Lewis Carroll. Sobre la locura

“Sí yo hiciera mi mundo todo sería un disparate. Porque todo sería lo que no es. Y entonces al revés, lo que es no sería y lo que no podría ser si sería.” Lewis Carroll imaginó un universo loco en sus dos cuentos más célebres: Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo. Escritos de forma enigmática, leer las aventuras de la descreída Alicia significa adentrarse en un sueño, en el que no existen las normas y uno vive la vida como la siente. En Cardinal, fanáticos de las estrategias en los extremos, seguiremos la lógica de Carroll en el diseño de carrera. El Rey, como todos los chiflados personaje del relato, esconde grandes verdades en sus irracionales consejos. “Empieza por el principio y sigue hasta que llegues al final; allí te paras.” Parece una locura pero, sorprendentemente, funciona. El mensaje de Alicia es que, en un mundo cuadrado, solo el loco habla con cabeza. Él es el único que piensa distinto.

 

Sobre la importancia de fijar una dirección.

—Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

—Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar—dijo el Gato.

—No me importa mucho el sitio—dijo Alicia.

—Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes—dijo el Gato.

—Siempre que llegue a alguna parte—añadió Alicia como explicación.

—¡Oh, siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo suficiente!

A Alicia le pareció que esto no tenía vuelta de hoja, y decidió hacer otra pregunta: ¿Qué clase de gente vive por aquí?

—En esta dirección vive un Sombrerero. Y en esta dirección vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.

—Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca—protestó Alicia.

—Oh, eso no lo puedes evitar, aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.

—¿Cómo sabes que yo estoy loca?—preguntó Alicia.

—Tienes que estarlo, o no habrías venido aquí.

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Sobre la competición en ausencia de reglas claras.

—¿Qué es una carrera loca?—preguntó Alicia, y no porque tuviera muchas ganas de averiguarlo, sino porque el Dodo había hecho una pausa, como esperando que alguien dijera algo, y nadie parecía dispuesto a decir nada.

—Bueno, la mejor manera de explicarlo es hacerlo. 

(Y por si alguno de vosotros quiere hacer también una carrera loca cualquier día de invierno, voy a contaros cómo la organizó el Dodo.) Primero trazó una pista para la carrera, más o menos en círculo («la forma exacta no tiene importancia», dijo) y después todo el grupo se fue colocando aquí y allá a lo largo de la pista. No hubo el «a la una, a las dos, a las tres, ya», sino que todos empezaron a correr cuando quisieron, y cada uno paró cuando quiso, de modo que no era fácil saber cuándo terminaba la carrera. Sin embargo, cuando llevaban corriendo más o menos media hora, el Dodo gritó súbitamente: ¡La carrera ha terminado!

Y todos se agruparon jadeantes a su alrededor, preguntando: ¿Pero quién ha ganado?

El Dodo no podía contestar a esta pregunta sin entregarse antes a largas cavilaciones, y estuvo largo rato reflexionando con un dedo apoyado en la frente (la postura en que aparecen casi siempre retratados los pensadores) mientras los demás esperaban en silencio.

Por fin el Dodo dijo: Todos hemos ganado, y todos tenemos que recibir un premio.

Sobre estrategias contraintuitivas de inmejorables resultados.

—Así no lo lograrás nunca—le señaló la rosa—Si me lo preguntaras a mí, te aconsejaría que intentases andar en dirección contraria.

Esto le pareció a Alicia una verdadera tontería, de forma que sin dignarse a responder nada se dirigió al instante hacia la Reina. No bien lo hubo hecho, y con gran sorpresa por su parte, la perdió de vista inmediatamente y se encontró caminando en dirección a la puerta de la casa. Con no poca irritación deshizo el camino recorrido y después de buscar a la Reina por todas partes (acabó vislumbrándola a buena distancia de ella) pensó que esta vez intentaría seguir el consejo de la rosa, caminando en dirección contraria. Esto le dio un resultado excelente, pues apenas hubo intentado alejarse durante cosa de un minuto, se encontró cara a cara con la Reina roja.

 

Sobre la ley de Sayre y por qué evadir escenarios de competencia perfecta.

Alicia nunca pudo explicarse, pensándolo luego, como fue que empezó aquella carrera; todo lo que recordaba era que corrían cogidas de la mano y que la Reina corría tan velozmente que eso era lo único que podía hacer Alicia para no separarse de ella; y aún así la Reina no hacía más que jalearla gritándole: «¡Más rápido, más rápido!» Y aunque Alicia sentía que simplemente no podía correr más velozmente, le faltaba el aliento para decírselo. Lo más curioso de todo es que los árboles y otros objetos nunca variaban de lugar: por más rápido que corrieran nunca lograban pasar un solo objeto. (…) La Reina la apoyó contra el tronco de un árbol y le dijo amablemente: ahora puedes descansar un poco.

Alicia miró alrededor suyo con gran sorpresa.

—Pero ¿cómo? iSi parece que hemos estado bajo este árbol todo el tiempo! iTodo está igual que antes!

—¡Pues claro que sí!—convino la Reina—y ¿cómo si no?

—Bueno, lo que es en mi país—aclaró Alicia, jadeando aún bastante—cuando se corre tan rápido como lo hemos estado haciendo y durante algún tiempo, se suele llegar a alguna otra parte.

—¡Un país bastante lento!—replicó la Reina—lo que es aquí, como ves, hace falta correr todo cuanto una pueda para permanecer en el mismo sitio. Si se quiere llegar a otra parte hay que correr por lo menos dos veces más rápido.

 

Sobre quién eres y dejas de ser a lo largo de una vida.

¡Dios mío! ¡Qué cosas tan extrañas pasan hoy! Y ayer todo pasaba como de costumbre. Me pregunto si habré cambiado durante la noche. Veamos: ¿Era yo la misma al levantarme esta mañana? Me parece que puedo recordar que me sentía un poco distinta. Pero, si no soy la misma, la siguiente pregunta es ¿quién demonios soy? ¡Ah, este es el gran enigma! (…) Imaginó cómo sería, en el futuro, esta pequeña hermana suya, cómo sería Alicia cuando se convirtiera en una mujer. Y pensó que Alicia conservaría, a lo largo de los años, el mismo corazón sencillo y entusiasta de su niñez, y que reuniría a su alrededor a otros chiquillos, y haría brillar los ojos de los pequeños al contarles un cuento extraño, quizá este mismo sueño del País de las Maravillas que había tenido años atrás; y que Alicia sentiría las pequeñas tristezas y se alegraría con los ingenuos goces de los chiquillos, recordando su propia infancia y los felices días del verano.

 

Sobre la utilidad de las cosas

—Me estaba precisamente preguntando para qué serviría la trampa para ratones. No es muy probable que haya ratones por el lomo del caballo.
—No será probable, quizá —contestó el caballero—pero, ¿y si viniera alguno? No me gustaría que anduviera correteando por ahí. Lo mejor es estar preparado para todo. Esa es también la razón por la que el caballo lleva esos brazaletes en las patas.
—Pero, ¿para qué sirven? —preguntó Alicia con tono de viva curiosidad. —Pues para protegerlo contra los mordiscos de tiburón —replicó el caballero—. Es un sistema de mi propia invención.

 

Sobre la caprichosa memoria de una reina un tanto estrafalaria.

Mala memoria, la que solo funciona hacia atrás —censuró la Reina.
—¿De qué clase de cosas se acuerda usted mejor? —se atrevió a preguntarle Alicia.
—iOh! De las cosas que sucedieron dentro de dos semanas. Por ejemplo ahí tienes al mensajero del Rey. Está encerrado ahora en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles y el crimen se cometerá al final.
—¿Y suponiendo que nunca cometa el crimen? —preguntó Alicia.
—Eso sería tanto mejor, ¿no te parece? —dijo la Reina sujetando con una cinta la venda que se había puesto en el dedo.
A Alicia le pareció que desde luego eso no se podía negar.

 

Sobre ser aquello que eres y no ser aquello que no eres.

—iAh, ya me acuerdo! —exclamó Alicia, que no había prestado atención a este último comentario—. Es un vegetal. No tiene aspecto de serlo, pero lo es.
—Enteramente de acuerdo —dijo la Duquesa—, y la moraleja de esto es: «Sé lo que quieres parecer» o, si quieres que lo diga de un modo más simple: «Nunca imagines ser diferente de lo que a los demás pudieras parecer o hubieses parecido ser si les hubiera parecido que no fueses lo que eres».
—Me parece que esto lo entendería mejor si lo viera escrito, pero tal como usted lo dice no puedo seguir el hilo.

 

Sobre cómo cambiando el enfoque podemos solucionar un problema.

Alicia estaba empezando a preguntarse a sí misma: «Y ahora, ¿qué voy a hacer yo con este chiquillo al volver a mi casa?», cuando el bebé soltó otro gruñido, con tanta violencia que volvió a mirarlo alarmada. Esta vez no cabía la menor duda: no era ni más ni menos que un cerdito, y a Alicia le pareció que sería absurdo seguir llevándolo en brazos.
Así pues, lo dejó en el suelo, y sintió un gran alivio al ver que echaba a trotar se adentraba en el bosque.
«Si hubiera crecido», se dijo a sí misma, «hubiera sido un niño terriblemente feo, pero como cerdito me parece precioso». Y empezó a pensar en otros niños que ella conocía y a los que les sentaría muy bien convertirse en cerditos.  

 

Sobre la importancia de fijar prioridades, para no perder el tiempo en cuestiones secundarias.

—¿Qué tengo que hacer para entrar? —volvió a preguntar Alicia alzando la voz.
Pero, ¿tienes realmente que entrar? —dijo el lacayo—. Esto es lo primero que hay que aclarar, sabes.
Era la pura verdad, pero a Alicia no le gustó nada que se lo dijeran.


Antoine de Saint-Exupéry. Sobre la curiosidad

El principito siempre tiene una pregunta. Porque el principito es todavía un niño y, como todos los niños, quiere saber más cosas del mundo. Así que emprende un fascinante viaje de exploración por distintos planetas, conociendo a reyes autoritarios, vanidosos cautivos, borrachos melancólicos, empresarios avariciosos, faroleros laboriosos y geógrafos meticulosos, todos ellos estrafalarios, para llegar finalmente a la Tierra, poblada por humanos todavía más absurdos, criaturas, a ojos del principito, difíciles de comprender, en sus innecesarias complicaciones. Saint-Exupéry, que acaba de sufrir una avería en el desierto, se encuentra con el principito y juntos emprenden la más bonita aventura literaria del siglo XX. Una obra única, que describe los sentimientos con simplicidad y belleza y que critica la racionalidad de la vida adulta. Un cuento mágico con el que volver a hacer preguntas. Y recuperar así la ilusión de cuando éramos niños.

 

Sobre los adultos y su extraña forma de ver el mundo.

Los mayores aman las cifras. Cuando les habláis de un nuevo amigo, no os interrogan jamás sobre lo esencial. Nunca se les ocurre preguntar: «¿Cómo es el timbre de su voz? ¿Cuáles son los juegos que prefiere? ¿Colecciona mariposas?». En cambio, os preguntan: «¿Qué edad tiene? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?». Solo entonces creen conocerle. Si decís a los mayores: «He visto una hermosa casa de ladrillos rojos con geranios en las ventanas y palomas en el techo», no acertarán a imaginarse la casa. Es necesario decirles: «He visto una casa de cien mil francos». Entonces exclaman: «¡Qué hermosa es!»

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Sobre los adultos y sus absurdas autoimposiciones.

Viví con personas mayores y las he conocido de cerca; esto no ha mejorado mi opinión sobre ellas. (…) Los hombres no tienen imaginación. Repiten lo que se les dice. (…) Conozco un planeta donde hay un Señor carmesí. Jamás ha aspirado una flor. Jamás ha mirado a una estrella. Jamás ha querido a nadie. No ha hecho más que sumas y restas. Y todo el día repite como tú: «¡Soy un hombre serio! ¡Soy un hombre serio!». Se infla de orgullo. Pero no es un hombre; ¡es un hongo!

 

Sobre los adultos y la pedante grandilocuencia.

Los hombres ocupan muy poco lugar en la Tierra. Si los dos mil millones de habitantes que pueblan la Tierra se tuviesen de pie y un poco apretados, como en un mitin, podrían alojarse fácilmente en una plaza pública de veinte millas de largo por veinte millas de ancho. Podría amontonarse a la humanidad sobre el más pequeño islote del Pacífico. Las personas mayores, sin duda, no os creerán. Se imaginan que ocupan mucho sitio. Se sienten importantes, como los baobabs. Les aconsejaréis, pues, que hagan el cálculo. Eso les gustará, ya que adoran las cifras.

 

Sobre la amistad y las contrapartidas de formar vínculos.

—¿Qué significa domesticar?

—Significa crear lazos. Para mí no eres más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. (…) Mi vida es monótona. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos distinto. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves, allá, los campos de trigo? Los campos de trigo no me recuerdan a nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes cabellos de oro y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

—¿Qué hay que hacer?—dijo el principito.

—Hay que ser paciente—respondió el zorro—Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. Las palabras son fuente de malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca.

El principito volvió al siguiente día.

—Hubiese sido mejor venir a la misma hora—dijo el zorro—Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón. Los ritos son necesarios.

 

Sobre el amor, hacia una rosa un tanto caprichosa.

No debí haberla escuchado, nunca hay que escuchar a las flores. (…) No supe comprender nada entonces. Debí haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras. Me perfumaba y me iluminaba. ¡No debí haber huido! Debí haber adivinado su ternura, detrás de sus pobres astucias. ¡Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla.

 

La dedicatoria de Saint-Exupéry, al principio del libro.

A León Werth. Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona mayor puede comprenderlo todo; hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona mayor vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo. Si todas estas excusas no fueran suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona mayor fue en otro tiempo. Todas las personas mayores han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.) Corrijo, pues, mi dedicatoria: a León Werth cuando era niño. Corrijo, pues, mi dedicatoria: a León Werth cuando era niño.

 

El principito nos recuerda que somos responsables de aquello que domesticamos. Que lo esencial es invisible a los ojos. Y que, siempre que tengamos una pregunta, seguiremos siendo niños.


65 sesgos cognitivos — para cometer menos errores

No es casualidad que Daniel Kahneman, el psicólogo que ha popularizado los sesgos cognitivos, empezara su carrera académica estudiando las ilusiones ópticas.

La especie humana, como producto de la evolución, está diseñada para sobrevivir y reproducirse. Todos sus programas mentales están configurados para alcanzar esos dos fines. Ni felicidad, ni propósito, ni demás cuentos. Supervivencia y reproducción. Esta es tu programación. Cada una de tus acciones será, por tanto, procesada desde un software darwiniano, que no describe la realidad, más bien la interpreta. Las ilusiones ópticas son un bonito ejemplo sobre cómo ajustamos la percepción en función del entorno. Las ilusiones ópticas demuestran que no vemos el mundo tal como es, sino que lo enmarcamos según el contexto. ¡No te pierdas los diseños de Akiyoshi Kitaoka!

Del mismo modo que existen ilusiones ópticas, podemos hablar también de ilusiones cognitivas, en programas mentales que encuadran la decisión en un marco específico.

Todos esos programas funcionan por heurísticas, atajos para decidir de forma directa. Urge decir que sin estos atajos andaríamos perdidos, ya que resultaría demasiado costoso analizar toda la información disponible. Las heurísticas te permiten resolver problemas eficientemente, moviendo por instinto. Gracias a las heurísticas tomaremos decisiones rápidas, dentro de una restricción, generalmente de tiempo.

Si todo en ellas es positivo, ¿cuál es el problema?

Que no dejan de ser programas mentales pensados para la Edad de Piedra.

Las heurísticas, afrontando determinadas acciones presentes, son software obsoleto.

No estoy diciendo que no utilices la intuición, solo digo que deberías pensártelo dos veces—ahora que tienes más tiempo. No quieres ser indeciso. Tampoco impulsivo. Hace 10.000 años, en peligro constante, uno tenía que mover rápido, si no quería ser devorado por el dientes de sable. Hoy, en un entorno tecnológico y globalizado, este software primitivo genera conflictos por maladaptación.

He preparado una lista con los principales sesgos.

Y bien, ¿sirve de algo leerla?

No está claro.

Asegura Kahneman que conocer los sesgos no te permite decidir mejor, solo criticar con criterio. O, en ambiente de ocio, ser el más interesante de la fiesta. Los humanos somos fascinantes, aunque identifiquemos el fallo seguiremos cometiéndolo. Ergo, existe la posibilidad que esté titulando esta guía de forma engañosa, pero tengo que decir que nunca ha sido mi intención mentirte. Basándome en evidencia anecdótica, mi experiencia me dice que conocer los sesgos sí ayuda a tomar mejores decisiones.

Afirmación con un claro sesgo de sobreconfianza 😎

65 sesgos cognitivos


 

1. Racionalización
Decides emocionalmente para, después, justificarlo racionalmente. No te gusta A sobre B porque A sea estrictamente mejor. Te gusta A sobre B porque A fue tu primera elección—y allí construyes el relato. ¿Devuelves la compra impulsiva con la cabeza fría? No, encuentras ex post un motivo.

 

2. Sesgo de disponibilidad
Estimar una probabilidad fijándote en las referencias que más llaman la atención. Que aparezca con frecuencia en los medios no lo hace más probable. Gente preocupada por un ataque terrorista que luego contestará un mensaje de texto conduciendo en autopista.

 

3. Sesgo de autoservicio
Atribuirte los éxitos pero no los fracasos. Toda ganancia se debe a factores que tú controlas directamente (decisiones o esfuerzo) mientras que una pérdida es resultado de factores externos (azar). Un rico diciendo que el único secreto es el trabajo duro.

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4. Framing
Enmarcar la elección en un marco tendencioso. ¿Te operarías si dijera que tienes un 90% probabilidades de sobrevivir? ¿Y si tuvieras un 10% de morir? Mismo escenario, distinto enfoque. Un framing positivo puede manipular la percepción. El marketing no miente, encuadra.

 

5. Efecto de posición serial
Recordamos el principio y el final, no prestando tanta atención a la parte intermedia. Abre tus presentaciones con una bonita historia, a continuación construye el caso con los aburridos detalles técnicos y cierra el círculo con una conclusión arriba del todo.

 

6. Regresión a la media
Toda variable extrema tenderá a corregirse en una segunda medición. Un general israelí concluyó que las broncas funcionaban mejor que los halagos. Kahneman, que pasaba por allí, negó la causalidad. Solemos hacerlo mejor después de una mala actuación.

 

7. Opción por defecto
Sesgo de statu quo. Preferencia por mantener un equilibrio dado. Netflix juega con la renovación automática de la suscripción. Por comodidad, daremos por válida una decisión anterior. Cuestiona tus preferencias cada cierto tiempo, ¿estás siguiendo por inercia?

 

8. Coste hundido
Coste que no puede recuperarse y que, por tanto, no debería computarse. Mayor carga psicológica a medida que aumenta la inversión, nadie quiere admitir que ha perdido el tiempo. Yo voy por la sexta temporada de Juego de Tronos. Hay quien lleva 20 años casado.

 

9. Sesgo de confirmación
Buscar datos que confirmen tus creencias. Las redes sociales son cámaras de eco, escogemos proveedores de información con los que estamos previamente de acuerdo, reforzando así el sesgo. Escucha todos los puntos de vista y empatiza con tu enemigo.

 

10. Sobreconfianza
El 93% de los conductores cree conducir mejor que la media. Estadísticamente imposible. Confiar demasiado en tus habilidades. Los mayores expertos, intelectualmente menos humildes, cometen los errores más sonados. Pide una segunda opinión.

 

11. Sesgo de retrospectiva
Determinar que un evento, una vez ha ocurrido, era potencialmente previsible. Aunque nadie lo hubiera previsto. Es fácil criticar desde el presente, cuando tenemos los resultados sobre la mesa. Pero los periodistas que hoy critican a Solbes no compraron ese oro.

 

12. Anclaje
Abrir con un precio desorbitado (¡el ancla!) condiciona el resto de la negociación. Te pido que valores si la IPO de Uber a 45 es una buena inversión. Ajustarás entonces sobre ese número, hacia 50 o hacia 40. Hoy cotiza a 30. Contrarréstalo presentándote a la subasta con tu propia estimación.

 

13. Sesgo hacia lo gratis
Que Donpiso te regale un iPhone es irrelevante. Solo deberías preguntarte: ¿cuál es la comisión de venta comparada con Housfy? Los economistas sabemos que nada es gratis, todo esconde un coste de oportunidad. “There is no such thing as a free lunch.”

 

14. Sesgo de supervivencia
Fijarse en los que han sobrevivido, ignorando a los que han caído. Muestra sesgada en la que sobrevaloramos opiniones de ganadores, que no necesariamente lo cuentan todo. La fórmula del éxito (“sigue tu pasión y toma riesgos”) es también la del fracaso.

 

15. Estereotipos
Generalizaciones, no siempre malas. Nos permiten, dentro de una restricción de tiempo, decidir eficientemente con información imperfecta. El problema viene si desarrollamos un prejuicio y no desclasificamos ante nueva evidencia. Los racistas sufren este problema.

 

16. Presupuesto mental
Me encontré 20 euros en el suelo. ¿Qué crees que pasó? Que no llegaron a casa. Operamos en categorías, un ingreso inesperado funciona distinto que la nómina por la que has trabajado. En las vacaciones gastamos con alegría, poniéndole topping al helado.

 

17. Satisfacción efímera
Programados para buscar más. Quieres algo, lo consigues, ya no lo quieres. Compras Rolex y reajustas—más pronto que tarde—en el nuevo equilibrio. Como si llevaras un Swatch. Se desvanece la alegría pero queda un problema: vivir con miedo a la pérdida.

 

18. Efecto dotación
Cogerle cariño a un activo por el mero hecho de poseerlo, visualizando en él escenarios satisfactorios. Ocurre lo mismo con los hijos. Comprometerte en público complica la corrección. Se le critica a Paramés que haya defendido una inversión. Preocupado por su reputación, ya no será objetivo.

 

19. Falacia narrativa
Conectar hechos independientes bajo una misma historia coherente, buscando causalidad allí donde solo hay eventos aleatorios. Intentas tenerlo todo ligado, prefieres un relato que siga una lógica. Pero, te guste o no, el azar dictamina gran parte de tu vida.

 

20. Sesgo de correspondencia
Error fundamental de atribución. Sobreestimar motivos internos en la conducta observada. Muestra no constante en el tiempo, alguien que es simpático un día puede no serlo en el siguiente. El entorno explica, en mayor medida, nuestro comportamiento.

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21. Insensibilidad al tamaño de la muestra
Ignorar la ley de los grandes números. Una muestra pequeña incorpora siempre más ruido. En una ciudad hay dos hospitales, uno pequeño y otro grande. En un día cualquiera, ¿dónde es más probable que nazcan un 60% de niñas?

 

22. Burbujas
Validaremos una opinión si compartida por la mayoría. Demasiado preocupados por la reputación, no queremos llevar la contraria. Solo desde un perfil antisocial podías alquilar piso en 2005, con todo el mundo diciéndote “el tocho nunca baja.” Clave fijarte unos principios.

 

23. Instinto
Productos de la selección natural, programados para la reproducción y la supervivencia. El entorno ha cambiado pero la genética se mantiene intacta. Maladaptados a determinados contextos. Reaccionamos en caliente cuando ya no es necesario marcar territorio.

 

24. Cortoplacismo
Tu parte primitiva estima una esperanza de vida de 30 años. Mentalidad carpe diem, ¿por qué posponer la gratificación si mañana estaré muerto? La principal crítica a los millennials es la falta de paciencia. Los mecanismos disciplinarios permiten corregir el sesgo.

 

25. Aversión al riesgo
Al filo de la supervivencia una mala cosecha significaba la muerte. La volatilidad no es ya una amenaza pero minimizaremos por instinto la varianza. Si tienes menos de 65 años te conviene jugarlo agresivo. Excluyendo riesgos letales, la incertidumbre es hoy tu aliada.

 

26. Efecto halo
Cuando te gusta otra persona verás únicamente en ella las cosas positivas. Generalizamos a partir de un atributo. Sobrevaloramos el rol de un CEO carismático en el éxito de una compañía. Sufrimos el efecto cuerno en el otro extremo: si te cae mal solo verás lo negativo.

 

27. Fijación funcional
Ser corto de miras. Creer que un objeto tiene únicamente el uso que le ha sido asignado y no conseguir verle otros fines. Misma problemática cuando clasificamos a las personas. Roles anteriores no deberían condicionar la asignación de nuevas tareas.

 

28. Autocorrelación
Correlación no implica causalidad. Frase que, de tan repetida, da un poquito de rabia. Los casados declaran ser más felices. Pero casarte no te hace más feliz. La relación es inversa: si eres feliz tienes más números de casarte. Declararás ser feliz porque ya lo eras antes.

 

29. Ley de Parkinson
Ley de Parkinson dice que el trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para ser completado. En este contexto, los deadlines resultan claves para aumentar la productividad. Una jornada laboral de 4 horas podría producir el mismo output que una jornada laboral de 8 horas.

 

30. Falacia de la conjunción
Ignorar la frecuencia base y creer que el caso específico tiene mayor peso que el caso general. Buscamos atajos contextualizando en una categoría. Si sabemos que Gregorio es introvertido, ¿es más probable que juegue al fútbol o que coleccione sellos?

 

31. Ilusión de seguridad
Conducir rápido en una carretera de montaña con guardarraíles. Los políticos sobrerregulan persiguiendo riesgo 0. Paradójicamente aumenta el peligro en un exceso de vigilancia. La gente, creyéndose protegida, firma la hipoteca sin leerse la letra pequeña.

 

32. Efecto señuelo
Decidimos por comparación, en término relativos. Quien trabaja en una inmobiliaria conoce el truco de la alternativa irrelevante. Empezar con el piso malo cambia la percepción del siguiente. Ariely recomienda que salgas a ligar con un amigo ligeramente más feo.

 

33. Ello (pulsión) y yo (consciencia).
Teoría de Freud. El ello va 7 segundos por delante, el yo interviene una vez la decisión ha sido tomada. Tu preferencia consciente coincide (¡sorpresa!) con la pulsión. Crees decidir pero es todo un engaño. El peligro de tomar decisiones enamorado.

 

34. Sesgo de la belleza
Otro sesgo instintivo. Daremos prioridad a las cosas bonitas, que siguen principios de simetría. Suele ser un problema en el mercado laboral, donde está demostrado que los perfiles más atractivos (no más productivos) reciben un premium salarial. Es un sesgo fácil de detectar pero no fácil de anular.

 

35. Sumisión inconsciente al status
Un académico diseñó un estudio atípico, no acelerando con el semáforo verde. Demostró que cuando tenemos un coche de gama alta delante esperamos unos segundos más en pitarle. Respetamos las jerarquías porque suelen indicar rangos naturales.

 

36. Sesgo por autoridad
Mostrar excesivo respeto a las credenciales. No te dejes impresionar, la mayoría de expertos no entienden la mitad de lo que están diciendo. Existe una demanda por populismos, no es un problema de oferta. Delegamos la responsabilidad al líder más fuerte.

 

37. Percepción binaria de probabilidades
Alguien con miedo a volar que juega a la lotería. Estimamos escenarios con dos resultados, sobrevalorando eventos altamente improbables, tanto en lo bueno como en lo malo. Entenderemos la probabilidad real cuando podamos visualizarla.

 

38. FOMO
Fear of missing out. Los móviles están diseñados para explotar un bug del sistema: la sensación que estás perdiéndote algo. Apaga todas las notificaciones. No te conviene seguir la actualidad. Tampoco necesitas conocer al minuto qué están haciendo tus amigos.

 

39. Causa y efecto
Estados Unidos salió de la Gran Depresión porque implementó políticas de ocupación. ¡No tan rápido! Estados Unidos salió de de Gran Depresión e implementó políticas de ocupación. La econometría no aísla los factores. Los economistas deberían ser más humildes.

 

40. Efecto Barnum
Creer que una descripción vaga aplica sobre el caso particular. Razón por la que funcionan los horóscopos. Veremos un rasgo si queremos verlo. Cuando valoremos la decisión de tener un hijo, encontraremos un mayor número de embarazadas por la calle.

41. Cherry picking
Resultados a medida. Seleccionar los datos que validen la hipótesis de tu investigación. Evidencia anecdótica, el argumento favorito de los tertulianos. Si queremos manipular las emociones humanas citaremos un caso dramático pero no representativo.

 

42. Efecto arrastre
Subirse al carro. La adopción de nuevas ideas es más factible a medida que aumenta el número de casos. Las convenciones sociales cambian de golpe, no gradualmente. La gente pierde el miedo si ya hay un valiente. Quedarse solo es el mayor temor del ser humano.

 

43. Falacia de la planificación
Excesiva confianza en costes y plazos de entrega. En todas las profesiones (escritores o constructores) se subestiman las restricciones. La ley de Hofstadter dice que siempre lleva más tiempo de lo esperado, incluso teniendo en cuenta la Ley de Hofstadter.

 

44. Hipótesis del mundo justo
Creer que existe justicia divina en las acciones de los hombres. El deseo de previsibilidad genera la ilusión del karma. Quien siga las reglas será recompensado y quien no cumpla pagará por ello. Que gente deshonesta alcance el éxito desmiente la hipótesis.

 

45. Nostalgia
Siempre fuimos felices en el pasado. Idealización de la juventud en tu memoria distorsionada. ¿Tan bien te lo pasaste? La frase es de García Márquez: “El corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos y, gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.”

 

46. Parálisis por análisis
Disponer de más opciones puede empeorar la situación. Nos gusta comparar antes de comprar, argumento a favor de un catálogo simple. Menos es más: prefieres enseñar 3 muestras, no 20. Para tomar mejores decisiones, reduce el número de alternativas.

 

47. Arrepentimiento anticipado
Todavía en overchoice. Podrías vivir mil vidas pero, al final del día, tendrás que quedarte con una. Esto complica la decisión. Porque, hagas lo que hagas, sabes que existe una alternativa mejor allí fuera, esperándote. Juegas entonces a minimizar la pérdida.

 

48. Autoengaño
No es siempre el más fuerte, en ocasiones gana quien más se lo cree. Entre gorilas en celo y entre directivos subiendo la pirámide. No lanzarás una startup (idea loca) sin antes convencerte. Te alejas así del ruido de los descreídos. Aunque puedes pegártela más fuerte.

 

49. Sobrecompetición
Por primera vez en la historia, los ricos trabajan más horas que los pobres. Pelean por instinto, hace 10.000 años marcaba la diferencia ser alfa. Hoy llegar arriba no es tan relevante. No necesitas la corner office, si el coste de oportunidad es perderte la infancia de tu hija.

 

50. Validación social
Para sobrevivir uno tenía que formar alianzas. Así que la evolución premió conductas socialmente óptimas. Lo hizo mediante la dopamina, neurotransmisor liberado después de cada interacción satisfactoria. Buscaremos likes como si nos fuera la vida en ello.

 

51. Prueba social
Buen consejo de mi hermano cuando visité Japón: ve al restaurante con la cola más larga. Hay sin embargo una ineficiencia, en un escenario con información imperfecta. Si ninguno de los agentes tiene una referencia previa, se llenará el local que reciba el primer cliente.

 

52. Efecto Dunning-Kruger
Las ganas de opinar siguen una función inversa al conocimiento. Creemos saberlo todo cuando somos jóvenes. Llamaremos monte estúpido a ese momento vital. Solo nos daremos cuenta de la complejidad del problema después de estudiarlo durante años.

 

53. Disonancia cognitiva
Cuando entran dos pensamientos en conflicto, dentro de un mismo sujeto. La idea que gana la batalla silenciará a la otra. Una vez tomas la decisión, te identificarás con ella. Sentimos vergüenza de corregir un error. Una regla cultural con un coste social enorme.

 

54. Falacia del historiador
Analizar el pasado desde la óptica del presente. Presuponer que quienes tomaron allí las decisiones disponían del marco actual. No debemos, por tanto, sobreanalizar eventos ya sucedidos. Tampoco eventos futuros, en los que cambiará la óptica.

 

55. Falacia del jugador
Identificar una tendencia en una secuencia de eventos no vinculados. Resultados pasados no influyen resultados futuros. 20 rojos consecutivos no mejora la esperanza de la apuesta al negro. 10 triples seguidos no afecta el undécimo lanzamiento. En teoría.

 

56. Sesgo de selección
Si la muestra no está debidamente aleatoriezada, los resultados obtenidos no serán representativos de la población estudiada. Que un profesor progresista de Harvard no conozca a un solo votante conservador, no significa que Trump no tenga opciones.

 

57. Efecto placebo
Los enfermos mejoran cuando reciben un tratamiento con una sustancia inocua. Incluso sabiendo que el medicamento no tiene efecto, el cuerpo genera una reacción. Queremos creer lo que queremos creer. Cuestiónate cómo procesas toda la información.

 

58. Ilusión de control
Creer que controlas tu suerte. Spoiler: no la controlas. Asusta pensar todo aquello que no podemos controlar, así que preferimos creer en la responsabilidad total. Infravaloramos el rol del azar en los resultados que observamos. “I’d rather be lucky than good.

 

59. Ilusión de validez
Sobreestimamos la capacidad de predecir el futuro analizando una secuencia de datos pasados, ignorando que, en la teoría del caos, pequeñas variaciones todo lo cambian. Vivimos tranquilos en un mundo que podemos explicar. Aunque solo sea una fachada.

 

60. Sesgo por asociación
En un mercado en el que la información es costosa de procesar, gestionamos decisiones mediante relaciones. Si este es amigo de aquel, no puede ser amigo mío. Los famosos deberían ser más selectivos a la hora de escoger las marcas que patrocinan.

 

61. Aversión a las pérdidas
La frustración de perder 50 euros es mayor que la alegría de encontrar 50 euros por sorpresa. Jimmy Connors, el tenista, decía que odiaba perder más de lo que le gustaba ganar. Consistente con la función del valor asimétrico de Kahneman y Tversky.

 

62. Sesgo hacia la acción
Preferencia hacia el movimiento, incluso cuando no tenemos jugada. No sabemos estar quietos, ni tampoco callados, siempre queremos tocar algo. La estrategia, a veces, consiste en no hacer nada. Lección de Rajoy gestionando la crisis de la deuda.

 

63. Tribalismo
Sentirse ligado a un grupo social, perdiendo cierta objetividad. Fortalecer la cohesión del grupo era esencial para sobrevivir, así que desarrollamos una ceguera hacia los problemas internos. Todos los pueblos creen que su país es mejor. Excepto si eres español.

 

64. Denegar
Convencerte que no ha ocurrido lo que sí ha ocurrido. Origen de todos los problemas empresariales. Modificar la realidad antes de cambiar la historia, un relato coherente (pero a la vez falso) con tu forma de ver las cosas. Desconfía de todo. Empezando por ti mismo.

 

65. Ilusión de objetividad
Creemos percibir el mundo de forma directa pero, todo aquello que pensamos, pasa por un filtro predeterminado. La única realidad es que estamos sesgados, productos del entorno y las circunstancias. No existe la objetividad. Deberías trabajar la empatía.


125 models mentales — para tomar mejores decisiones

Los modelos te permiten entender qué está pasando. Los modelos te permiten decidir mejor. Los modelos son atajos, cuando no conoces toda la información. No basta con memorizarlos, tienes que entenderlos, para saber cuándo utilizarlos.

Busca tu intersección. Te animamos a implementarlos fuera de su categoría. Quieres un perfil multidisciplinar. Un insider analizará el problema desde un modelo demasiado rígido—quien tiene un martillo solo encontrará clavos. Quieres versatilidad. No quieres el martillo. Quieres la caja de herramientas.

Al mismo tiempo, y aunque suene contradictorio, quieres especializarte. No estudies una carrera generalista. Quieres internalizar un sistema de pensamiento. Quieres conocer las grandes ideas filosóficas o quieres razonar como un matemático. Entender el mundo desde ese sistema. Yo veo incentivos. Otros verán vectores. Quieres ir profundo y, una vez especializado, cambiar de disciplina. Quieres ser la economista en la cumbre del clima o el ingeniero en el departamento de marketing.

¿Qué modelos mentales utilizarás para tomar mejores decisiones?

Incertidumbre 🤔



1. Teoría del caos
El efecto mariposa, una formulación de la teoría del caos, sugiere que una pequeña acción desencadenará un suceso global e inesperado. No puedes, por tanto, predecir el futuro. Sí puedes modificarlo, cuando estés operando en un sistema interconectado. Un hombre puede cambiar el mundo. Literalmente.

 

2. Opcionalidad
Generar un escenario en el que tengas la última palabra. El modelo consiste en mantener el máximo número de opciones abiertas y asegurarte en todo momento una posición de independencia. Quieres decidir ex post en un mundo que no entiendes, una vez las cartas estén sobre la mesa.

 

3. Estrategia haltera
Una posición segura y otra especulativa. Casarte con un contable y flirtear con un poeta. Tu protección en los extremos. Si quieres ser pintor oposita primero a funcionario. La manera inteligente de tomar riesgos, persigue tu sueño una vez estés cubierto.

 

4. Interés compuesto
Ganancias acumuladas generan crecimiento exponencial. Ejemplo del ajedrez. Difícil entenderlo sin antes visualizarlo, la mente primitiva no consigue procesarlo. Invierte pronto en capital humano y, pase lo que pase, no interrumpas el proceso, sigue acumulando.

 

5. Retroalimentación
O feedback loop. Gran parte de lo que llamamos éxito no es más que un golpe de suerte, en una fase temprana. Si entras en Harvard conocerás a gente top y, con la aureola de ganador, generarás nuevas oportunidades. El éxito suele desencadenar más éxito.

 

6. Segundo orden
Un efecto de primer orden deriva de la decisión. Un efecto de segundo orden deriva del efecto de primer orden. Las consecuencias de las consecuencias. Toda acción inicia una serie inesperada de acontecimientos, imposibles de controlar. Jugamos juegos infinitos.

 

7. Principio de precaución
Si estimamos que una acción puede causar un daño irreparable (e.g., cambio climático), en ausencia de consenso adoptamos la precaución máxima. Aunque la universidad esté desprestigiada, estudiar un grado sigue representando la mejor línea de acción.

 

8. Antifragilidad
La propiedad de salir reforzado después de un golpe. Escenario con más upside que downside, que te permite doblar la apuesta ganadora y cambiar al mínimo coste. Con demasiados compromisos uno teme los cambios. Pero la incertidumbre es hoy una oportunidad.

 

9. Fuck you money
Posición de antifragilidad, en la que dispones de total libertad para tomar la mejor alternativa disponible. Aunque la referencia es al dinero (alcanzando esa cantidad que te permita no depender de nada ni de nadie), el modelo tiene también una variante emocional.

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Estadística 📈


 

10. Principio de Pareto
El 80% del output proviene del 20% del input. Puede observarse en campos muy diversos, desde la distribución de tierras hasta los swipes en Tinder. Para maximizar el ROI prioriza inversiones en ese 20%. Concentra tus esfuerzos en las personas influyentes.

11. Distribución normal
Con una función de densidad acampanada y simétrica, distribución que conocemos como gaussiana. El 68% de los valores se encuentran a una desviación típica de la media y el 95% de los valores se encuentran a dos desviaciones típicas de la media.

 

12. Distribución de cola pesada
Con una función de densidad alargada. La incertidumbre es ahora mayor y un resultado extremo es probable. Quienes creen estar operando en distribución normal llamarán al evento extremo cisne negro. Conviene identificar en qué distribución estamos.

 

13. Cisne negro
Evento no previsto pero, no por ello, extraordinario. Existen factores escondidos en toda tendencia. Entre pavos, todos los indicadores son positivos antes de Acción de Gracias. Ex post, a toro pasado, racionalizaremos la sorpresa, desde el sesgo de retrospectiva

 

14. Ley de potencias
No sigue los principios de una relación lineal. Un atropello a 60 km/h es 8 veces más letal que un atropello a 30 km/h. A 90 km/h el atropello es siempre mortal. No podemos valorar un riesgo sin antes establecer si sigue una relación lineal o exponencial.

 

15. Ley de los grandes números
Si repetimos mil veces un mismo experimento aleatorio, la frecuencia se acerca a una constante. La constante marca la probabilidad de que ocurra el evento en el futuro, bajo el supuesto que no cambien las condiciones.

 

16. Sabiduría de la masa
¿Cuántos chicles hay en la máquina? El promedio de preguntárselo a 100 personas independientes se acerca a la cifra real. La gente, en el agregado, es sabia—si no viene sesgada de casa. La pregunta: ¿cuándo agregamos y cuándo priorizamos expertos?

 

17. Contrarianismo
Estar cómodo contracorriente. En las burbujas las creencias erróneas se verán reforzadas por mecanismos de validación social. Los lemmings creen estar protegidos dentro de la manada. Basta con un outsider (¡muy convencido!) para cambiar la tendencia.

18. Bayes
Probabilidad condicional a priori, actualizamos la fórmula con nuevos datos. Describe la probabilidad de que ocurra un evento, dadas unas condiciones relacionadas con ese evento. ¿Cuál es la probabilidad que esté estudiando—si sabemos que acaba de cumplir los 21 años?

 

19. Unknown unknowns
Frase de Donald Rumsfeld: “There are things we know we know and there are things we know we do not know. But there are also unknown unknowns, the ones we don’t know we don’t know.” ¿Qué peligros externos podrían estar amenazando tu carrera?

Experimentación 🧪


 

20. Producto mínimo viable
MVP en sus siglas en inglés. Lanzar una versión de mínimos con la que obtener feedback del mercado. Proceso en prueba y error, la acción de pivotar consiste en ajustar la trayectoria en función de la información recibida. ¿Cuál es tu carrera mínima viable?

 

21. Método científico
Realiza una pregunta, formula una hipótesis, diseña un experimento y testea la hipótesis. Si resulta falsa, empieza de nuevo. Resumiendo, decide por descarte, negativamente. Cada fracaso ofrece nueva información sobre qué no deberías estar haciendo.

 

22. Paradigma
Un cambio de los supuestos básicos en la teoría dominante. Thomas Kuhn, en La estructura de la revoluciones científicas, plantea que los cambios ocurren repentinamente, no de forma gradual. Avanza disruptivamente: no persigas la promoción, busca un cambio de sector.

 

23. Árbol de decisión
Herramienta de análisis con la que estudiar potenciales escenarios de una decisión, con sus distintas ramificaciones. En el árbol podrás calcular los costes de cada itinerario. Te permite estimar las consecuencias de apostar por un plan de vida determinado.

 

24. Presupuesto base cero
Borrón y cuenta nueva. Distribuir desde 0. ¿Cuál es el mejor enfoque si no hay compromisos previos? Puede utilizarse de forma eficiente en un presupuesto familiar. Reexamina tus decisiones periódicamente, cuestiona las opciones que escogiste por defecto.

 

25. Error tipo I y error tipo II
Un error tipo I (o falso positivo) es decirle a una mujer sana que está enferma. Que no cunda el pánico, hablamos entonces de una falsa alarma. Un error tipo II (o falso negativo) es decirle a una mujer enferma que está sana. Potencialmente más peligroso.

 

26. Escribir
El lenguaje fue el primer modelo mental. Tu idioma te da una forma de ver el mundo. No piensas igual en español que en noruego. La mejor manera de estructurar ese lenguaje es escribiendo. Con las mínimas palabras. En el proceso de escribir defines nuevas ideas.

 

27. Dibujar
Explicarlo en una imagen. Mucho más complicado que hacerlo en palabras. Los humanos entendemos las ideas gráficamente, cuando podemos visualizarlas. Así funciona la publicidad, los mejores anuncios utilizan un concepto. Encontrarlo es un arte.

 

28. Visualizar
Anticipar futuros escenarios y tu respuesta en cada uno de ellos. Una manera de hacerlo es leyendo novelas. Te permite vivir otras vidas, poniéndote en la piel de sus protagonistas. Ver las distintas derivadas de una decisión y sentir lo que ellos sintieron.

 

29. Dependencia
Todas las decisiones están limitadas por aquellas decisiones que tomaste en el pasado y por aquellos eventos que viviste, aunque estás circunstancias no resulten ya relevantes. Los mecanismos de retroalimentación son causante de esas trayectorias dependientes.

Teoría de juegos 🎰


 

30. Mejora de Pareto
Dada una distribución de recursos, hablaremos de una mejora de Pareto cuando podamos mejorar la asignación de A sin empeorar la asignación de B, alcanzando el óptimo cuando ya no resulte posible mejorar la asignación de A sin empeorar la asignación de B.

 

31. Juego de suma cero
La ganancia de uno de los jugadores debe equilibrarse con una pérdida equivalente por parte del otro jugador. El cómputo es cero. Por el contrario, en un juego no de suma cero ambos jugadores pueden salir ganando. La frase esa del win-win que da tanta rabia.

 

32. Dilema del prisionero
Juego en el que dos reclusos no cooperarán, aunque les convenga hacerlo. Ambos tienen incentivos para traicionarse en su equilibrio de Nash—la estrategia dominante. Un acuerdo mutuamente beneficioso puede complicarse por la ausencia de comunicación.

 

33. Destrucción mutua asegurada
Mecanismo de compromiso (en un ataque automático) para disuadir al enemigo. La bomba nuclear es un símbolo de paz, según la teoría de von Neumann. Contraintuitivo: si dos adversarios ganan fuerza disminuye la probabilidad de un enfrentamiento.

 

34. Tit for tat. Reciprocidad, represalia si te atacan. La confianza es clave en las transacciones entre desconocidos. Los animales han desarrollado mecanismo avanzados de cooperación. Una estrategia óptima consiste en abrir generoso pero responder con fuerza si eres traicionado.

35. Juego de la gallina
Dos coches aceleran frente a frente. Pierde quien gira primero. Tu mejor jugada es la de convencer al rival que no girarás. Tsipras y Merkel jugaron una buena partida en 2012. Perdió el griego porque no tenía posición, pero si se lo hubiera creído más…

 

36. Parásito
O free-rider. Individuo que se aprovecha del trabajo de otro. Quien consume un recurso sin contribuir en el coste. Ocurre en bienes de naturaleza pública, significa no-rivales (podemos consumir simultáneamente) y no-excluibles (no podemos discriminar entre usuarios).

 

37. Tragedia de los comunes
Cuando el recurso es compartido los agentes no tienen incentivos en preservarlo. Y termina agotándose. Una solución en la privatización. Otra en la regulación. Elionor Ostrom planteó una tercera vía: vigilancia colectiva en grupos pequeños con reglas claras.

 

38. Guerra de precios
Competición en la que todos los ofertantes rebajan su precio para terminar con la misma cuota de mercado, perdiendo por el camino gran parte de los beneficios. El símil de ponerse de pie en un teatro. Podría evitarse vía comunicación pero esto equivaldría a cártel.

Economía 💵


 

39. Oferta y demanda
Vivimos en un mercado con recursos finitos y necesidades ilimitadas. La economía es la ciencia que estudia la gestión de esa escasez. Coordinaremos utilizando los precios, que transmiten información sobre preferencias de compradores y restricciones de ofertantes.

 

40. Elasticidad
Ajuste sobre la cantidad demandada en relación a un cambio en el precio. Si un bien tiene demanda inelástica significa que los consumidores no disponen de alternativas. Los bienes Veblen son una anomalía dentro de la teoría, su consumo aumenta cuando suben de precio.

 

41. Competencia perfecta
En el mercado laboral, una oferta pública. No te conviene diferenciarte en el margen, tendrás que superar a los otros candidatos ofreciendo una credencial más. Guerra de másters que solo beneficia al contratante. Preferible competir fuera del concurso, desde un perfil raro.

 

42. Arbitraje
Explotar una diferencia de precios entre dos mercados, por un mismo producto. La ventaja es neutralizada una vez descubierta. Identifica oportunidades de arbitraje en tu vida diaria. ¿Conoces una posición en la que valorarían más positivamente tus habilidades?

 

43. Utilidad marginal
Analizar decisiones desde la unidad extra. El 99% de las cosas presentan utilidad marginal decreciente. El dinero te cambia la vida cuando eres pobre, no cuando eres rico. El retorno marginal puede incluso ser negativo, cuando ganando más te complicas la vida.

 

44. Ventaja comparativa
Hacerlo mejor que tus competidores. En términos relativos, no absolutos. No tienes que ser el mejor para ser competitivo. Cultivar un huerto es una mala idea en ciudad, no tanto por la calidad del aire, sino por el uso alternativo que podrías darle a ese suelo.

 

45. Coste de oportunidad
Mejor alternativa disponible. A qué estás renunciando cuando decides comprometerte con X. Si hablamos de carrera, el coste de oportunidad de conseguir la promoción es el tiempo que no le dedicarás a tus hijos. Calcula el trade-off de cada decisión.

 

46. Economías de escala
A medida que una empresa crece se reducen los costes de producir la siguiente unidad. Los mercados con costes variables bajos son tendencia en una economía digital. Significa que, una vez descontadas inversiones fijas, el coste marginal puede llegar a 0.

 

47. Escalabilidad
Capacidad de ofrecer esa unidad extra sin incurrir en costes relevantes. Mejor-peor consejo de carrera según Nassim Taleb: búscate una profesión escalable, con ingresos no limitados por la restricción físico-temporal. Si no puedes ser el mejor escritor, no lo intentes.

 

48. Ciclo económico
Boom and bust. La euforia y la depresión. La economía nunca está en equilibrio. Oportunidades para quien consiga aislarse y tomar decisiones independientes. Un perfil contrarian, oponiéndose a la opinión mayoritaria, es requisito indispensable para forrarse.

 

49. Externalidad
Coste o beneficio que genera un intercambio entre dos agentes sobre una tercera parte. Relevante: ese coste o beneficio no está incorporado en el precio que los dos agentes libremente han pactado. Los políticos corrigen la ineficiencia vía impuestos y regulación.

 

50. Teorema de Coase
Una solución alternativa al problema de las externalidades. Con costes de transacción bajos y derechos de propiedad bien definidos, deja que las partes negocien. Si tu vecino valora su fiesta más que lo que tú valoras dormir, escucha una oferta eficiente para ambos.

Estrategia empresarial 🧮


 

51. First-mover advantage
Ventaja del primer ofertante. Aunque llegar el primero quizá esté sobrevalorado, abrir camino desgasta demasiado. El empresario Peter Thiel prefiere disponer de last-mover advantage, aterrizar en un mercado ya consolidado con un producto superior.

 

52. Barreras de entrada
Muro que levanta una empresa para proteger su situación estratégica. Los nuevos, sin poder de mercado, no pueden competirle la posición. Hablamos de tecnología superior, efecto red, switching costs, operativa logística o confianza en una marca reconocible.

 

53. Destrucción creativa
Una teoría de Joseph Schumpeter. Proceso en el que las nuevas ideas desplazan a las viejas, cambiando la estructura de una industria. Toda innovación destruye modelos obsoletos. La sociedad progresa pero algunos individuos sufren las consecuencias.

 

54. Ciclo de adopción de la tecnología
La gráfica temporal sigue una distribución normal. Primero vienen los innovators y justo después los early adopters. Llegados a este punto todo proyecto empresarial requiere un salto de fe, si el objetivo es comercializarlo entre el gran público.

 

55. Winner-takes-all
Una competición en la que un ganador alfa se lo lleva todo. Los mercados escalables tienen esta particularidad, contratas al mejor. Así es como compiten sexualmente la mayoría de especies. También los humanos. Hasta que alguien inventó la monogamia.

 

56. Estructura de torneo
Pagar por debajo de la productividad a los becarios y por encima de la productividad a los directivos. Fomenta la competición. Explica por qué algunos traficantes de bajo rango, cobrando menos del salario mínimo, se juegan la vida en la calle. Quieren llegar a jefe.

 

57. Larga cola
Una distribución estadística que sigue la ley de potencias, con un gran número de observaciones en la cola. Mercado tradicionalmente impracticable que hoy internet hace viable. Uno ya no necesita dirigir su producto a las masas, puede ser rentable en nichos pequeños.

 

58. Caza mayor y caza menor
Puedes generar un millón de ingresos vendiendo 10 unidades a un precio de 100.000 euros. Insistiendo hasta convencer al elefante. También puedes llegar al millón vendiendo 100.000 unidades a 10 euros. Posicionándote en un mercado con muchos faisanes.

 

59. Ley de Sayre
Cuando la recompensa son migajas, paradójicamente, aumenta el grado de competencia. Kissinger decía, sobre la carrera académica, que “la lucha era feroz porque el premio era muy pequeño.” Uno estaba dispuesto a todo para proteger su mínima ventaja.

 

60. Costes de transacción
Coase explicó, con tan solo 26 años, por qué existen las empresas en una economía de mercado—en la que puedes subcontratar tareas. La razón en los costes de coordinar y motivar los factores productivos. Internalizaremos cuando subcontratar conlleve problemas.

 

61. Conflicto de intereses
Situación en la que un directivo se ve envuelto en un escenario con intereses múltiples. Y la obligación contraída ante un tercero entra en conflicto con sus intereses personales. Antes de firmar un contrato revisa los incentivos de cada una de las partes.

 

62. Mavens y connectors
Teoría 0 científica de Gladwell sobre cómo se propagan las modas. Los mavens son los influencers y los connectors los que se enteran antes de todo. Tu prioridad es el crecimiento orgánico a través de un ejército de incondicionales, que el boca oreja haga el trabajo.

 

63. Posicionamiento
Teoría publicitaria que consiste en vincularte a una palabra en la mente del consumidor. Funciona ocupando un territorio inexplorado, no necesariamente descriptivo, desde el que diferenciar tu producto. Gucci es lujo y Coca-Cola felicidad. Las marcas difusas no venden.

 

64. Diversificación
Distribuir tus recursos en distintas cestas. Estando así cubierto si una apuesta no sale como esperabas. Es un error comprar acciones de tu propia compañía (¡ya trabajas allí!) o del país en el que resides (¡ya vives aquí!). Concentración del riesgo innecesaria.

 

65. Margen de seguridad
En las inversiones y en la vida. La diferencia entre el valor real de una acción y su precio de mercado. La economía, debido a múltiples sesgos de comportamiento, puede estar infravalorando o sobrevalorando esa acción, ofreciendo una oportunidad de arbitraje.

 

66. Inflación
Elevación general del nivel de precios. Fenómeno común en el mercado de valores y en activos inmobiliarios. La temida corrección, en forma de deflación, es entonces necesaria. Utiliza el modelo fuera de la economía. ¿Cómo romper la inflación de notas de una universidad?

Relaciones sociales 👋


 

67. Inteligencia emocional
La capacidad de identificar y gestionar correctamente las emociones propias, canalizándolas para lograr unos objetivos. Una persona emocionalmente inteligente sabrá también reconocer las emociones de los demás, desarrollando la empatía.

 

68. Número de Dunbar
Cantidad de individuos con los que un humano puede mantener una relación estable. La cifra es 150 y está determinada por nuestro pasado primitivo. La teoría plantearía que el cerebro no está preparado para interactuar en un contexto de redes sociales.

 

69. Esfera de influencia
Área en la que un organización impone su influencia cultural, militar, económica o política. Tradicionalmente un cometido de los estados en el que las empresas quieren ahora participar. En un mundo globalizado preservar unos valores es ventaja competitiva.

 

70. Efecto de red
Incrementa el valor de una red a medida que se conectan más nodos en ella. Externalidad positiva que aprovecha Instagram para levantar su infranqueable barrera de entrada. Explica también por qué es demasiado pronto para comprarte un coche eléctrico.

 

71. Información asimétrica
El agente suele tener mejor información que el principal. Contratamos en incertidumbre, encontrando problemas a priori y a posteriori. Mercados y gobiernos ofrecen mecanismos para garantizar la transacción, siendo la reputación más efectiva que la regulación.

 

72. Selección adversa
Asimetría ex ante. George Akerlof describió la situación con los limones, el problemático mercado de los coches de segunda mano. Un coche en buen estado no puede diferenciarse de un coche en mal estado, cancelándose un intercambio mutuamente beneficioso.

 

73. Señalización
Una solución a la selección adversa. El agente emite una señal costosa y no replicable para transmitir su categoría al principal, una inversión no necesariamente ligada a la transacción. Estudiar en el MIT indica competencia. El lujo funciona también en esas señales.

 

74. Riesgo moral
Una de las partes cambia su comportamiento una vez ha firmado el acuerdo. Goldman Sachs incurre en mayores riesgos si conoce su condición de intocable. La solución clásica pasa por ligar remuneración a resultados. En el caso del banco, dejándole caer si fracasa.

 

75. Too big to fail
Una organización demasiado grande para que caiga. Los bancos, de nuevo, son el ejemplo. Que colapse, en una economía con dinero fiduciario, podría desatar el pánico. Anticipando que serán rescatados actúan de forma imprudente. Se ha generado riesgo moral.

 

76. Información privilegiada
Información que no es de dominio público y que no debe utilizarse para operar en bolsa. Sí que podríamos utilizarla en otros mercados. De hecho, toda oportunidad empresarial es una ventaja informativa. Que alguien decide verificar apostando su propio capital.

 

77. Incentivos
Estímulo que refuerza un comportamiento deseado. Diferentes tipos: económicos, sociales, morales. El dinero puede incentivar una conducta… o puede cargarse por completo el vínculo, si este era intrínseco. Traduciremos que la nuestra es ahora una relación monetaria.

 

78. Profecía autocumplida
La manera de llegar es convenciéndote que mereces la posición de CEO. Lo del pequeño Nicolás, el primer paso es creértelo. Si hablas con autoridad ganarás acceso a reuniones importantes. Entiende, sin embargo, cuál es tu sitio, no quieres ser un flipado.

 

79. Paradoja del poder
Cuando alcanzas una posición de poder prescindes de habilidades sociales que te llevaron allí. Hablamos de empatía o humildad, cualidades que permitieron ganarte el favor de tus colegas. Creértelo demasiado te llevará irremediablemente a la caída.

 

80. La pirámide de Maslow
La jerarquía de necesidades humanas. De mayor a menor importancia: fisiología (sobrevivir), seguridad y protección (llevar una vida tranquila), social (sentirte parte de un todo), reconocimiento (interno y externo) y, como conclusión, realización.

 

81. Síndrome del impostor
Alguien incapaz de internalizar el éxito, con miedo a ser catalogado de fraude. La cara B del sesgo por overconfidence, en el que un individuo sobreestima sus cualidades en la consecución de un objetivo. Ni tan feo ni tan guapo, clave encontrar un equilibrio.

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Psicología evolutiva 🦍


 

82. Teoría de la evolución
Imagina una loba con 8 lobeznos genéticamente distintos. Sobrevivirá el lobezno con una combinación superior. Y tendrás más descendientes. La fórmula de Darwin: mutación aleatoria y selección vía entorno, repitiendo el proceso durante millones de años.

 

83. Survival of the fittest
Rasgo que incrementa probabilidad de supervivencia. Hoy convivimos con ratones, no dinosaurios. “It is not the strongest that survives, nor the most intelligent. It is the one that is most adaptable to change.” Aunque la frase es de Leon Megginson, no de Darwin.

 

84. Selección sexual
Rasgo que no te hace mejor, solo más atractivo. Con sobrevivir no basta, tienes que reproducirte. Los pavos reales coloridos señalizan buenos genes pero, al mismo tiempo, son presa fácil de depredadores. Diremos lo mismo de uno que se compre un Rolex.

 

85. Maladaptación
El rasgo ganador (tanto si favorece supervivencia como reproducción) seguirá acentuándose. El problema es que el entorno cambia repentinamente. Y un producto validado en prueba y error durante millones de años puede quedarse obsoleto de la noche a la mañana.

 

86. Teoría prospectiva
Daniel Kahneman y Amos Tversky estudiaron, mediante experimentos, cómo los humanos tomamos decisiones en condiciones de incertidumbre. Cuenta la función del valor asimétrico que sufrimos aversión a las pérdidas. El óptimo pasaba por jugarlo conservador.

 

87. Dr. Jekyll y Mr. Hyde
Sistema 1, rápido e intuitivo, el instinto primario. Sistema 2, lento y calculador, tu consciencia, el yo que tienes dentro de la cabeza. Sistema 1 suele dominar la decisión. Somos demasiado emocionales en un mundo que exige pensar con la cabeza fría.

 

88. Gut feeling
Los instintos te permiten decidir rápido y ganarte el respeto de la manada, sería un error decir que están todos maladaptados. ¿Cuándo seguir tu intuición? Cuando dispongas de una referencia previa. Decide utilizando los datos. Después, ajusta por instinto sobre ese número.

 

89. El yo que experimenta y el yo que recuerda
La felicidad funciona a dos niveles: el bienestar (pasártelo bien en este momento) y la satisfacción (mirar atrás y sentirte orgulloso de algo). No estamos programados para ser felices. Construimos historias pero, a veces, olvidamos vivirlas.

 

90. Dopamina
Neurotransmisor que es liberado cuando alcanzamos un objetivo. Un sistema de recompensas diseñado, darwinianamente, para fomentar conductas socialmente óptimas. El cerebro segrega dopamina cuando percibe un premio inminente. La felicidad en esa anticipación.

 

91. Normas sociales
Construcciones diseñadas para controlar comportamientos indeseados. Desde arriba (religión) o desde abajo (costumbres). Japoneses no dicen lo que piensa para reforzar vínculos. En Israel todo lo contrario. Estás domesticado, identifica qué normas juegan a tu favor.

 

92. Arrepentimiento anticipado
En el corto, jugando a limitar la pérdida, hay sesgo conservador. “Aunque no me apasione la abogacía, sé que allí estaré cubierto.” En el largo, siendo idealistas, puede conllevar un exceso de riesgo. “Priorizo ese proyecto del que no me arrepentiré a los 80”.

Procesos 🧩


 

93. Análisis coste-beneficio
Estimar costes y ganancias de un proyecto para, confrontándolos, concluir si es una buena inversión. El economista Gary Becker popularizó el método en las decisiones cotidianas, como la firma de un contrato matrimonial o la producción de niños.

 

94. Teoría de las limitaciones
Una cadena de producción no es más fuerte que su componente más débil. La persona menos relevante puede sabotearlo todo. Identifica las restricciones y dedica todos tus recursos a mejorar esa parte del proceso. ¿Cuáles son las barreras de tu vida?

 

95. Pensamiento lateral
Buscar una aproximación alternativa a la hora de resolver un problema, utilizando un razonamiento no necesariamente lógico. El éxito de la tarea pasa por encontrar un enfoque desconocido. La metodología exige pensar libremente, sin ataduras de ningún tipo.

 

96. Técnica Pomodoro
Método para ser más productivo utilizando el factor tiempo. Consiste en decidir un objetivo y, acto seguido, fijar un temporizador. 25 minutos. Uno trabaja de forma intensiva si opera dentro de una restricción, si es consciente que el tiempo está corriendo.

 

97. Práctica deliberada
Repetir una acción con el único objetivo de mejorarla. No basta con entrenar, uno tiene que hacerlo con un supervisor que corrija errores y ofrezca recomendaciones de mejora. Un jefe competente y exigente al principio de tu carrera puede marcar la diferencia.

 

98. Matriz Eisenhower
Una matriz con dos dimensiones: importante y urgente. Las tarea diarias pueden entonces dividirse entre (1) importante y urgente, (2) importante pero no urgente, (3) no importante pero urgente y (4) no importante y no urgente. Vivimos en tiempos de ruido, prioriza.

 

99. Error no forzado
En el tenis, error en una pelota fácil por una mala ejecución. En un deporte mental los errores pueden decidir el ganador. La estrategia de algunos jugadores consiste entonces en pasar todas las bolas, jugando sin riesgo, apostando únicamente por el fallo del rival.

 

100. Ensayo controlado
Elegimos un grupo de referencia y aplicamos en él una política, al mismo tiempo que fijamos un grupo de control que no recibirá el tratamiento. La aleatoriedad permite estimar el efecto medio. ¿Qué ensayo controlado podrías implementar en tu vida?

 

101. Experimento natural
Condiciones determinadas accidentalmente. Una misma población queda divida en dos mitades iguales y podemos así estudiar el efecto de introducir nuevas variables. Las conclusiones, sin embargo, no serán sólidas, no podemos aislar todos los factores.

 

102. ICE
Un marcador con 3 dimensiones. (1) El impacto positivo que tendrá cierta tarea. (2) La confianza que tienes en hacerla correctamente. (3) Cómo de fácil es para ti completarla. Cada dimensión recibe puntuación del 1 al 10. Escoge el proyecto que cuente con la suma más alta.

 

103. Orientación
En 4 pasos. (1) Posición: determinar tu localización en un entorno concreto. (2) Ruta: definir un rumbo hacia el objetivo fijado. (3) Monitorización: comprobar si estamos o no acercándonos. (4) Reconocimiento: validar que el objetivo alcanzado es el perseguido.

 

104. Navaja de Ockham
La explicación más simple, con menos condiciones por cumplir, suele ser la más probable. All else equal, quédate con la solución más sencilla. No compliques tus argumentos como hacen algunos académicos, que esconden en la complejidad su falta de ideas.

Negociación 🤝


 

105. Leverage
Elementos que te otorgan poder de negociación, en las ganancias que puedas prometer o los costes que puedas imponer. Arquímedes dijo aquello de que con un punto de apoyo levantaría el mundo. Tu leverage consiste en generarte ese apoyo, desde el que negociar.

 

106. BATNA
Un clásico. Best alternative to a negotiated agreement. Mejor alternativa disponible si la negociación fracasa y no se alcanza un acuerdo. Uno gana poder si conoce el BATNA del rival y dispone, además, de alternativas competitivas, pudiendo forzar con la amenaza de un ‘no’.

 

107. Estrategia de salida
Disponer de una salida digna en una negociación, una vez el acuerdo ha sido alcanzado o como opción para mitigar el fracaso. Los alpinistas que suben un ochomil tienen controlada su ruta de escape. La prioridad es sobrevivir, para mañana intentarlo de nuevo.

 

108. Pueblo Potemkin
Una construcción, literal o figurativa, levantada exclusivamente para hacer creer que la situación es mejor de lo que es. Con información imperfecta, el señuelo podría impresionar al rival. Aunque existen casos de éxito, en el largo suele destaparse la mentira.

 

109. Caballo de Troya
Artefacto diseñado para introducir una idea controvertida en un entorno hostil. Un truco con el que superar las barreras mentales de tu adversario, que, debido a sus prejuicios, no escucharía la beneficiosa propuesta. Aunque puede utilizarse de forma perniciosa.

 

110. Tercera vía
En política, una cuestión tan delicada que excluiría automáticamente al político que decidiera afrontarla. Existe en la actualidad una larga lista de temas controvertidos que conviene evitar. El downsdide de discutirlos es menor que el upside, convirtiéndolos en un no-go.

 

111. Activos específicos
Cuanto más específico es un activo, más difícil resulta encontrar un uso alternativo—fuera del pacto. La conducta oportunista aparece una vez la inversión ya ha sido realizada. Después de firmar el contrato matrimonial suelen relajarse los estándares pactados.

 

112. Divide y vencerás
Descomponer un problema complejo en subproblemas. Repetir la secuencia hasta que los subproblemas devengan lo suficientemente simples como para ser resueltos. Combinar las múltiples soluciones para dar con una respuesta al problema original.

 

113. Premortem
Imaginar, ex ante, qué podría salir mal. Saber lo malo suele ser más informativo. Enfoque en negativo: si no sabes qué quieres, empieza por definir qué no quieres. Antes de buscar el secreto de la felicidad, piensa qué tipo de vida te harías miserable. Y aléjate de ella.

 

114. Hail Mary
En el fútbol americano, un pase desesperado con el tiempo ya cumplido a la zona de anotación del rival. Lanzar una plegaria con una pequeñísima probabilidad de éxito. Uno debe identificar el momento en el que, ya sin nada que perder, puede jugárselo todo a una carta.

Filosofía 🖖


 

115. Absurdo
¿Cómo vivir una vida satisfactoria a la vez que uno acepta que la muerte es inevitable y que todo aquello que construya en ella desaparecerá en el tiempo? La respuesta en los vínculos colectivos y los pequeñas momentos que nos regala la vida. Eso creía Albert Camus.

 

116. Utilitarismo
La única acción moral es la que maximiza la utilidad. Una teoría del filósofo Jeremy Bentham, que describió la utilidad como la propiedad en cualquier objeto de, o bien producir un beneficio, o bien evitar un daño. El problema, claro, en el medidor que escogemos.

 

117. Velo de la ignorancia
Una hipótesis de John Rawls para determinar la moralidad de una estructura social. Rawls planteaba el siguiente experimento. ¿Qué sociedad escogerías si no pudieras conocer tu punto de partida? ¿Qué impuesto pagarían los ricos en esa economía?

 

118. Budismo
El origen del sufrimiento en el deseo—o dukkha. La iluminación pasa por la eliminación de ese deseo. Las posesiones, y los sueños que vinculamos a ellas, solo generan preocupación y malestar. Buda recomienda vivir una vida sencilla, en contacto con la naturaleza.

 

119. Determinismo
No existe libre albedrío, vivimos en una secuencia de eventos fuera de nuestro control. Todo lo que ocurre en el universo es consecuencia de factores predeterminados, de modo que nada podría haber ocurrido de forma distinta. El futuro es, por tanto, inevitable.

 

120. Estoicismo
Decía Seneca que sufrimos más en nuestra imaginación que en la realidad. La felicidad, si preguntas a un estoico, es en gran parte tu responsabilidad. La incertidumbre genera ansiedad, odiamos no saber qué pasará. Que solo te preocupe aquello que puedas controlar.

 

121. El método socrático
Buscar la verdad a través de la discusión. El alumno presenta su punto de vista mientras el maestro lanza nuevas preguntas. Solo mediante una introspección honesta puede alguien cambiar su punto de vista. No intentes convencerme, cuestiona mis creencias.

 

122. Falsabilidad
Solíamos decir que una teoría era científica si sabías cómo demostrarla. Hasta que llegó Karl Popper y sugirió un cambio de enfoque: una teoría solo es científica si puede ser refutada. Resulta estúpido discutir sobre la existencia de un Dios, ya que nadie podría negarlo.

 

123. Psicoanálisis
Método desde el que liberar unas emociones escondidas en el inconsciente. Afirma Freud que somos aquello que silenciamos, todos los instintos reprimidos. La mente está dividida en tres partes: ello (pulsiones), superyó (moral) y yo (frágil puente entre ambos).

 

124. Voluntad de poder
La fuerza que todo lo mueve. El superhombre de Nietzsche, estado superior de la evolución, se reafirma a si mismo a través de su propio sistema de valores, ambiciona alcanzar todos sus deseos. El águila vuela afirmativamente, aunque los corderos conspiren.

 

125. Eterno retorno
Todo lo que suceda volverá a suceder, cada una de tus acciones repitiéndose eternamente. El amor fati de Nietzsche libera un poder absoluto, en un tiempo que transciende el momento. Todo aquello que decidas hacer quedará dentro de ti, para siempre


Marco Aurelio. Sobre la virtud

Marco Aurelio gobernó el Imperio romano con sabiduría y vigor. Escribiría Meditaciones mientras lideraba campañas militares, una obra en la que reflexiona sobre la vida y la muerte a través de los valores estoicos, valores que seguiría al pie de la letra, renunciando a los placeres carnales y defendiendo la virtud como único guía. El sabio emperador ofrece una receta para sobrellevar la incertidumbre moderna: no te preocupes por aquello que no puedes controlar. Los pensamientos construyen la realidad, la felicidad, si preguntas a un estoico, es tu responsabilidad. Meditaciones está compuesto por 12 libros. Más vigente que nunca, compartimos 21 fragmentos de un clásico.

 

Libro I.

1. De mi abuelo Vero: el buen carácter y la serenidad.

 

3. De mi madre: el respeto a los dioses, la generosidad y la abstención no solo de obrar mal, sino incluso de incurrir en semejante pensamiento; más todavía, la frugalidad en el régimen de vida y el alejamiento del modo de vivir propio de los ricos.

 

5. De mi preceptor: el no haber sido de la facción de los Verdes ni de los Azules, ni partidario de los parinularios ni de los escutarios; el soportar las fatigas y tener pocas necesidades; el trabajo con esfuerzo personal y la abstención de excesivas tareas, y la desfavorable acogida a la calumnia.

 

16. De mi padre: la mansedumbre y la firmeza serena en las decisiones profundamente examinadas. El no vanagloriarse con los honores aparentes; el amor al trabajo y la perseverancia; el estar dispuesto a escuchar a los que podían hacer una contribución útil a la comunidad. El distribuir sin vacilaciones a cada uno según su mérito. La experiencia para distinguir cuando es necesario un esfuerzo sin desmayo, y cuándo hay que relajarse. (…) El no tener muchos secretos, sino muy pocos, excepcionalmente, y solo sobre asuntos de Estado. (…) Y todo su carácter era así; no fue ni cruel, ni hosco, ni duro, sino que todo lo había calculado con exactitud, como si le sobrara tiempo, sin turbación, sin desorden, con firmeza, concertadamente. (…) Su vigor físico y su resistencia, y la sobriedad en ambos casos son propiedades de un hombre que tiene un alma equilibrada e invencible, como mostró durante la enfermedad que le llevó a la muerte.

 

Libro IV.

3. Se buscan retiros en el campo, en la costa y en el monte. Tú también sueles anhelar tales retiros. Pero todo eso es de lo más vulgar, porque puedes, en el momento que te apetezca, retirarte en ti mismo. En ninguna parte un hombre se retira con mayor tranquilidad y más calma que en su propia alma. (…) Y denomino tranquilidad única y exclusivamente al buen orden. Concédete, pues, sin pausa, este retiro y recupérate. Sean breves y elementales los principios que, tan pronto los hayas localizado, te bastarán para recluirte en toda tu alma y para enviarte de nuevo, sin enojo, a aquellas cosas de la vida ante las que te retiras.

 

24. «Abarca pocas actividades, dice, si quieres mantener el buen humor.» Es preciso recapacitar personalmente en cada cosa: ¿no estará esto entre lo que no es necesario? Y no solo es preciso eliminar las actividades innecesarias, sino incluso las imaginaciones. De esta manera, dejarán de acompañarlas actividades superfluas.

 

32. Piensa, por ejemplo, en los tiempos de Vespasiano. Verás siempre las mismas cosas: personas que se casan, crían hijos, enferman, mueren, hacen la guerra, celebran fiestas, comercian, cultivan la tierra, adulan, son orgullosos, recelan, conspiran, desean que algunos mueran, murmuran contra la situación presente, aman, atesoran, ambicionan los consulados, los poderes reales. Pues bien, la vida de aquellos ya no existe en ninguna parte. (…) Y especialmente debes reflexionar sobre aquellas personas que tú mismo viste esforzarse en vano, y olvidaban hacer lo acorde con su particular constitución: perseverar sin descanso en esto y contentarse con esto.

 

51. Corre siempre por el camino más corto, y el más corto es el que discurre de acuerdo con la naturaleza. En consecuencia, habla y obra en todo de la manera más sana, pues tal propósito libera de las aflicciones, de la disciplina militar, de toda preocupación administrativa y afectación.

Libro V.

5. «No pueden admirar tu perspicacia.» Está bien. Pero existen otras muchas cualidades sobre las que no puedes decir: «No tengo dotes naturales.» Procúrate, pues, aquellas que están enteramente en tus manos: la integridad, la gravedad, la resistencia al esfuerzo, el desprecio a los placeres, la resignación ante el destino, la necesidad de pocas cosas, la benevolencia, la libertad, la sencillez, la austeridad, la magnanimidad. ¿No te das cuenta de cuántas cualidades puedes procurarte ya, respecto a las cuales ningún pretexto tienes de incapacidad natural ni de insuficiente aptitud? Con todo, persistes todavía por propia voluntad por debajo de tus posibilidades. ¿Acaso te ves obligado a refunfuñar, a ser mezquino, a adular, a echar las culpas a tu cuerpo, a complacerte, a comportarte atolondradamente, a tener tu alma tan inquieta a causa de tu carencia de aptitudes naturales?

 

6. Existe cierto tipo de hombre que, cuando ha hecho un favor a alguien, está dispuesto también a cargarle en cuenta el favor; mientras que otra persona no está dispuesta a proceder así. Pero, con todo, en su interior, le considera como si fuera un deudor y es consciente de lo que ha hecho. Un tercero ni siquiera, en cierto modo, es consciente de lo que ha hecho, sino que es semejante a una vid que ha producido racimos y nada más reclama después de haber producido el fruto que le es propio, como el caballo que ha corrido, el perro que ha seguido el rastro de la pieza o la abeja que ha producido miel. Así, el hombre que hizo un favor, no persigue un beneficio, sino que lo cede a otro, del mismo modo que la vid se aplica a producir nuevos racimos a su debido tiempo.

 

Libro VI.

13. Al igual que se tiene un concepto de las carnes y pescados y comestibles semejantes, sabiendo que eso es un cadáver de pez, aquello cadáver de un pájaro o de un cerdo. (…) ¡Cómo, en efecto, estos conceptos alcanzan sus objetos y penetran en su interior, de modo que se puede ver lo que son! De igual modo es preciso actuar a lo largo de la vida entera, y cuando las cosas te dan la impresión de ser dignas de crédito en exceso, desnúdalas y observa su nulo valor, y despójalas de la ficción, por la cual se vanaglorian.

 

30. Procede como discípulo de Antonino; su constancia en obrar conforme a la razón, su ecuanimidad en todo, la serenidad de su rostro, la ausencia en él de vanagloria, su afán en lo referente a la comprensión de las cosas. Y recuerda cómo él no habría omitido absolutamente nada sin haberlo previamente examinado a fondo y sin haberlo comprendido con claridad; y cómo soportaba sin replicar a los que le censuraban injustamente; y cómo no tenía prisas por nada; y cómo no aceptaba las calumnias; y cómo era escrupuloso indagador de las costumbres y de los hechos; pero no era insolente, ni le atemorizaba el alboroto, ni era desconfiado, ni charlatán. Y cómo tenía bastante con poco, para su casa, por ejemplo, para su lecho, para su vestido, para su alimentación, para su servicio; y cómo era diligente y animoso. (…) Y su firmeza y uniformidad en la amistad; y su capacidad de soportar a los que se oponían sinceramente a sus opiniones y de alegrarse, si alguien le mostraba algo mejor; y cómo era respetuoso con los dioses sin superstición, para que así te sorprenda, como a él, la última hora con buena conciencia.

 

Libro VII.

55. No pongas tu mirada en guías interiores ajenos, antes bien, dirige tu mirada directamente al punto donde te conduce la naturaleza del conjunto universal por medio de los sucesos que te acontecen, y la tuya propia por las obligaciones que te exige. Cada uno debe hacer lo que corresponde a su constitución. (…) Lo que prevalece en la constitución humana es la sociabilidad. En segundo lugar, la resistencia a las pasiones corporales, pues es propio del movimiento racional e intelectivo marcarse límites y no ser derrotado nunca ni por el movimiento sensitivo ni por el instintivo. Pues ambos son de naturaleza animal, mientras que el movimiento intelectivo quiere prevalecer y no ser subyugado por aquellos. En tercer lugar, en la constitución racional no se da la precipitación ni la posibilidad de engaño. Así pues, el guía interior, que posee estas virtudes, cumpla su tarea con rectitud, y posea lo que le pertenece.

 

Libro IX.

33. Todo cuanto ves, muy pronto será destruido y los que han visto la destrucción dentro de muy poco serán también destruidos; y el que murió en la vejez extrema acabará igual que el que murió prematuramente.

 

Libro X.

8. Después de asignarte estos nombres: bueno, reservado, veraz, prudente, condescendiente, magnánimo, procura no cambiar nunca de nombre, y, si perdieras dichos nombres, emprende su búsqueda a toda prisa. Por tanto, caso de que te mantengas en la posesión de estos nombres, sin anhelar ser llamado con ellos por otros, serás diferente y entrarás en una vida nueva. Porque el continuar siendo todavía tal cual has sido hasta ahora, y en una vida como esta, ser desgarrado y mancillado, es demasiado propio de un ser insensato, apegado a la vida y semejante a los gladiadores semidevorados que, cubiertos de heridas y de sangre mezclada con polvo, a pesar de eso, reclaman ser conservados para el día siguiente, a fin de ser arrojados en el mismo estado a las mismas garras y mordeduras. Embárcate, pues, en la obtención de estos pocos nombres. Y si consigues permanecer en ellos, quédate allí, como transportado a unas islas de los bienaventurados. Pero si te das cuenta de que fracasas y no impones tu autoridad, vete con confianza a algún rincón, donde consigas dominar, o bien, abandona definitivamente la vida, no con despecho, sino con sencillez, libre y modestamente, habiendo hecho, al menos, esta única cosa en la vida: salir de ella así.

 

Libro XI.

19. Debemos guardamos sin cesar de cuatro desviaciones del guía interior; y cuando las descubras, debes apartarlas hablando con cada una de ellas en estos términos: «Esta idea no es necesaria, esta es disgregadora de la sociedad, esta otra que vas a manifestar no surge de ti mismo.» Porque manifestar lo que no proviene de ti mismo, considéralo entre las cosas más absurdas. Y la cuarta desviación, por la que te reprocharás a ti mismo, consiste en que la parte más divina que se halla en ti, esté sometida e inclinada a la parte menos valiosa y mortal, la de tu cuerpo y sus rudos placeres.

 

Libro XII.

27. Rememora sin cesar a los que se indignaron en exceso por algún motivo, a los que alcanzaron la plenitud de la fama, de las desgracias, de los odios o de los azares de toda índole. Seguidamente, haz un alto en el camino y pregúntate: «¿Dónde está ahora todo aquello?». Humo, ceniza, leyenda o ni siquiera leyenda.

 

29. La salvación de la vida consiste en ver enteramente qué es cada cosa por si misma, cuál es su materia y cuál es su causa. En practicar la justicia con toda el alma y en decir la verdad.

 

31. ¿Qué pretendes? ¿Seguir viviendo? ¿Percibir las sensaciones, los instintos? ¿Crecer? ¿Cesar de nuevo? ¿Utilizar la palabra? ¿Pensar? ¿Qué cosa entre esas te parece que vale la pena echar de menos? Y si cada una de éstas te parece bien despreciable, inclínate finalmente a ser sumiso a la razón y a Dios. Pero se oponen el honrar estas cosas y enojarse por el hecho de que con la muerte se nos privará de estas mismas facultades.

 

32. ¿Qué pequeña parte de tiempo ilimitado y abismal se ha asignado a cada uno? Pues rapidísimamente se desvanece en la eternidad. ¿Y qué pequeña parte del conjunto de la sustancia, y qué ínfima también del conjunto del alma? ¿Y en qué diminuto terrón del conjunto de la tierra te arrastras? Considera todas esas cosas e imagina que nada es importante, sino actuar como tu naturaleza indica y experimentarlo como la naturaleza común conlleva.

 

33. ¿Cómo se sirve de ti el guía interior? Que en eso radica todo. Y lo demás, dependa o no de tu libre elección, es cadáver y humo.

 

El emperador recomienda vivir una vida sencilla y honesta, sin delirios de grandeza. Relacionado, Percy Shelley publicó un poema sobre la historia de Ozymandias, nombre griego del faraón Ramsés II. Shelley competía con su colega Horace Smith, en una apuesta amistosa en la que escribirían acerca del legado pasajero de los hombres—y las arenas del tiempo que todo lo entierran. Regresando a Marco Aurelio: “Todo es efímero: el recuerdo y el objeto recordado.” Solo debería preocuparte el momento presente.

 

I met a traveller from an antique land

Who said: Two vast and trunkless legs of stone

Stand in the desert … Near them, on the sand,

Half sunk, a shattered visage lies, whose frown,

And wrinkled lip, and sneer of cold command,

Tell that its sculptor well those passions read

Which yet survive, stamped on these lifeless things,

The hand that mocked them and the heart that fed;

And on the pedestal these words appear:

“My name is Ozymandias, king of kings:

Look on my works, ye Mighty, and despair!”

Nothing beside remains. Round the decay

Of that colossal wreck, boundless and bare

The lone and level sands stretch far away.

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Albert Camus. Sobre el absurdo

Según la mitología griega, el engreído Sísifo, rey de Éfira, fue condenado por los dioses a empujar  una gran roca montaña arriba. Una vez alcanzaba la cima, la piedra rodaba cuesta abajo, repitiéndose eternamente la secuencia. Albert Camus, el novelista francés, observa, en el absurdo día de Sísifo, la existencia de los hombres, planteando que el debate filosófico gire alrededor de una única pregunta: si uno debe o no suicidarse. Camus, pesimista, encontró la respuesta escribiendo. Primero en El extranjero (1942), con un personaje, Meursault, que no cuenta con razones de peso para seguir viviendo, indiferente a la realidad que le rodea. Cambió su visión en La peste (1947), con el doctor Rieux enfrentándose al absurdo, y saliendo victorioso. Son precisamente los problemas, y la resolución de los mismos, lo que puede dar sentido a una vida. Camus adoptó el existencialismo, la experiencia humana como punto de partida, para entender el mundo en el que vivía. Compartimos su visión en el profundo ensayo El mito de Sísifo (1942).

 

Sobre la trágica consciencia humana.

Se ha comprendido ya que Sísifo es el héroe absurdo. Lo es tanto por sus pasiones como por su tormento. Su desprecio de los dioses, su odio a la muerte y su apasionamiento por la vida le valieron ese suplicio indecible en el que todo el ser se dedica a no acabar nada. Es el precio que hay que pagar por las pasiones de esta tierra. No se nos dice nada sobre Sísifo en los infiernos. Los mitos están hechos para que la imaginación los anime. Con respecto a este, lo único que se ve es todo el esfuerzo de un cuerpo tenso para levantar la enorme piedra, hacerla rodar y ayudarla a subir una pendiente cien veces recorrida; se ve el rostro crispado, la mejilla pegada a la piedra, la ayuda de un hombro que recibe la masa cubierta de arcilla, de un pie que la calza, la tensión de los brazos, la seguridad enteramente humana de dos manos llenas de tierra. Al final de ese largo esfuerzo, medido por el espacio sin cielo y el tiempo sin profundidad, se alcanza la meta. Sísifo ve entonces cómo la piedra desciende en algunos instantes hacia ese mundo inferior desde el que habrá de volver a subirla hasta las cimas, y baja de nuevo a la llanura.

Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa. Un rostro que sufre tan cerca de las piedras es ya él mismo piedra. Veo a ese hombre volver a bajar con paso lento pero igual hacia el tormento cuyo fin no conocerá jamás. Esta hora que es como una respiración y que vuelve tan seguramente como su desdicha, es la hora de la conciencia. En cada uno de los instantes en que abandona las cimas y se hunde poco a poco en las guaridas de los dioses, es superior a su destino. Es más fuerte que su roca.

Si este mito es trágico lo es porque su protagonista tiene conciencia. ¿En qué consistiría, en efecto, su castigo si a cada paso le sostuviera la esperanza de conseguir su propósito? El obrero actual trabaja durante todos los días de su vida en las mismas tareas y ese destino no es menos absurdo. Pero no es trágico sino en los raros momentos en que se hace consciente. Sísifo, proletario de los dioses, impotente y rebelde, conoce toda la magnitud de su miserable condición: en ella piensa durante su descenso. La clarividencia que debía constituir su tormento consuma al mismo tiempo su victoria. No hay destino que no se venza con el desprecio.

Por lo tanto, si el descenso se hace algunos días con dolor, puede hacerse también con alegría. Esta palabra no está de más. Sigo imaginándome a Sísifo volviendo hacia su roca, y el dolor estaba al comienzo. Cuando las imágenes de la tierra se aferran demasiado fuertemente al recuerdo, cuando el llamamiento de la felicidad se hace demasiado apremiante, sucede que la tristeza surge en el corazón del hombre: es la victoria de la roca, la roca misma. La inmensa angustia es demasiado pesada para poder sobrellevarla. Son nuestras noches de Getsemaní. Pero las verdades aplastantes perecen de ser reconocidas. Así, Edipo obedece primeramente al destino sin saberlo, pero su tragedia comienza en el momento en que sabe. Pero en el mismo instante, ciego y desesperado, reconoce que el único vínculo que le une al mundo es la mano fresca de una muchacha. Entonces resuena una frase desmesurada: “A pesar de tantas pruebas, mi avanzada edad y la grandeza de mi alma me hacen juzgar que todo está bien.” El Edipo de Sófocles, como el Kirilov de Dostoievski, da así la fórmula de la victoria absurda. La sabiduría antigua coincide con el heroísmo moderno.

No se descubre lo absurdo sin sentirse tentado a escribir algún manual de la felicidad. “¡Eh, cómo! ¿Por caminos tan estrechos…?” Pero no hay más que un mundo. La felicidad y lo absurdo son dos hijos de la misma tierra. Son inseparables. Sería un error decir que la dicha nace forzosamente del descubrimiento absurdo. Sucede también que la sensación de lo absurdo nace de la dicha. “Juzgo que todo está bien” dice Edipo, y esta palabra es sagrada. Resuena en el universo feroz y limitado del nombre. Enseña que todo no es ni ha sido agotado. Expulsa de este mundo a un dios que había entrado en él con la insatisfacción y la afición a los dolores inútiles. Hace del destino un asunto humano, que debe ser arreglado entre los hombres.

 

Sobre la felicidad como responsabilidad.

Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso. Su destino le pertenece. Su roca es su cosa. Del mismo modo, el hombre absurdo, cuando contempla su tormento, hace callar a todos los ídolos. En el universo súbitamente devuelto a su silencio se elevan las mil vocecitas maravilladas de la tierra. Llamamientos inconscientes y secretos, invitaciones de todos los rostros constituyen el reverso necesario y el premio de la victoria. No hay sol sin sombra y es necesario conocer la noche. El hombre absurdo dice sí y su esfuerzo no terminará nunca. Si hay un destino personal, no hay un destino superior, o, por lo menos, no hay más que uno al que juzga fatal y despreciable. Por lo demás, sabe que es dueño de sus días. En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, como Sísifo vuelve hacia su roca, en ese ligero giro, contempla esa serie de actos desvinculados que se convierte en su destino, creado por él, unido bajo la mirada de su memoria y pronto sellado por su muerte. Así, persuadido del origen enteramente humano de todo lo que es humano, ciego que desea ver y que sabe que la noche no tiene fin, está siempre en marcha. La roca sigue rodando.

Dejo a Sísifo al pie de la montaña. Se vuelve a encontrar siempre su carga. Pero Sísifo enseña la fidelidad superior que niega a los dioses y levanta las rocas. El también juzga que todo está bien. Este universo en adelante sin amo no le parece estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esta piedra, cada fragmento mineral de esta montaña llena de oscuridad, forma por sí solo un mundo. El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre. Hay que imaginarse a Sísifo feliz.

 

El absurdo, y la filosofía de Camus, es también la temática de Fargo (2014), una serie de Noah Hawley. El protagonista, Lou Solverson, veterano de Vietnam, con una hija de 7 años y una esposa enferma de cáncer, pronuncia, la siguiente frase: “It’s the rock we all push, men. We call it our burden, but it’s really our privilege.” Abraza su destino, asumiendo toda la responsabilidad.

Escena 1. “What’s the point? You are just going to die anyway

Escena 2. “We are put on this Earth to do a job. And each of us gets the time we get to do it.”

Escena 3. “Your husband. He was gonna protect this family no matter what. I do understand.”

El reto que propone el absurdo: vivir una vida satisfactoria a la vez que uno acepta que la muerte es inevitable y que todo aquello que construya en ella desaparecerá en el tiempo. Una árida pelea de la que, sin embargo, es posible salir victorioso, si hallamos un sentido en las distintas dimensiones de la existencia. Tanto en los pequeños momentos inesperados (el gesto altruista de un desconocido) como en las grandes experiencias colectivas (la heroicidad en tiempos de guerra). El mismo Camus comprendió, jugando al fútbol en Argel, la fuerza de la camaradería. Afirmaba que allí, en el campo, aprendió más acerca de la moral y las obligaciones de los hombres que en 50 años de vivencias. Somos animales sociales, el propósito en los vínculos humanos.


Viktor Frankl. Sobre el propósito

El psicólogo Viktor Frankl sobrevivió al infierno de Auschwitz. El hombre en busca de un sentido (1946) es el relato de un prisionero que no perdió la esperanza, en los momentos más oscuros de la humanidad. Discípulo de Freud, Frankl describe con enfoque psicoanalítico el día a día en el campo, a través de las emociones que experimenta, en su combate por la supervivencia. Compartimos cinco fragmentos de unas vivencias estremecedoras, pero a la vez vitales y bellas, en las que el doctor Frankl, en la decisión consciente de seguir luchando, eleva su existencia.

 

Sobre la misión que tenemos en esta vida.

Recuerdo dos casos de suicidio frustrado que guardan entre sí mucha similitud. Ambos prisioneros habían comentado sus intenciones de suicidarse basando su decisión en el argumento típico de que ya no esperaban nada de la vida. En ambos casos se trataba por lo tanto de hacerles comprender que la vida todavía esperaba algo de ellos. A uno le quedaba un hijo al que él adoraba y que estaba esperándole en el extranjero. En el otro caso no era una persona la que le esperaba, sino una cosa, ¡su obra! Era un científico que había iniciado la publicación de una colección de libros que debía concluir. Nadie más que él podía realizar su trabajo, lo mismo que nadie más podría nunca reemplazar al padre en el afecto del hijo.

 

Sobre la salvación de la humanidad—a través del amor.

Mientras marchábamos a trompicones durante kilómetros, resbalando en el hielo y apoyándonos continuamente el uno en el otro, no dijimos palabra, pero ambos lo sabíamos: cada uno pensaba en su mujer. (…) El amor es la meta última y más alta a que puede aspirar el hombre. Fue entonces cuando aprehendí el significado del mayor de los secretos que la poesía, el pensamiento y el credo intentan comunicar: la salvación del hombre está en el amor y a través del amor. Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad—aunque sea solo momentáneamente—si contempla al ser querido.

 

Sobre la percepción del tiempo y la existencia provisional.

Todos los que pasaron por un campo concuerdan en señalar que la influencia más deprimente de todas era que el recluso no supiera cuánto tiempo iba a durar su encarcelamiento. (…) El vocablo latino finis tiene dos significados: final y meta a alcanzar. El hombre que no podía ver el fin de su existencia provisional, tampoco podía aspirar a una meta última en la vida. Cesaba de vivir para el futuro y aparecían signos de decadencia. (…) Una unidad de tiempo pequeña, un día, por ejemplo, repleto de continuas torturas y de fatiga, parecía no tener fin, mientras que una unidad de tiempo mayor parecía transcurrir con rapidez. En el campo el día duraba más que la semana.

El hombre que se dejaba vencer porque no podía ver ninguna meta futura, se ocupaba en pensamientos retrospectivos. En otro contexto hemos hablado ya de la tendencia a mirar al pasado como una forma de contribuir a apaciguar el presente y todos sus horrores haciéndolo menos real. Pero despojar al presente de su realidad entrañaba ciertos riesgos. Resultaba fácil desentenderse de las posibilidades de hacer algo positivo y esas oportunidades existían. (…) Tales personas olvidaban que muchas veces es precisamente una situación externa excepcionalmente difícil lo que da al hombre la oportunidad de crecer espiritualmente más allá de sí mismo. En vez de aceptar las dificultades del campo como una manera de probar su fuerza interior, no toman su vida en serio y la desdeñan como algo inconsecuente.

Claro está que solo unos pocos son capaces de alcanzar cimas espirituales elevadas. Pero esos pocos tuvieron una oportunidad de llegar a la grandeza humana aun cuando fuera a través de su aparente fracaso y de su muerte, hazaña que en circunstancias ordinarias nunca hubieran alcanzado. A los demás de nosotros, al mediocre y al indiferente, se les podrían aplicar las palabras de Bismarck. “La vida es como visitar al dentista. Se piensa siempre que lo peor está por venir, cuando en realidad ya ha pasado.” Parafraseando este pensamiento, podríamos decir que muchos de los prisioneros del campo creyeron que la oportunidad de vivir ya les había pasado y, sin embargo, la realidad es que representó una oportunidad y un desafío.

 

Sobre las decisiones libres, la diferencia entre hombres y animales.

Las experiencias de la vida en un campo demuestran que el hombre tiene capacidad de elección. (…) Los que estuvimos allí recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas—la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias—para decidir su propio camino. Dostoyevski dijo en una ocasión: “Solo temo una cosa: no ser digno de mis sufrimientos” y estas palabras retornaban una y otra vez a mi mente cuando conocí a aquellos mártires cuya conducta en el campo, cuyo sufrimiento y muerte, testimoniaban el hecho de que la libertad íntima nunca se pierde. (…) Es esta libertad espiritual, que no se nos puede arrebatar, lo que hace que la vida tenga sentido.

Una vida activa sirve a la intencionalidad de dar al hombre una oportunidad para comprender sus méritos en la labor creativa, mientras que una vida pasiva de simple goce le ofrece la oportunidad de obtener la plenitud experimentando la belleza, el arte o la naturaleza. Pero también es positiva la vida que está casi vacía tanto de creación como de gozo y que admite una sola posibilidad de conducta; a saber, la actitud del hombre hacia su existencia, una existencia restringida por fuerzas que le son ajenas. (…) El sufrimiento es un aspecto de la vida que no puede erradicarse, como no pueden apartarse el destino o la muerte. Sin todos ellos la vida no es completa.

 

Sobre las oportunidades existentes en un destino adverso.

El modo en que un hombre acepta su destino y todo el sufrimiento que este conlleva, la forma en que carga con su cruz, le da oportunidades—incluso bajo las circunstancias más difíciles—para añadir a su vida un sentido más profundo. Puede conservar su valor, su dignidad, su generosidad. (…) Piénsese en el destino de los enfermos. En una ocasión, leí la carta escrita por un joven inválido, en la que a un amigo le decía que acababa de saber que no viviría mucho tiempo y que ni siquiera una operación podría aliviarle su sufrimiento. Continuaba su carta diciendo que se acordaba de haber visto una película sobre un hombre que esperaba su muerte con valor y dignidad. Aquel muchacho pensó entonces que era una gran victoria enfrentarse de este modo a la muerte y ahora—escribía—el destino le brindaba a él una oportunidad similar.


7 cosas que me hubiera gustado saber. Antes de empezar la universidad

Este texto es una adaptación del discurso de bienvenida a la Universidad Pompeu Fabra, Facultad de Economía.

 

¿Estáis nerviosos? Hace 12 años estaba sentado en este auditorio. Recuerdo todavía las dudas. Las mismas preguntas que tendréis hoy vosotros. ¿Encajaré? ¿Qué diré en clase? ¿Aprobaré las mates? Si esto va de consejos aquí el primero: perded pronto la vergüenza. La gente es maja. (La mayoría.) Es muy fácil hacer amigos. Basta con decir hola y compartiréis un vínculo de por vida. Escoged con criterio a quien saludéis. En lo que concierne las notas, trabajad desde el día 1.

 

¿Qué habría hecho diferente si empezara de nuevo la universidad? Ayer, preparando mi intervención, decidí lanzar la pregunta en Twitter. Estas fueron algunas de las respuestas. “Invierte en alcohol de calidad.” (!) “Que las notas no son [tan] importantes.” Y, mi favorita: “no vayas.” Yo ilusionado con la oportunidad de despertar una curiosidad genuina, la chispa que desatara el incendio, en una larga y emocionante travesía que concluiría en el Stockholm Konserthus, recibiendo, uno de vosotros, de manos del rey sueco, el Nobel de Economía. Y llegó el hater.

 

Hoy empieza una bonita etapa que, y no es mi intención asustaros, definirá una trayectoria profesional, forjará la personalidad adulta y condicionará el resto de vuestros días. La universidad no te enseña una profesión—esto lo aprendes trabajando—pero la universidad te dará contenido, disciplina y contactos. Me gustaría compartir cierta información clasificada. Aunque dudo que mi yo universitario mostrara interés en esta charla—al final del día, uno solo aprende equivocándose.

 

1. Leer para pensar distinto 📚

 

Nunca fui el mejor estudiante, pero siempre tuve curiosidad. Y siempre estaba leyendo. Era 2007, ¿cómo no hacerlo? Disfrutaba como un niño con los artículos de Sala i Martín sobre la crisis. 4 años de fascinantes turbulencias, desde el crash financiero hasta la deuda europea. Entusiasmo no compartido por las mejores medias de mi promoción, ellos no seguían la actualidad. “Tengo que estudiar para el test,” decían. Hoy trabajan vendiendo seguros. Yo aprendí economía.

Marca la diferencia que sigas leyendo cuando no hay obligación de hacerlo. Recuerdo ir a la playa con artículos académicos. Y con el manual de Mankiw. No puedes competir contra esto.

Intenta entender qué está pasando en el mundo, desde el punto de vista de un economista. No leas superventas, lee los libros que nadie lee. Filtra contenidos a través de Twitter. No leas prensa financiera, lee los clásicos de la biblioteca (¡son gratis!). El enfoque económico de Gary Becker es tu ventaja comparativa. Poca gente piensa como un economista, ni siquiera los economistas.

 

2. Muévete, Hulio 🤺

 

Algo bonito de la universidad es que, por primera vez, puedes expresarte en libertad, puedes ser quien tú quieras. En el instituto, con grupos tan pequeños, la presión social es un factor. ¿Te gusta la economía? Pronto descubrirás que no estás solo. Ya no tienes que esconderte, el mercado recompensa a los raros. Nadie te mirará mal por discutir la política monetaria de Draghi.

¿No sabes qué quieres? Dí que sí todo y reajusta rápido, ignora el coste hundido. Encontrarás el camino andando. Testea alternativas, prohibido ser un nini. Comprometerte a los 18 es una restricción innecesaria. Mi modelo es el americano, con major y minor. Allí escoges universidad, no grado. En primero te matriculas a cinco facultades. En segundo decides especialización.

Estarás buscando durante días, meses o años pero, cuando lo encuentres, lánzate de cabeza. El profesor es tu amigo. Pregúntale sobre esa temática que lleva estudiando en soledad toda una vida. Llorará de emoción. Entiende su realidad: nadie lee sus papers. Yo recuerdo 50 estudiantes, de 2.500 que han pasado por mi clase. Todos cumplían con el mismo perfil: querían saber más.

 

3. Gestión de notas 🧐

 

Las notas son importantes y las notas no son importantes.

Las notas son importantes si quieres la plaza de intercambio en Wharton, si preparas entrevista con banca de inversión, si tienes intención de cursar un doctorado. En definitiva, si compites en expediente perfecto. El problema de esta estrategia es que estarás diferenciándote en el margen—contra alguien mejor preparado. La ley de Sayre, la lucha es feroz cuando el botín es bajo. Si buscas entrevista con McKinsey asegúrate media de 8. Si te gusta la publicidad trabaja un buen portfolio. En un mundo con recursos limitados, piensa desde primero cómo invertirás tu tiempo.

Las notas no son importantes si encuentras una historia distinta, si desarrollas un perfil en la interesección, si entiendes la universidad como una etapa más en tu desordenado proceso formativo. En una economía que nadie puede entender solo el autodidacta estará protegido. Utiliza los MOOC, combina disciplinas. Ahora es el momento de hacer cosas sin un retorno claro.

Y no te preocupes demasiado con tu primer suspenso. En bachillerato sacabas matrículas. Aquí la media es un 7. La probabilidad dice que no tendrás el 9. Economía es especialización, preferible la varianza. Basta con ser el mejor en un campo. No veo eficiente ser bueno en todos.

 

4. Precio subsidiado ☝️

 

¿Cuánto cuesta una clase? El coste real de una asignatura son 750 euros. Con este número en la cabeza: busca optativas exigentes, googlea el CV del profesor, escoge el grupo más competitivo. Eres producto de tu entorno, serás tan bueno como tus compañeros. Harvard no está preocupado por fichar a los mejores profesores, Harvard compite por los mejores estudiantes. Aprendes economía si sigues discutiendo en el bar. En otras universidades bajarías el listón (el pasotismo es contagioso) pero aquí estás de suerte: en la Pompeu el raro es el que no trabaja.

¡18 años! Existen dos peligros que, aunque contradictorios, pueden ocurrir de forma simultánea: creer que el profesor lo sabe todo y creer que tú lo sabes todo. No respetes la autoridad, sé escéptico con los catedráticos. (Yo sigo sin entender la macro.) Encontrarás soluciones simples a problemas complejos. Esta bonita etapa servirá para cuestionarlo todo. También tus creencias.

 

5. Fuera de clase 🔥

 

¿Cómo encontrar, en una promoción de 600 estudiantes, los 4 locos que comparten tu pasión por la bolsa? En Economía de la Empresa, mi asignatura de primero, discutimos los problemas informativos y, una posible solución, en las señales costosas. Utiliza los clubes de estudiantes para filtrar perfiles en los extremos, demuestra tu compromiso superando la prueba de acceso.

Para algunos la UPF es como ir a la oficina. De 9 a 5. Un modelo mejor es el campus americano, vivir las 24 horas la experiencia universitaria. De ti depende replicarlo. Busca asociaciones, juega al fútbol 7, gana la liga de debate. Equípate con experiencias relevantes—voluntariados, viajes y pequeños proyectos empresariales. Trabaja las habilidades sociales, la Pompeu son también las Pompeufarras. Conferencias, dentro y fuera, presentándote al conferenciante. Pídele recursos. “Me encantaría saber cómo lo has hecho.” Te ayudará si en tus ojos brilla la curiosidad genuina.

 

6. Inglés profesional 💂‍♂️

 

Si viene otra crisis quieres darte la posibilidad de trabajar fuera. Necesitas inglés profesional. Yo llegué aquí con First y salí con Proficiency. He vivido la transición y vengo a decirte que puedes hacerlo. No es tanto una cuestión de estudiar mucho sino de posicionarte en el entorno correcto.

Empecé tarde con el inglés. Mis compañeros tenían mejor base. Pero nunca estuve acomplejado. Esta, creo, fue la clave. ¿Acomplejado de qué? ¿De entrar en la UPF sin pasar por un colegio internacional? Sigo orgulloso de mi ROI. Hablaba con errores gramaticales. Pero hablaba. Y me entendían. Esto es todo lo que necesitas en esta fase. Equivócate ahora que el coste es bajo. Decidí hacer el intercambio en Estados Unidos, sin pararme a pensar que el idioma podría ser una barrera. Ser un inconsciente tiene su parte buena. Una vez allí te espabilas y progresas.

¿Qué estrategia recomiendo? Exposición máxima. Profesores nativos, amigos extranjeros y series en versión original. Y leer mucho (¡instala en Chrome la extensión Google Dictionary!). Yo tenía dos hobbies: la economía y la NFL. Tuve suerte, los mejores contenidos no estaban traducidos.

Y un consejo con upside: hazte mentor de estudiantes internacionales. Suele venir gente top. El potencial es enorme. A nivel personal, experiencias. A nivel profesional, ofertas de trabajo. El mejor networking es a los 18. Gran parte del éxito consiste en identificar las oportunidades.

 

7. Intercambio + Prácticas 🧳

 

Si entendemos la universidad como experiencia vital no puede faltar en ella el intercambio. Obligatorio. Estudiar fuera, conviviendo con gente extraña. Señaliza muchas cosas: todas positivas. Escoge según el prestigio de la universidad. Yo fui a Richmond, Virginia. Sin beca Erasmus pero ahorrándome la matrícula de 28.000 dólares. Me hubiera gustado cursar otro semestre en el extranjero, en Asia (shock cultural) o Europa (universidades centenarias). Consejo atípico que te permitirá crecer y diferenciarte: si puedes permitírtelo realiza dos intercambios.

 

Y no te olvides de las prácticas. Llegar a cuarto sin experiencia laboral es problemático a ojos del empresario. No lo olvides, estás aquí para encontrar tu primer trabajo. Las prácticas pueden darte información (destapar preferencias) y conocimiento práctico. Busca jefes exigentes. No te preocupes, de momento, por reputación y salario. ¿No sabes por dónde empezar? Pruébalo todo. Startup y corporate. Sin compromiso. El coste de experimentar nunca será tan bajo.

 

Cierre

 

Eres un afortunado, la Pompeu es única. ¿Lo sabes, verdad? Llegar no ha sido fácil. No quiero quitarte mérito pero recuerda la suerte que has tenido, de crecer en un entorno privilegiado—y no hablo de dinero. Sé consciente de ello. Agradece a tus padres la oportunidad y agradece a la sociedad, los ciudadanos que pagan sus impuestos, la inversión que en ti están realizando.

 

Si hubieras decidido estudiar en otra universidad—de la que no diré el nombre, solo que tiene el campus en Sant Cugat—este discurso habría sido distinto. En ESADE (!) te venden la idea que eres élite, que tienes el futuro del país en tus manos. Entiendo por qué lo dicen (creértelo es el primero paso) pero, en mi opinión, este es un muy mal consejo para un joven de 18 años. Prefiero cerrar mi discurso diciéndote todo lo contrario: no eres nadie, no has solucionado (¡todavía!) problemas, no has ganado dinero en el mercado. Con cariño lo digo, pero solo sabes memorizar exámenes. También quiero decirte que has escogido bien, que estás en el sitio perfecto para desarrollar tu talento. Y que si trabajas con humildad y perseverancia quizá un día cambies algo.

 

Bienvenido a la Pompeu Fabra.


13 MOOCs para ser más listo

Cursos gratis (¡sí, gratis!) en las mejores universidades del mundo

Cosas bonitas de vivir en 2019: El MIT ofrece materiales en su web y Khan Academy organiza el conocimiento universal en una app. ¿Eres consciente de la suerte que tienes? ¿Cuánto hubiesen pagado por esto en 1950? Hoy lo tienes gratis y no encuentras 1 hora al día para consumirlo. Sí para cotillear en Instagram. Tampoco te lo tomes mal, nos ocurre a todos.

El primer reto es la disciplina. Consulta la guía para alcanzar propósitos sin esfuerzo.

El segundo reto pasa por filtrar la información de calidad. En Cardinal podemos ayudar.

MOOC = Massive Open Online Course

Nuestros favoritos:

1

Positive psychology

Harvard. Ben-Shahar

23 clases sobre cómo ser feliz. Con subtítulos en chino—tema que preocupa a todos. Resumen: 1. Sé agradecido. 2. No sobreanalices. 3. Resiliencia, trabaja tu capacidad de recuperación. 4. Mens sana in corpore sano. 5. Consume buenos recuerdos. 6. No silencies emociones negativas.

Ver curso

2

The science of everyday thinking

Queensland. MacKenzie & Tangen & Thompson

MacKenzie profundiza en el proceso de decisión, argumentando con criterio, pensando correctamente. ¿Cómo puedo formar opiniones sólidas? La clave está en valorar los datos presentados desde el método científico, discerniendo cuáles son relevantes y cuáles son prescindibles.

Ver curso

3

Mindware

Michigan. Nisbett

En la era de la sobreinformación aprender la habilidad del ‘curator’ te protege de los fake news. Nisbett ofrece herramientas estadísticas para que consumas información de forma responsable (evadiendo los principales sesgos cognitivos) y te diferencies así profesionalmente.

Ver curso

4

Behavioral biology

Stanford. Sapolsky

25 clases para entender nuestra naturaleza animal. Creemos ser racionales pero el instinto sigue mandando. Dos fuerzas marcaron el diseño evolutivo que hoy presentamos: Selección natural (sobrevivir) y selección sexual (reproducirse). Añadirle, aunque cuestionado, selección por grupo.

Ver curso

5

Big history

University of Amsterdam. Quaedackers

Broma mala: Quienes no estudian historia están condenados a repetir los errores del pasado; quienes sí estudian historia están condenados a resignarse—mientras el resto los repiten. En cualquier caso, saber de dónde venimos es necesario. Los tiempos de paz son la anomalía.

Ver curso

6

Entrepreneurship 101 y Entrepreneurship 102

MIT. Aulet

El reto del emprendimiento: Identificar quién es tu cliente y satisfacer su necesidad mejor que tus competidores. Aulet, gurú del MIT, presenta sus fundamentos para lanzar con éxito un negocio. Su lema comercial es toda una declaración de intenciones: It (entrepreneurship) can be taught.

Entrepreneurship 101Entrepreneurship 102

7

How to build a startup

Udacity. Blank

Blank define el qué y el cómo del emprendimiento. Simplificado: Que ganes pasta.

Ver curso

Sam Altman

8

How to start a startup

Stanford. Altman

Altman invita a sus colegas a dar charlas técnicas sobre startup y carrera. Destacar las de Thiel, Graham y Hale. No quiero repetirme: Que hay mucha competencia, que tengas clara tu misión, que te rodees de gente buena y que confíes en el proceso. Los americanos van al grano.

Ver curso

9

Introduction to marketing

Wharton. Khan & Bell & Fader

Toda la teoría de marketing que necesitas en un curso de 8 horas. Podría resumirse en un tuit. Como todo en la vida, lo jodido es la implementación. Diseña un producto superior, posiciónalo en el canal idóneo, promociónalo a través de un concepto único y véndelo al precio más alto.

Ver curso

10

Negotiation

Yale. Nalebuff

Principios de negociación. Llevarlo primero al terreno personal, gustar antes de pelear. Una vez empatizado, tu meta es destapar su posición, definir líneas rojas, qué no debes pedir hoy. Busca escenarios mútuamente favorables y genérate una posición desde la que puedas decir que no.

Ver curso

11

Contract law

Harvard. Fried

¿Debo leer la letra pequeña? Sí y no, siguiendo la teoría del coste de oportunidad. La vida son contratos y los contratos funcionan en la confianza. Fried, afable y didáctico, te cuenta en divertidos casos prácticos la naturaleza de las transacciones humanas.

Ver curso

12

Neuroeconomics

Higher School of Economics. Klucharev

Si la economía estudia la toma de decisiones, parece lógico incorporar la neurociencia. Que te lo explique un ruso genera la exceptiva de sacar técnicas de control mental (demasiadas pelis de Indiana Jones) pero la metodología ‘solo’ consiste en analizar escáneres del cerebro. La conclusión es que controlas menos de lo que crees. Relacionado, Ariely sobre irracionalidad.

Ver curso

13

Buddhism and modern psychology

Princeton. Wright

Una propuesta rara, a la vez que entretenida: El budismo explicado desde la psicología evolutiva. Por qué la felicidad no prevalece (siempre buscando más) y cómo maximizar en un entorno de abundancia. Wright aborda esta cuestión desde la ciencia y la teología, sin filosofía barata Coelho.

Ver curso

Bonus Track 1: Tecnología

Formarte en contenido técnico. Excel con enfoque negocios. También contabilidad. También data science. También programación. También machine learning.


Bonus Track 2: Humanidades

Hay quien dice que estudiar Humanidades te permitirá diferenciarte en la tecnológica economía del siglo XXI. Los estudiantes de St. John leen los clásicos durante 4 años, 117 libros que estructuran su cabeza. Plan docente: “Four years of literature, language, philosophy, political science and economy, and math. Three years of laboratory science, and two of music. That’s it. No contemporary social studies. No accounting. No computer classes. No distinct majors or minors.” Desarrollando el pensamiento crítico, salen todos con trabajo.


Con tantas opciones, ¿cómo organizarte una carrera?

Seguiremos el consejo del carismático físico Richard Feynman: “Study hard what interests you the most in the most undisciplined, irreverent and original manner possible.”

Explora a tu aire para darte opcionalidad.


Construye una carrera con opcionalidad

El concepto explicado en 6 preguntas

1. ¿Qué es la opcionalidad?

Generarte un escenario con distintas alternativas, en el que puedas decidir.

 

2. ¿Por qué es hoy relevante?

El mundo es cada día más complejo. Vivimos en una economía que no podemos entender—ya no digo predecir. Algo no necesariamente malo: A mayor grado de incertidumbre, más oportunidades. Podrás aprovecharlas si consigues darte una posición de independencia.

¿Cómo perseverar en la incertidumbre? Estrategia de carrera en tres pasos:

1. No puedes planificar el éxito, garantízate libertad de movimientos.

2. Abre los ojos, identifica los escenarios positivos que tienes delante.

3. Ignora el coste hundido. Ten el coraje de abandonar, cuando no estés en el sitio correcto.

El quid es decidir después del evento, nunca antes. Todo es ahora más fácil: Ya no tienes que acertar, basta con reconocer. Podrás, desde aquí, competir contra gente mucho más lista, pero con más obligaciones. Su perfil rígido, con demasiados compromisos, sufrirá en las turbulencias.

Ellos tienen que anticipar. Tú tienes que observar. Ellos deciden con estudios de mercado. Tú lo haces ex post. Con todas las cartas sobre la mesa, ejecutas la opción que más te conviene. Ellos temen los cambios inesperados. Tú esperas la siguiente crisis. Ellos leen el Financial Times, intentando descifrar las claves económicas. Tú duermes tranquilo en un mundo que no entiendes. Ellos controlan lo incontrolable. Tú te levantas en el caos.

 

3. ¿Tienes un ejemplo práctico?

¿Quieres visitar Japón? Hay dos maneras de hacerlo:

Opción número 1. Contratar el paquete de una agencia.

Viajar con guía. Disfrutar sin preocupaciones, después de un duro año trabajando. El problema es que estarás limitado al planning. Me gusta el rollo de Kyoto, ¿puedo quedarme un día más? No, en 5 minutos sale el bus que te llevará a Osaka. Check en Instagram, verlo todo sin ver nada. Maximizas el número de sitios visitados pero (criterio personal) a un precio demasiado alto. Emociones preestablecidas en paquete cerrado. Aumenta el confort eliminando la incertidumbre, pero te quedas sin historias que contar. Prohibidas las aventuras, todos los viajes son iguales.

Opción número 2. Comprar vuelo de ida y vuelta. Y poco más.

Si no puedes saber qué ciudades te gustarán, planifica un viaje de mínimos. Contrata 3 noches en Tokio. Transcurrido ese tiempo, con nueva información, decide si quedarte 3 días más. La decisión viene después, una vez lo has vivido. Actualiza sobre la marcha, un viaje a tu medida.

Cierta información es accesible antes de partir. (¿Es prudente conducir? ¿Cuánto cuesta el tren bala?) Pregúntaselo a un local o búscalo en un blog. Pero hay otro tipo de información que solo puedes obtener una vez aterrices. (¿Me gustará el sushi de Tsukiji?) Regálate la libertad de investigar, no te comprometas con un itinerario. Solo reduciendo el grado de control podrás descubrir secretos, rincones que no salen en las guías. No es un enfoque siempre válido, acarrea problemas.

 

Source: https://www.eldia.com/nota/2015-3-14-el-paseante-flaneur

 

El flâneur, un paseante, implementa la teoría. Flâneur es aquel que callejea, que camina sin dirección por territorio desconocido. Moviéndose por sensaciones, abierto a las vicisitudes del momento, sin ligarse a nada ni a nadie, improvisa la ruta en función de las circunstancias cambiantes. Un flâneur ejerce su opcionalidad, habla con la gente, disfruta el momento. Que no defina un rumbo no significa que esté perdido. Un flâneur no busca, un flâneur encuentra.

 

4. ¿Qué rol juega aquí el dinero?

El dinero compra libertad. Te permite decir que no, tener la última palabra.

El dinero compra tranquilidad. Acumula pasta para olvidarte de la pasta.

El dinero compra opcionalidad. No podrás experimentar si no puedes pagártelo.

El escenario ideal en la libertad financiera, es decir, con ingresos pasivos mayores que gastos mensuales. Que las rentas del capital cubran tu estilo de vida. Alcanzado este punto, apuesta con más upside que downside, lanza pequeños proyectos, con potencial de crecimiento exponencial y pérdidas controladas—nunca arriesgando más de lo necesario. El consejo de Nassim Taleb: no es una cuestión de acertar siempre sino de ganar mucho la vez que aciertes.

La fórmula de Kiyosaki: 1. Reduce el gasto. 2. Ahorra. 3. Invierte en activos que generen rentas. 4. Libera tu agenda en busca de proyectos distintos. 5. Repite hasta alcanzar la libertad financiera.

La clase media, amante del consumo y dependiente de una nómina, sigue estrategia contraria. Las rentas del trabajo pagan más impuestos, por jornadas de 40 horas, pero la fiscalidad no es el problema. Reajustan gasto a salario, empeorando su balance. Sin tiempo ni ahorro, se pierden las mejores oportunidades. Siempre por detrás en la carrera de ratas. “Seré feliz cuando me promocionen.” Lo dudo. Si el dinero extra va destinado a bienes materiales. La misma vida estresante, ahora con un coche más grande. Si no llegas con 40.000, tampoco con 80.000.

Diferenciación en el margen. Posicionamiento suicida.

Financiarán upgrades innecesarios para venderte que están progresando. La mayoría de bienes de consumo ofrecen satisfacción en modo binario. El incremento relevante se produce si puedes acceder a él. Descontada la señalización, un Skoda te dará la misma utilidad que un Audi. Una oración para esas pobres almas inseguras que conducen un Ferrari, reforzar el ego sale caro. Tampoco hace falta que cambies de móvil cada año. Tu cámara de 12 Mpx no está desfasada. ¿Pagos que restan opcionalidad? Una segunda residencia, por ejemplo. Hoy te gusta ese sitio pero mañana quizá te cansas. Te engañarás diciendo que es inversión, pero, descontando impuestos y mantenimiento, mejor estarías alquilando Airbnb y ahorrando en un fondo indexado.

Descrita la estrategia financiera, toca decir que la opcionalidad es más cuestión de mentalidad, no tanto de dinero. Que cada uno haga lo que quiera, pero estarás regalándote libertad reduciendo gasto. Cómprate una mansión si quieres sentirte solo, la abundancia es un estado de ánimo. Satisfacción efímera. Quiero algo, lo consigo, ya no lo quiero. Origen del sufrimiento en las posesiones. Compro Rolex y reajusto—más pronto que tarde—en el nuevo equilibrio. Como si llevara un Swatch. Se desvanece la alegría pero queda un problema, vivir con miedo a la pérdida.

El consumismo es la trampa. Genera nueva demanda y frustración si no alcanzas. Epicúreo temía los placeres de la vida. Solo deseaba la austeridad, él era feliz cenando una rebanada de pan. Hasta que alguien le invitó a un lujoso banquete, empeorado su situación, ahora era dependiente. Minimalismo como solución. Reduce. Disfruta de placeres terrenales. Una vida sencilla, en contacto con la naturaleza, vinculado a tu comunidad. El consumismo puede arruinarte, a nivel financiero y, sobre todo, mental. Domina el arte de quedarte satisfecho. O nunca será suficiente.

No es rico quien acumula capital para proyectar status en su escala social imaginaria. Rico es quien tiene opciones, quien puede decidir sobre su vida.

 

5. ¿Puedes explicármelo utilizando una escena de Michael Mann?

Sí, claro.

“Don’t let yourself get attached to anything you are not willing to walk out on in 30 seconds flat if you feel the heat around the corner.”

Tú no eres ladrón de bancos. La vida es también compromiso. Dicen que de allí aparece un sentido. Escoge con cabeza desde posición fuck you. Espera sentado las mejores oportunidades.

“You get up two and a half million dollars, any asshole in the world knows what to do: you get a house with a 25 year roof, an indestructible Jap-economy shitbox, you put the rest into the system at three to five percent to pay your taxes and that’s your base, get me? That’s your fortress of fucking solitude. That puts you, for the rest of your life, at a level of fuck you. Somebody wants you to do something, fuck you. Boss pisses you off, fuck you! Own your house. Have a couple bucks in the bank. Don’t drink. That’s all I have to say to anybody on any social level. Did your grandfather take risks? I guarantee he did it from a position of fuck you. A wise man’s life is based around fuck you. The United States of America is based on fuck you. You’re a king? You have an army? Greatest navy in the history of the world? Fuck you! Blow me. We’ll fuck it up ourselves.”

 

6. ¿Cómo construir una carrera con opcionalidad?

Invirtiendo en ti. Formación continua en distintos campos. Desarrollando habilidades únicas y forjándote una reputación. Trabajando la agenda. Priorizando las experiencias, no los títulos.

Solo con opcionalidad podrás tomar encrucijadas inesperadas. Tú única preocupación es estar listo cuando la oportunidad se presente. Ir con todo. La mayoría no tiene posición para hacerlo.

Hoy competimos en mercados escalables, la siguiente unidad a coste marginal 0. El ganador se lo lleva todo, el resto se pelean por las migajas. En Cardinal te diremos que gestiones ese riesgo vía haltera. Si escribir es tu pasión, oposita a funcionario. Persigue tu sueño una vez dentro, ya con las tardes libres y cubierto con 14 pagas. El cerebro humano no está programado para perder cada día un poquito esperando una ganancia. ¿Podrás pagar el precio psicológico?

No hay apuesta clara. Un perfil demasiado corporativo sufrirá en una economía tan volátil. No intentes reducir la incertidumbre, conviértela en tu aliada. Opcionalidad es empezar un negocio durante los fines de semana. El emprendimiento ofrece la carrera más estable. Por encima del sector público. ¿Quién te garantiza que el gobierno pagará nóminas? Emprender genera opciones. Seguramente te la pegues. Lanza 10 proyectos y tendrás la probabilidad de tu lado.

Antídoto contra la sociedad ultraproductiva: Hacer cosas sin que exista un motivo, un porqué. Los americanos utilizan el verbo to tinker para describir la acción de reparar algo sin un plan. Experimentando. Disfrutándolo. De forma inconexa, probando piezas, como lo haría un niño.

Si no sabes qué quieres, testea distintos escenarios. Prototipos a pequeña escala. Pregunta a alguien que trabaje de esto, cómo es su día a día. Lee libros. Apúntate a un curso de verano o, mejor, cuélate de oyente en una clase universitaria. Sacarás información de primera mano. Opcionalidad es elegir el camino difícil, estudiar la carrera técnica. Déjalo si, después de un año, ves que no es para ti. Opcionalidad es cargarte el ego, empezar de nuevo.

Dice un proverbio hebreo: “El hombre hace planes y Dios se ríe.”

En un mundo en constante cambio, no fijarte un rumbo puede ser, paradójicamente, tu ventaja.