Hacer que se os caiga la baba, ése es mi sacerdocio. En mi profesión, nadie desea vuestra felicidad, porque la gente feliz no consume. Vuestro sufrimiento estimula el comercio. En nuestra jerga, lo hemos bautizado «la depresión poscompra». Necesitáis urgentemente un producto pero, inmediatamente después de haberlo adquirido, necesitáis otro. El hedonismo no es una forma de humanismo: es un simple flujo de caja. ¿Su lema? «Gasto, luego existo.» Para crear necesidades, sin embargo, resulta imprescindible fomentar la envidia, el dolor, la insaciabilidad: éstas son nuestras armas. Y vosotros sois mi blanco.”


Cómo alcanzar propósito de Año Nuevo. Sin fuerza de voluntad

Tu equilibrio en la procrastinación. 9 medidas efectivas para cumplir objetivos

¿Por qué fracasas (año sí y año también) en tus propósitos del 1 de enero?

Respuesta simple: Porque no tienes suficiente fuerza de voluntad.

Pero no te preocupes, los humanos somos imperfectos. Demasiadas tentaciones en esta vida moderna. Quien dice que cumple, miente.

¿Qué sugerimos desde Cardinal si tu objetivo es perder peso?

Cárgate esta superstición en el día 1. Cuesta creer que una fecha arbitraria en el calendario gregoriano pueda ayudarte en la consecución de una meta contra natura. Mejor introduzcamos algo de behavioral economics (psicología del comportamiento en la gestión de unos recursos escasos) y mecanismos externos de control. 9 medidas que sí funcionan si quieres ganar disciplina.

 

1. Comprometerte en público.

“Lo tendrás en una semana.” Marcando día y hora funciona mejor. El truco en decírselo a todos tus conocidos. “Presentaré el paper en la conferencia de Bilbao.” Éste será un buen mecanismo de compromiso, trabajarás más porque ya no quieres quedar mal. El poder de los deadlines. Funciona con alumnos poco disciplinados (sin una fecha nunca entregarían el trabajo). Sabiendo que procrastinarán, puedo obligarles, paternalísticamente, a estudiar para un examen. El problema es que despertarán tarde, estudiando el día antes.

¿Cómo arreglarlo? Si eres freelance manipula tus fechas de entrega, introduce pequeños deadlines (¡fuerza reuniones!) dentro de un mismo proyecto, para incrementar tu rendimiento. Ejemplo: Organizar catch-ups y project reviews, antes de la presentación final. Mantendrás así una productividad constante.

 

2. Visualizar.

Los humanos procesamos mejor la información presentada en formato gráfico. Está en nuestra programación. Los gráficos, bien planteados, te permiten entender (¡100 veces mejor!) qué está pasando. Dos ejemplos: Efectividad de vacunas y muertes en conflictos militares. También desde los dibujitos. Preferible un chiste del New Yorker que el tweet de un académico. Lo complejo es sintetizar la idea, ser directo, desde el minimalismo: Diferencias entre París y Nueva YorkDiferencias entre hombres y mujeres.

Charles Joseph Minard, ingeniero civil francés, tiene, según Ter, el mejor mother-fucking map de la historia: Carte figurative des pertes successives en hommes de l’Armée Française dans la campagne de Russie 1812–1813.

¿Cómo debe presentarse un gráfico? Según The Economist: “You should always learn something interesting from the chart in just a few seconds. But you will gain even more by exploring the graphic and spending time with it.

Conclusión a todo esto: Si quieres incrementar productividad, organízate metas trackeando el progreso, a lo largo de un año. El incentivo solo será efectivo si puedes visualizarlo. Establece en Strava un yearly goal (ambicioso pero alcanzable) de 3.000 kilómetros en bicicleta. Pícate, intenta superarlo.

Más casos: 1. Si te digo que conducir moto es peligroso, me dices que ok. Si te enseño esto, decides prohibírselo a tu hijo adolescente. 2. Como economista no termino de ver claro lo de jugar a la lotería. Pierde todo el sentido cuando traduces el porcentaje. 3. Hoy no te dejarían pero, pre-crisis, recibías el 100% del dinero de una hipoteca. Vayamos al simulador. ¿Sigues queriendo firmar un préstamo a 35 años? Regulación para reducir riesgo de nuevas burbujas— sesgo hacia la propiedad: Antes de contratar, obligatorio visualizar el coste de los intereses (ajustando por inflación). La gente lo entendería mejor que con un notario. 4. La nueva campaña de BBVA va en esta dirección: Cuánto más sabes, mejor decides. Prefiero estudiar mis cuentas (el coste de oportunidad de mis decisiones) desde una gráfica, no en un informe escrito de resultados.

En parte, es también una cuestión de enfoque, en el formato de la pregunta. Cuando digo que hay 90% de probabilidades de sobrevivir la cirugía, 82% de los pacientes decide operarse. Cuando digo que hay 10% de probabilidades de morir durante la cirugía, 54% decide hacerlo. Es el mismo escenario, invirtiendo la pregunta. (1) Persiguiendo objetivos, tómatelo así: Cuida tu cuerpo si quieres vivir más años (¡encontrarás menor resistencia desde este ángulo!). Murakami trata el deporte como si fuera su trabajo.

 

3. Autoincentivarte.

Dudar de tu fuerza de voluntad. Confiar en los sistemas. Hacerlo todo con skin in the game, no solo de palabra, jugándote perder algoStickkvincula número de cuenta a una plataforma contraria (e.g., PACMA entre taurinos). Alguien vigilará si cumples. Si luego testifica que no lo has hecho, enviarán el dinero. La clave: Anticipar el conflicto interno (¡honestidad!) y diseñar ex ante una señal. Uno de mis repetidores lanzó los apuntes de la asignatura justo antes del test. No lo recomiendo, pero aprobó con un 8.

Si quieres adelgazar, comprarte unos pantalones bonitos, ajustados… y caros. Si el objetivo es finalizar una maratón, apuntarte 6 meses antes a la de Nueva York, pagando vuelos y hotel en Manhattan (sin posibilidad de cambio). Ahora sí que saldrás a entrenar cada mañana. No finalizo mis MOOCs gratuitos. Sí finalizo mis MOOCs de pago. Solo aprendemos palmando pasta.

 

4. Autolimitarte.

Hernán Cortés quemando las naves. Mensaje claro para sus hombres: No habrá retirada. O Ulises, en la Odisea de Homero, atándose al mástil. Conociendo a las sirenas, prefería no tener que decidir. Tú intentas trabajar sin distracciones, teniendo acceso a Wi-Fi. Mejor descárgate este programa.

No entra dentro del modelo racional que puedas estar mejor eliminando opciones… pero así somos. Adquiriendo un plan de pensiones con comisión por retirada (¡puedes firmar un contrato idéntico sin penalización!) o escondiéndote la bolsa de cacahuetes porque sabes que seguirás picando.

En negociación: Un compromiso inamovible. El mejor signaling.

Estrategia eficiente en política, tenga valor o no tu palabra. La posición es más creíble si eliminas alternativas, informando a tu rival que descartas la opción de ceder. El animal más loco, con sangre en los ojos, puede llevarse la disputa sin pelear, señalizando agresividad máxima (i.e., dispuesto a morir).

 

5. Generar hábitos.

Irónicamente, desde la fuerza de voluntad. Lo del cepillo de dientes con los niños. Lo de salir a correr cada mañana, hasta convertirlo en algo rutinario. Los primeros días tienes ganas de dejarlo pero, si sigues insistiendo, reducirás gradualmente la resistencia al cambio. Cada acción tendrá un coste menor.

Beneficio difuso a los 65. Sacrificio real a los 20. Corto plazo vs. largo plazo, conflicto temporal. Posponer será siempre tentador, ¿cómo convencerte que merece la pena el esfuerzo? Ariely, como todo buen economista, piensa en incentivos, sugiere acompañar cada sacrificio con un pequeño premio, auto-incentivarte ex post con una recompensa. (Ojo: No funciona cena en McDonald’s después de 10 minutos de spinning.) Sabe de lo que habla. Diseñó, por necesidad, su propio sistema. Cogió Hepatitis C y le ofrecieron tratamiento experimental (con molestos efectos secundarios). El único paciente que finalizó el programa. ¿Cómo lo hizo? Cada noche, después de tomarse su medicación, se regalaba una buena película. Y terminó curándose.

Abría esto diciendo que una fecha arbitraria no será relevante. No es del todo cierto. Hay quien dice que funciona iniciar las dietas fuera de la rutina (cuando regresas de vacaciones) aprovechando el cambio de chip. Dicho esto, septiembre no parece un buen momento para perder peso. Buscas un shock, un punto de inflexión. Algunos simularán entorno hostil para creérselo más, monitores militares en gimnasios pijos. Pagas para recibir insultos porque, más allá de potenciales preferencias por el sado, te ayuda a forzar ese cambio.

 

6. Seguir normas sociales.

La sociedad, institución diseñada para controlar instintos no deseados. Las ficciones, alrededor de un fuego, marcan el principio de todo. Escribía Ursula K. Leguin: “There have been great societies that did not use the wheel, but there have been no societies that did not tell stories.” A partir de esa primera historia, en una cueva, los humanos hemos gestionado una cultura. Desde ella, reprimendas y premios. Prevalecen, por suerte, los valores clásicos.Ejemplo cotidiano: Mirar mal en el bus a quien no deja su sitio a una abuela. O confrontarle directamente, jugándote una hostia. A pesar de los catastrofistas, podemos afirmas que seguimos cooperando de forma fascinante: El héroe que dio la vida por un desconocido y Harari tratando de entenderlo. (2)

Las tradiciones ayudan a transmitir esos valores (¡empíricamente correctos!) de padres a hijos. La cultura es una solución colectiva a un problema individual de comportamiento. Fijamos unas reglas y vigilamos desde arriba, desde la sociedad. Toda historia religiosa incorpora una lección sobre el pecado. Todo cuento popular esconde una moraleja dirigida a niños traviesos. Hace 10.000 años, si no cooperabas te expulsaban de la tribu. Y no podías sobrevivir por libre. Aquí nació el instinto de validación social, ser aceptado. Contradictorio con mensajes anteriores pero, si buscas disciplina, preocúpate por el ‘qué dirán’, ajústate a los valores de tu comunidad.

Sabiduría popular temática posponer gratificación: “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.” “A camino largo, paso corto.” “No se ganó Zamora en una hora.” No compres programa de productividad al coach flipado, escucha a tus abuelos tienen todos los tips para procrastinar menos.

 

7. Trabajar acompañado.

Ir al gym con un amigo (¡ya no puedes dejarle tirado!) o preparar juntos un examen. Funciona en la vigilancia mutua y la presión social. Si quieres aprobar el CFA lo mejor que puedes hacer es picarte con un compañero, entrando en una rutina competitiva. Test de la nube, el impulso es comérsela. Más fácil superarlo si vas con tu hermanito. (Por cierto, disciplina en edad temprana correlacionada con felicidad en edad adulta… se corrige instinto vía familia y sociedad, again, si los valores son correctos.) Somos competitivos por naturaleza. Alcohólicos Anónimos es efectivo en la comparación: “Si este pringado que tengo al lado puede dejarlo, ¿cómo no voy a poder yo?”

También a gran escala, grupos de crossfit trabajando un domingo en la playa. ¡Hay que ponerle ganas! Intuyo razones primarias. Sí, todos sabemos que ibas a ligar y que, sin buscarlo, te pusiste más fibrado que Cristiano Ronaldo.

El incentivo de follar, la historia de la humanidad. El postureo (señalización de status social) es hoy el principal motor de una vida sana. Inscripción al Ironman por 400 EUR (ojo, licencia oficial). ¿Qué porcentaje estarías dispuesto a pagar si no pudieras colgar la foto en Instagram? ¿Cambiarías de vida practicando deporte si no pudieras contarme cómo el deporte cambió tu vida? Lo haces para sentirte bien contigo mismo y lo haces para sentirte bien cuando te proyectas en los demás. La pregunta del millón: ¿Qué porcentaje de tu salario estás gastándote en ese signaling? El óptimo sería 0, pero somos animales sociales. Siendo realistas: Desaconsejable más de 20%.

 

8. Decidir con tu yo futuro.

Conociéndote, fija esta regla.

Ahorrar con el dinero de una promoción. Si trasladas la decisión al año 2030, disminuye la tentación de gastártelo. Desde tu idealizada versión en el futuro (menos impulsiva que el yo presente) seguirás una preferencia más austera. La mayoría prefiere 50 EUR hoy a 55 EUR en 3 meses, pero no prefiere 50 EUR en 3 meses a 55 EUR en 6 meses. Es la misma decisión con un delay de 3 meses. Trampas de la recompensa inmediata—sesgo carpe diem. Te será más fácil posponer la gratificación cuando decidas con tu yo futuro.

El secreto en comprometerte antes del aumento salarial, nunca decidir en caliente. Encontré 50 EUR en una discoteca. ¿Qué crees que ocurrió? Sí, invité a mis colegas. No es un drama pero no era mi preferencia número 1. (Si hubiera querido hacerlo antes, yo ya tenía ese dinero en mi tarjeta bancaria.) El error de ajustar ingresos a gastos. Tú intenta no cambiar (demasiado) tu vida si te suben en el trabajo. El clásico de subir de coche cuando recibes la promoción, consumismo destructivo por insaciable. Si vivías bien con 2.000 EUR, ¿por qué cambiarlo ahora? Ahorra con tu extra, vivirás más tranquilo.

 

9. Mostrar gratitud.

Te ayudará a posponer la gratificación. Darwinianamente programados para compartir recursos y realizar sacrificios. Si identificas y priorizas esas emociones sociales ya no necesitas deadlines ni normas tribales, tampoco mecanismos de compromiso. Ya no existe dilema cuando decides desde el amor y la compasión. El autocontrol funciona sin esfuerzo, de forma natural. Las emociones sociales son un mecanismo evolutivo para ayudarte a decidir mejor, para que aprendas a valorar las alianzas futuras por encima de la gratificación presente. Y que actúes en consecuencia.

Disciplina vía agradecimiento. Aunque mi argumento a favor (de dar las gracias) es otro: Ser agradecido te permitirá ser más feliz. Palabra de Cohen.

 


 

(1) Michael Lewis en The Undoing Project. “Lung cancer proved to be a handy example. Lung cancer doctors and patients in the early 1980s faced two unequally unpleasant options: surgery or radiation. Surgery was more likely to extend your life, but, unlike radiation, it came with the small risk of instant death. When you told people that they had a 90 percent chance of surviving surgery, 82 percent of patients opted for surgery. But when you told them that they had a 10 percent chance of dying from the surgery which was of course just a different way of putting the same odds only 54 percent chose the surgery. People facing a life-and-death decision responded not to the odds but to the way the odds were described to them. And not just patients; doctors did it, too. Working with Amos, Sox said, had altered his view of his own profession. “The cognitive aspects are not at all understood in medicine,” he said. Among other things, he could not help but wonder how many surgeons, consciously or unconsciously, had told some patient that he had a 90 percent chance of surviving a surgery, rather than a 10 percent of dying from it, simply because it “was in his interest to perform the surgery.”

(2) Yuval Noah Harari en Sapiens. Any large-scale human cooperation whether a modern state, a medieval church, an ancient city or an archaic tribe is rooted in common myths that exist only in peoples collective imagination. Churches are rooted in common religious myths. Two Catholics who have never met can nevertheless go together on crusade or pool funds to build a hospital because they both believe that God was incarnated in human flesh and allowed Himself to be crucified to redeem our sins. States are rooted in common national myths. Two Serbs who have never met might risk their lives to save one another because both believe in the existence of the Serbian nation, the Serbian homeland and the Serbian flag. Judicial systems are rooted in common legal myths. Two lawyers who have never met can nevertheless combine efforts to defend a complete stranger because they both believe in the existence of laws, justice, human rights and the money paid out in fees. Yet none of these things exists outside the stories that people invent and tell one another. There are no gods in the universe, no nations, no money, no human rights, no laws, and no justice outside the common imagination of human beings.”


Cómo decidir como un economista. Sin perder tus amistades

La economía tiene utilidad. Si encuentras antes el modelo correcto.

1. Coste de oportunidad

def. Mejor alternativa disponible.

Preguntarte antes de decidir: ¿A qué estoy renunciando comprometiéndote con [X]? Si decides estudiar Medicina, renuncias a estudiar otra carrera. También renuncias a estudiar una FP. O a un salario de camarero. O a dormir cada día hasta las 12. Si esta sigue siendo tu preferencia, después de pensártelo detenidamente, diremos que tiene el menor coste de oportunidad.

Necesario analizarlo desde sus distintas dimensiones, no solo hablamos de dinero. Si estudio hasta los 28, puedo aprender muchos conceptos teóricos — pero no obtendré experiencia dentro de una empresa. A veces no hay una respuesta clara: Escogiendo entrar en Deloitte, pierdo los mejores años de mi juventud encerrado en una oficina. Escogiendo viajar de mochilero, renuncio a una formación en un entorno competitivo que me permita desarrollar nuevas habilidades. ¿Vivir la vida con un año del paro? Vigila, hay empresas que traducen como perfil conflictivo. Que cada uno decida, es muy personal.

Otro ejemplo práctico: ¿Coste de oportunidad de tener un niño? Dedicación total de los 0 a los 12 . Dolores de cabeza a partir de los 13. Pérdida de privacidad. Y unos 110.000 euros (coste de criar un hijo en una familia de clase media española, sin incluir las potenciales economías de escala de un segundo hermano). Dicen, también, que regalan momentos bonitos.

El mayor coste de oportunidad (¡siempre!) en el factor tiempo. El recurso más escaso. El más valioso. Nunca malgastarlo. Si buscas la parte positiva de ser un estudiante pobre: Amancio Ortega se cambiaría sin pensárselo contigo — a ti te quedan [en principio] más días, millonario en lo que más cuenta. La pregunta es simple y no admite reformulaciones: ¿20 años y 0 euros? o ¿50 años y 1.000 millones de euros? Yo tengo clara mi respuesta. Decidiendo sobre carrera, alerta máxima con productos / inversiones que parecen gratis. Los economistas decimos: “There’s no such thing as a free lunch.” Vigila con los másters becados (no es una beca, es un truco de marketing). Si tiene un descuento del 97%, no compres. Lo barato sale caro. Y consume tu tiempo.

¿Cuál es el precio de tus sueños? “Por fin he conseguido posición de vice-presidente ejecutivo de ventas.” El coste de la promoción en su coste de oportunidad, el trade-off de la decisión. ¿A cambio de qué? ¿Los mejores años de tus hijos? Trabaja para mejorar tu vida, no tu status. Incluye, además del dinero, la dimensión personal. ¿Por qué quieres más? ¿Qué comprarías con ese dinero extra? ¿Cambiarás de coche para así subir un peldaño en tu escala social imaginaria? Instinto animal de escalar la pirámide. Pero ya no necesitas ser alfa para disfrutar de una buena vida. Aprende cómo frenar. La ambición, mal canalizada, te lleva a lugares oscuros. Darín lo cuenta mejor.

 

2. Ganancia marginal

def. Analizarlo todo en la unidad extra.

Estrategia de carrera en el incremento marginal: Qué haré hoy. Cuando somos demasiado ambiciosos, solemos terminar en la inacción. No subes una montaña que parece demasiado alta. ¿Cómo hacerlo sin desanimarte? Pasito a pasito, separando en etapas. Divide tu gran objetivo (e.g., encontrar un trabajo) en pequeñas acciones diarias: El lunes editaré CV, el martes preguntaré [X] a [Y], el miércoles enviaré mail a [Z], el jueves rellenaré formulario de inscripción y el viernes prepararé carta de presentación.

A tener en cuenta: El 99% de las cosas presentan una utilidad marginal decreciente. Cuando estás sediento, el primer trago te dará mayor utilidad que el segundo, el segundo mayor que el tercero. Pasa lo mismo con ser millonario: Te imaginas que debe ser la hostia, pero a los dos días reajustas, tampoco hay pa’ tanto. No digo que no disfrutes el primer día en tu nuevo Aston Martin (¡desde niño que soñabas con ese momento!), te estoy diciendo que después de 3 meses ya no estarás ilusionado. Puedes pensar que te divertirá conducirlo. Según la neurociencia, más pronto que tarde te cansarás del juguete. La trampa consumista: Ya necesitas uno nuevo. Es solo un coche, no puede generarte más utilidad que un Skoda Fabia (llevarte del punto A al punto B en X tiempo). Cierto que cambia tu status (interno y externo, creerte importante y proyectar posición) pero, regresando a Darín, mejor ignorarlo.

Como consultor junior de KPMG: El primer hotel de 4 estrellas te flipa, el segundo está solo ok, el tercero verás ya lo negativo (no te gusta pasar tanto tiempo fuera de casa). Empezarás a cuestionar la política de volar en business para trabajar 8 horas más. O lo de dormir en el Hilton sin tiempo para desayunar. Doblemente duro, porque tienes ese magnífico buffet disponible.

Problema: Todo pierde interés después de la primera vez. Solución: Aprende a posponer la gratificación (mientras esperes no te llevarás una desilusión) y maximiza el número de primeras veces… comprometiéndote con una alternativa / posición cuando identifiques potencial de crecimiento.

 

3. Escalabilidad

def. Capacidad de ofrecer esa unidad extra sin un coste relevante.

Concepto empresarial del XIX con consecuencias para una carrera profesional del XXI, en los niveles de competencia, la varianza de resultados y la estabilidad emocional de los competidores. Taleb lo cita, en El Cisne Negro, como el mejor-peor consejo de carrera: Buscar una profesión escalable, significa, con ingresos no limitados por la restricción físico-temporal.

¿Dónde quieres competir?Vivirás más tranquilo allí donde no hay escalabilidad, allí donde hay trabajo para todos. El dentista average suele tener garantizado un salario, porque el mejor dentista de la ciudad (por falta de escalabilidad) no podrá abastecer toda la demanda. Cuando se le llena la agenda al número uno, llamaremos al número dos. Y así sucesivamente, generando un mercado más equitativo. Encontraremos diferencias en sus tarifas, pero no demasiado grandes. El mejor dentista de la ciudad, con un máximo de 8 clientes al día, será rico pero no millonario. ¿Qué pasa en una profesión escalable? Un escritor, por ejemplo. La función riesgo-recompensa del ofertante es ahora mucho mayor: O vives en una mansión o sufres para llegar a final de mes, lo raro es un escritor de clase media. La escalabilidad explica las monstruosas desigualdades. Una vez escrito el libro, imprimirlo tiene coste marginal cercano a 0. Yo, como consumidor, sí que puedo ahora permitirme al mejor: Todos los libros cuestan unos 18 euros. Compramos el best-seller, nadie contrata al average. De locos cuando piensas que compites, incluso, contra autores muertos: Explícame un cuento mejor que Dostoyevsky.

¿Qué mercado prefieres? No estoy diciendo que exista una opción superior (¡estamos hablando de preferencias!), solo describo las consecuencias.

La long tail tendrá su rol pero seguirá siendo extremadamente duro ganarse la vida escribiendo. Dicen que nos movemos hacia una economía más escalable, sin trabajadores de clase media. Prepárate para competir en winner-takes-all.

 

4. Ventaja comparativa

def. Hacerlo mejor que tus competidores. En términos relativos, no absolutos.

Matt Ridley describe el concepto desde la división del trabajo en el Paleolítico. La primera especialización dividía tareas según sexo: Los hombres cazaban y las mujeres recolectaban. Ganancias en la diversificación del riesgo (si hoy no mato al mamut, tú me das cuatro setas) y, por primera vez, en la ventaja comparativa. La tribu ganaba eficiencia dividida en dos: Especializándose primero, intercambiando después. Aumentaba así el tamaño de la tarta.

Dos tuits para entenderlo mejor: (NYC) y (Momoa). O por qué Rafa Mora no debería estar leyendo ese libro, su ventaja comparativa está en el gimnasio.

Por tecnología, Suiza podría ser más productivo que Croacia en la producción de cerdo, pero, al final del día, tiene unos recursos limitados (capital humano y capital físico). Decide fabricar chocolate, relojes y productos farmacéuticos, exportarlos, y, con el dinero que ingresa, importar carne de cerdo de Croacia.

Para encontrar una diferenciación relativa, no absoluta, en el mercado laboral: Mira dónde están compitiendo los que tienen las notas más altas de tu promoción y (sugerencia de un economista) métete en otra cosa.

 

5. Overchoice

def. La paradoja que disponer de más opciones empeora tu situación.

Podrías vivir mil vidas, pero, al final del día, tendrás que quedarte con una.

Esto presenta dos problemas, ambos a nivel psicológico: Parálisis por análisis y arrepentimiento anticipado.

Ejemplo del primero: Si quieres vender salsa boloñesa en tu supermercado, nunca me ofrezcas 20 muestras. No podré estudiarlas el tiempo deseado (me gusta leer las etiquetas antes de decidir), tampoco podré compararlas con facilidad (el proceso es demasiado complejo con tantas marcas). Ante la imposibilidad de realizar una evaluación exitosa, termino escogiendo una carbonara (solo 3 marcas). Lección para personas trabajando en un departamento de marketing: Reduce el número de productos y simplifica el pricing. Con demasiadas alternativas la gente se bloquea, y compra menos.

Ejemplo del segundo: También entre 20 salsas. Una vez consumida, y por más que termine gustándome, sé que, si hubiera escogido un poquito mejor, habría en el plato una mejor boloñesa. Sabotea mi felicidad, incluso ante una buena decisión. Sufrimos en abundancia. Explica, parcialmente, que Alemania tenga niveles de felicidad similares a los de Costa Rica. Simplificando mucho, en Costa Rica, escogiendo entre 3 trayectorias profesionales sé que estaré tomando la mejor disponible. Sin grandes lujos, pero con necesidades básicas cubiertas, estaré satisfecho con un 7. En Alemania, en cambio, puede no ser suficiente con un 9, porque intuyo que el 10 está allí fuera, esperándome.

¿Soluciones?

Crear una shortlist, con 3 alternativas profesionales, para poder comparar y decidir mejor. Y dejarse opciones abiertas, pero no pensar en ellas. Ya más budista: Aprender a aceptar. Recordar que no existe tu media naranja, ni el trabajo perfecto (¡incluso los millonarios futbolistas tienes sus problemas!).

 

6. Coste hundido

def. Costes no recuperables, no relevantes a la hora de tomar una decisión.

Los humanos, irracionales, computamos esos costes.

Un ejemplo: Equivocarte de grado universitario y no dejarlo porque ya has completado un año. No debería ser un factor. El dinero de la matrícula y, sobre todo, el tiempo empleado ya no lo recuperarás. Deberías tomar tu siguiente decisión ignorando, por completo, estos dos factores. No lo harás.

También por efecto dotación: Esclavo de de tu primera elección, allí construyes el relato. No idealizar [demasiado] a tu primera chica y corregir rápido. El cerebro humano es bueno construyendo historias: Por tu tiempo invertido en la relación, buscará una justificación ad hoc para no dejarla.

En tu día a día: Terminar una serie con la [falsa] esperanza que el finale justifique el tiempo invertido (cuando todos los indicios indican que no será así). No dejar un mal libro, a partir de la página 100. O seguir persiguiendo una carrera que no te crees — porque llevas ya 10 años de especialización.

Un claro ejemplo en las inversiones: Cuando apuesto en una acción y pierdo un 10% analizo la siguiente decisión (vender vs. mantener) intentando, al menos, recuperar el dinero inicial. Es estúpido y peligroso. Jugando así es cuando más se pierde en bolsa. La acción está a 9 euros (es irrelevante que comprara a 10 euros). Si no tuviera ese número de referencia, ¿qué haría hoy con un precio de 9? Aguanto y es cuando llega la pérdida del 50%.

 

7. Premortem.

def. Imaginar, ex ante, de qué podría morir este proyecto.

Preguntarte antes de empezar: ¿Qué podría salir mal?

Mejor hacerlo en grupo. Fomentando opiniones distintas e, incluso, raras.

Ya que estamos en esto, aprovechemos para definir unas preferencias vitales, vía negativa. Si no sabes qué quieres, empieza por definir qué no quieres. Antes de buscar el secreto de la felicidad, piensa qué tipo de vida generaría en ti insatisfacción máxima. Que tus acciones diarias te alejen de este escenario.

Fragmento del libro de Tren Griffin sobre Charlie Munger: “When Charlie thinks, he starts by inverting. To understand how to be happy in life, Charlie will study how to make life miserable. To examine how businesses become big, strong and successful, Charlie first studies who businesses decline and fall. When most people care only about how to succeed in the stock market, Charlie is most concerned about why most fail in the stock market.”

Un consejo diciéndote qué no debes hacer es mucho más relevante que un consejo diciéndote qué debes hacer. En la charla de graduación de mi universidad, invitaría al mayor perdedor del planeta. En todos sus errores encontraríamos mejor información que en las falsas fórmulas del éxito de Jobs, Oprah y compañía. Todas ellas, con un claro sesgo de supervivencia.

 

8. Interés compuesto

def. Ganancias acumuladas generan crecimiento exponencial.

Success compounds, el éxito genera más éxito. En el dinero, en las relaciones y en las oportunidades. Los intereses se acumulan. Si ganas 1 contacto, te introducirá a 10 amigos. Si creen que eres buen socio, te ofrecerán sus mejores proyectos. También con las inversiones. Dicen que lo más difícil es llegar al primer millón. Después, los rendimientos del capital trabajan solos.

La clave: El crecimiento exponencial funciona si arrancas pronto. No quiero meter presión (es timing) pero empieza tu carrera con buen pie. No controlas factor suerte, pero posiciónate para oportunidades. Cuando un empresario venga a dar una charla en tu facultad, pídele trabajo de becario. Sin apenas experiencia, ofrécele lo único que puedes ofrecer con 20 años: Ganas de aprender y todo tu tiempo. Que te brillen los ojos cuando te presentes, transmite interés. Siempre habrá alguien con más talento (¡siempre!), céntrate en aquello cuyo outcome sí puedes controlar: Prepárate una hora más que tus rivales, desde tu interés genuino para el puesto.

Yo recuerdo al 5% de mis estudiantes porque mostraron ganas de aprender, un poquito más que el resto. Curiosidad, tu diferenciación en un mundo pasota. Pase lo que pase, seguiré recordando esos 40 nombres: Pueden pedirme lo que quieran durante los siguientes 80 años. Que tampoco tengo poder, pero es que funciona con cualquiera. Y abre puertas cuando es más importante, al principio. Recuerda que todo está conectado, toda acción tiene consecuencias. A veces a muy largo plazo. Es por esto que cuesta gestionarlo.

Las grandes ganancias vienen de la creencia en el interés compuesto.

Hay dos escenarios: O no te llama nadie, o tienes 20 ofertas encima de la mesa. Así ha sido siempre. El éxito [si llega] llegará de golpe, sin avisar, si logras cruzar el desierto. Comprometerte a muerte con una apuesta incierta. Creértelo, para no dejarlo a la primera crítica. El viaje del héroe. El leap of faith. La puta persistencia. The Trappist monksúnico libro de business que puedo recomendar con la consciencia tranquila, sin una palabra de bullshit, sin una anécdota innecesaria. Turak, un empresario en busca del secreto.

La única pregunta: ¿Pagarás el precio psicológico? ¿Lograrás convencerte que existe un premio, para así seguir insistiendo — cuando todas las palabras que escuches cuestionen tu movimiento? La temible travesía del desierto.

Un ejemplo: Tuits publicados entre 2006 y 2010. En 2008, ¿cuántas veces tuvo que escuchar Jack Dorsey que el microblogging era una idea estúpida?

La función del valor asimétrico complicará aún más la cosa. Difícil perder cada día un poquito esperando una gran recompensa a largo. El asalariado cree estar seguro. No lo está, falsa estabilidad de las pequeñas ganancias. Pero el empresario toma decisiones que no generarán un retorno hasta dentro de años. Todas las dudas, la soledad del héroe. El propósito en ese sufrimiento.

Un desierto que pondrá a prueba tu convicción, vamos a testear si tanto quieres lo que tanto dices querer. Ex ante, paciencia para ejecutar en el timing correcto. Ex post, agallas para mantener la apuesta en medio de la nada, invertir todas tus horas con 0 garantías de éxito. Solo necesitas una excusa, todos sabemos que terminarás dejándolo. ¿Sigues aquí? Bien, prepárate para aislarte del ruido en tu visión, repetirte el mensaje hasta interiorizarlo, convertirlo en razón de ser. Si sobrevives, la sensación más bonita del mundo.